{"id":3229,"date":"2015-07-19T11:46:01","date_gmt":"2015-07-19T09:46:01","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/mas-que-palabras\/?p=3229"},"modified":"2015-07-19T11:46:01","modified_gmt":"2015-07-19T09:46:01","slug":"a-proposito-de-iker","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2015\/07\/19\/a-proposito-de-iker\/","title":{"rendered":"A prop\u00f3sito de Iker"},"content":{"rendered":"<p>Ni el Madr\u00ed ni la mayor\u00eda de sus mercenarios megamillonetis despiertan en mi la menor simpat\u00eda. M\u00e1s bien al contrario: aunque va contra mis propias pr\u00e9dicas sobre la tolerancia y el buen rollo, deploro visceralmente casi todo lo que representa el merenguismo centralista obligatorio con que nos abucharan desayuno, comida, merienda y cena desde los medios del foro. Se salvan de mi inquina los miles de seguidores que lo son porque les sale del alma y alg\u00fan verso suelto de la plantilla. Bueno, en este caso, se salvaban, porque las dos excepciones han sido convenientemente laminadas de un tiempo ac\u00e1. Primero le dieron la patada a un se\u00f1or llamado Carlo Ancelotti, y tras culminar una humillaci\u00f3n modelo Merkel sobre Tsipras, se ha conseguido que Iker Casillas, objeto de estas l\u00edneas, huyera reptando por la puerta de atr\u00e1s de la casa blanca.<\/p>\n<p>A ver, enti\u00e9ndanme. Me cuesta conmoverme ante las l\u00e1grimas de un tipo que tiene pasta para seis o siete vidas; ojal\u00e1 fueran todas las desgracias como esa. Pero no puedo evitar sentir una puntita de solidaridad con el h\u00e9roe pisoteado por los mismos que anteayer lo aclamaban. Este episodio es el retrato del Real Madrid en particular y del f\u00fatbol moderno en general. Tambi\u00e9n, siento escribirlo, de nuestros equipos, supuestamente regidos por otras filosof\u00edas. Los afectos de las hinchadas son vol\u00e1tiles como el ne\u00f3n que ilumina los nombres de los \u00eddolos. Las ovaciones a todo pulm\u00f3n se tornan en crueles pitadas, y en el mismo viaje, la admiraci\u00f3n eterna se vuelve fr\u00edo desprecio, cuando no odio. Y para m\u00e1s recochineo, cuando anuncias que te vas, te ofrecen un homenaje.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ni el Madr\u00ed ni la mayor\u00eda de sus mercenarios megamillonetis despiertan en mi la menor simpat\u00eda. M\u00e1s bien al contrario: aunque va contra mis propias pr\u00e9dicas sobre la tolerancia y el buen rollo, deploro visceralmente casi todo lo que representa el merenguismo centralista obligatorio con que nos abucharan desayuno, comida, merienda y cena desde los &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2015\/07\/19\/a-proposito-de-iker\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">A prop\u00f3sito de Iker<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155],"tags":[6420,70461,4526,74196,50776,4740],"class_list":["post-3229","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","tag-aficion","tag-carlo-ancelotti","tag-futbol","tag-hinchada","tag-iker-casillas","tag-real-madrid"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3229","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3229"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3229\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3230,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3229\/revisions\/3230"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3229"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3229"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3229"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}