{"id":3238,"date":"2015-09-04T08:46:47","date_gmt":"2015-09-04T06:46:47","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/mas-que-palabras\/?p=3238"},"modified":"2015-09-04T08:46:47","modified_gmt":"2015-09-04T06:46:47","slug":"yo-no-soy-refugiado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2015\/09\/04\/yo-no-soy-refugiado\/","title":{"rendered":"Yo no soy refugiado"},"content":{"rendered":"<p>Somos el perro de Pavlov. Nos hace falta la foto de un ni\u00f1o muerto en una playa para que se nos despierte la conciencia. \u00bfDurante cu\u00e1nto tiempo? Bueno, eso es variable. Un minuto, tres, hora y media, un d\u00eda entero menos el rato del gintonic&#8230; Suele depender de lo que tarda en llegar el siguiente est\u00edmulo. Y tambi\u00e9n de c\u00f3mo tenga cada cual educados los esf\u00ednteres morales. Conozco personas \u2014es decir, individuos\u2014 capaces de simultanear una indignaci\u00f3n del carajo de la vela con una sesi\u00f3n de chistacos (ahora se dice as\u00ed) y una raci\u00f3n de chopitos. Ni se dan cuenta de que han conseguido la sublimaci\u00f3n del farise\u00edsmo, pero casi es mejor no hac\u00e9rselo ver, porque se enfadan, no respiran y dejan de ajuntarte, chincha rabi\u00f1a.<\/p>\n<p>Que s\u00ed, que yo tambi\u00e9n recib\u00ed como una patada en la boca del est\u00f3mago la imagen de esa criatura que en mi cabeza tiene los rasgos de mi propio hijo. Claro que me provoca dolor, rabia y, sobre todo, una inmensa impotencia. Pero \u00f3iganme bien: yo no soy refugiado. Y siento a\u00f1adir que tampoco lo son las mir\u00edadas de seres angelicales que lo est\u00e1n escribiendo compulsivamente en Twitter. De hecho, les deseo con toda mi alma que no lo sean nunca.<\/p>\n<p>Entretanto, y aun comprendiendo la human\u00edsima necesidad de conjurar el mal cuerpo repitiendo cual letan\u00eda unas palabras m\u00e1gicas, les conmino a pensar un poco. Es muy loable la disposici\u00f3n a ponerse en la piel del otro, pero cuando, como afortunadamente para nosotros es el caso, las probabilidades de hacerlo realmente son nulas, las buenas intenciones acaban en postureo mondo y lirondo. O peor, en una infame banalizaci\u00f3n del sufrimiento ajeno.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Somos el perro de Pavlov. Nos hace falta la foto de un ni\u00f1o muerto en una playa para que se nos despierte la conciencia. \u00bfDurante cu\u00e1nto tiempo? Bueno, eso es variable. Un minuto, tres, hora y media, un d\u00eda entero menos el rato del gintonic&#8230; Suele depender de lo que tarda en llegar el siguiente &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2015\/09\/04\/yo-no-soy-refugiado\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Yo no soy refugiado<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155],"tags":[71245,23524,4695,16123,45993,74201,38968,4322,4605],"class_list":["post-3238","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","tag-conciencia","tag-empatia","tag-guerra","tag-hipocresia","tag-impostura","tag-refufiados","tag-siria","tag-solidaridad","tag-twitter"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3238","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3238"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3238\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3239,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3238\/revisions\/3239"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3238"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3238"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3238"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}