{"id":3275,"date":"2015-09-27T10:45:43","date_gmt":"2015-09-27T08:45:43","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/mas-que-palabras\/?p=3275"},"modified":"2015-09-27T08:00:20","modified_gmt":"2015-09-27T06:00:20","slug":"volkswagen-que-sorpresa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2015\/09\/27\/volkswagen-que-sorpresa\/","title":{"rendered":"Volkswagen, qu\u00e9 sorpresa"},"content":{"rendered":"<p>Enternece asistir al esc\u00e1ndalo de plexigl\u00e1s por un qu\u00edteme all\u00e1 esas emisiones contaminantes de m\u00e1s. De golpe descubrimos que las grandes corporaciones enga\u00f1an y que los coches contaminan un congo. Demasiado para nuestro delicado himen moral, que salta hecho pedazos, antes de sumirnos en la depresi\u00f3n que sigue al conocimiento del mecanismo del sonajero. \u00bfEs que ya no se puede confiar en nadie?<\/p>\n<p>Ese estado de \u00e1nimo es el que nos est\u00e1n vendiendo. Por fortuna, quiz\u00e1 cuele en las p\u00e1ginas salm\u00f3n o en ciertas tertulias de post\u00edn, pero no en la calle. A pie de barra de bar, de mostrador de fruter\u00eda o de ascensor, lo que extra\u00f1a del marr\u00f3n de Volskwagen es que haya salido a la luz y que se le est\u00e9 dando tanto bombo. La composici\u00f3n de lugar m\u00e1s com\u00fan es que no se trata de un caso de rectos principios, sino de la bomba de un competidor o la venganza de un currela (de cuello blanco, se entiende) resentido. Y una vez que estalla y crece la bola, llegan los maquilladores a present\u00e1rnoslo como la demostraci\u00f3n de que el que la hace la paga, menudos bemoles le echan.<\/p>\n<p>Insisto en el escaso \u00e9xito de tal empresa. Salvo cuatro o cinco seres angelicales, la mayor\u00eda de los consumidores sospechamos hace mucho que el contenido de az\u00facar declarado en el brebaje que sea siempre es mayor, que lo del Omega 3 es una co\u00f1a, que al inter\u00e9s que nos asegura un banco en el contrato hay que sumarle un pico, que lo que dice la pegatina del frigor\u00edfico sobre su eficiencia energ\u00e9tica puede ser o puede no ser, y, por supuesto, que nuestro utilitario suelta bastante m\u00e1s porquer\u00eda de la que jura el fabricante. Ning\u00fan motivo de asombro.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Enternece asistir al esc\u00e1ndalo de plexigl\u00e1s por un qu\u00edteme all\u00e1 esas emisiones contaminantes de m\u00e1s. De golpe descubrimos que las grandes corporaciones enga\u00f1an y que los coches contaminan un congo. Demasiado para nuestro delicado himen moral, que salta hecho pedazos, antes de sumirnos en la depresi\u00f3n que sigue al conocimiento del mecanismo del sonajero. \u00bfEs &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2015\/09\/27\/volkswagen-que-sorpresa\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Volkswagen, qu\u00e9 sorpresa<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155],"tags":[4444,313,32478,16123,23824,77858,62390],"class_list":["post-3275","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","tag-capitalismo","tag-consumo","tag-engano","tag-hipocresia","tag-principios","tag-sorpresa","tag-volkswagen"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3275","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3275"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3275\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3276,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3275\/revisions\/3276"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3275"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3275"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3275"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}