{"id":3325,"date":"2015-10-23T11:30:22","date_gmt":"2015-10-23T09:30:22","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/mas-que-palabras\/?p=3325"},"modified":"2015-10-23T11:30:22","modified_gmt":"2015-10-23T09:30:22","slug":"sexichou-en-vivo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2015\/10\/23\/sexichou-en-vivo\/","title":{"rendered":"&#8216;Sexichou&#8217; en vivo"},"content":{"rendered":"<p>Ya saben lo del <em>Efecto Streisand<\/em>: algo que estaba destinado a tener una difusi\u00f3n limitada acaba conoci\u00e9ndose a troche y moche por el intermedio de quien se siente ofendido y se l\u00eda a darle tres cuartos al pregonero. Pues ha vuelto a pasar, en esta ocasi\u00f3n, en Berango, donde un garito mont\u00f3 lo que en mis tiempos los paisanos de ojos desorbitados llamaban sexichou en vivo. El profundo argumento del artefacto alegrabajos iba, al parecer, de un maromo neum\u00e1tico a base de esteroides que dominaba a cinco mujeres. Por lo menos, as\u00ed se da a entender en el pat\u00e9tico cartel anunciador, que presenta al gach\u00f3 recauchutado rodeado por las (sigamos con la terminolog\u00eda viejuna) gachises, en actitud sumisa, si bien no dan la impresi\u00f3n de estar pas\u00e1ndolo muy mal. El detalle de las estrellitas toscamente pintarrajeadas all\u00e1 donde se supone que van los pezones redondea una pieza que mueve m\u00e1s a la risa o la compasi\u00f3n que al recalentamiento inguinal.<\/p>\n<p>Esto, claro, siempre y cuando no se disponga de esos ojos robocopianos de curilla preconciliar o dama del Ej\u00e9rcito de Salvaci\u00f3n que encuentran pecado all\u00e1 donde se posen. Entonces s\u00ed, la menor chorrada se convierte en escandaloso e intolerable acto para la lapidaci\u00f3n. Incluso, cuando hay consentimiento expreso de adultos o, como es el caso, se podr\u00eda dar (y de hecho, se da) a la inversa, o sea, con una dominatrix atizando candela a cuatro mancebos. Una actriz que participa voluntariamente en estos espect\u00e1culos me dec\u00eda que est\u00e1 harta de ser tratada como menor de edad por las mismas personas que denuncian que a las mujeres se les impide tener voluntad propia. Pi\u00e9nsenlo.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ya saben lo del Efecto Streisand: algo que estaba destinado a tener una difusi\u00f3n limitada acaba conoci\u00e9ndose a troche y moche por el intermedio de quien se siente ofendido y se l\u00eda a darle tres cuartos al pregonero. Pues ha vuelto a pasar, en esta ocasi\u00f3n, en Berango, donde un garito mont\u00f3 lo que en &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2015\/10\/23\/sexichou-en-vivo\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">&#8216;Sexichou&#8217; en vivo<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155],"tags":[54361,68851,39009,16123,4464,77890,77891,57937],"class_list":["post-3325","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","tag-berango","tag-dominacion","tag-feminismo","tag-hipocresia","tag-machismo","tag-pornografia","tag-puritanismo","tag-sexo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3325","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3325"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3325\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3326,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3325\/revisions\/3326"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3325"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3325"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3325"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}