{"id":358,"date":"2011-02-06T10:17:45","date_gmt":"2011-02-06T09:17:45","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/mas-que-palabras\/?p=358"},"modified":"2011-02-06T10:17:45","modified_gmt":"2011-02-06T09:17:45","slug":"marqueses-por-sus-poderes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2011\/02\/06\/marqueses-por-sus-poderes\/","title":{"rendered":"Marqueses por sus&#8230; poderes"},"content":{"rendered":"<p>En buena hora dud\u00f3 el chismoso Pe\u00f1afiel de la integridad testicular de Juan Carlos de Borb\u00f3n. Primero, tuvimos que desayunarnos con la comercialmente provocadora portada de <em>El Jueves<\/em>, que desde hace tiempo tiene al campechano y a su familia como sus particulares gallinas de los huevos de oro (esta vez, en sentido casi literal). Y como no parec\u00eda suficientemente desagradable la visi\u00f3n, aunque fuera caricaturizada, de las criadillas regias, ha salido el propio interesado a hacer una exhibici\u00f3n metaf\u00f3rica de sus blindados d\u00eddimos en el Bolet\u00edn Oficial del Estado. Cuatro marquesados, cuatro, se ha sacado del forro polar el suegro de Letizia Ortiz. Porque \u00e9l lo vale, y porque esas prerrogativas feudales siguen vivas en lo que todav\u00eda algunos llaman Estado de Derecho. De pernada ser\u00e1. A ver qui\u00e9n dice ahora que no los tiene bien puestos.<\/p>\n<p>Con ser escandaloso que a estas alturas del calendario se permitan estas gachupinadas medievales, todav\u00eda me ha resultado m\u00e1s obsceno el j\u00fabilo cortesano con que, salvo honros\u00edsimas excepciones, se lo ha tomado la prensa. En lugar de abochornarse por la anacron\u00eda, los plum\u00edferos -igual los del papel cuch\u00e9 que los otros- se han lanzado en plancha a re\u00edr la gracia del repartidor de t\u00edtulos nobiliarios. En algunas de las informaciones, por lo menos, se percib\u00eda un cierto retint\u00edn, pero la inmensa mayor\u00eda estaban ba\u00f1adas en un insoportable alm\u00edbar rancio.<\/p>\n<p><strong>Habilidad borb\u00f3nica<\/strong><\/p>\n<p>Hay que reconocer que ha estado h\u00e1bil el sucesor de Franco a t\u00edtulo de rey. Para que la que plebe tragase aun con mayor entusiasmo del que suele mostrar, ha encabezado el cuarteto de nuevos hidalgos de plexigl\u00e1s con Vicente Del Bosque, que en el imaginario patriotero ca\u00f1\u00ed ya era un Grande de Espa\u00f1a. Nadie lo iba a discutir. Y tampoco al nuevo Marqu\u00e9s de Vargas Llosa, don Mario, que le pone un barniz simp\u00e1tico y cultureta a los nombramientos. Con el triunfador balomp\u00e9dico y el campe\u00f3n de las letras al frente de la lista, pocos iban a reparar en los otros dos agraciados.<\/p>\n<p>De Aurelio Men\u00e9ndez, aupado a la dignidad de Marqu\u00e9s de Ibias, no hay mucho que decir, salvo que siempre ha estado en el s\u00e9quito palaciego y que fue ministro preconstitucional. M\u00e1s miga tiene, como ha se\u00f1alado con subrayado doble I\u00f1aki Anasagasti, el cuarto ennoblecido, Juan Miguel Villar Mir. Conspicuo servidor del Caudillo, de lo cual siempre se ha enorgullecido, y preboste actual de la gran industria, su \u00fanico fracaso ha sido no llegar nunca a presidir el Real Madrid. Aunque parezca raro, eso no lo puede decidir el Borb\u00f3n.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En buena hora dud\u00f3 el chismoso Pe\u00f1afiel de la integridad testicular de Juan Carlos de Borb\u00f3n. Primero, tuvimos que desayunarnos con la comercialmente provocadora portada de El Jueves, que desde hace tiempo tiene al campechano y a su familia como sus particulares gallinas de los huevos de oro (esta vez, en sentido casi literal). 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