{"id":3587,"date":"2016-04-12T10:32:45","date_gmt":"2016-04-12T08:32:45","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/mas-que-palabras\/?p=3587"},"modified":"2016-04-12T13:39:59","modified_gmt":"2016-04-12T11:39:59","slug":"el-gran-mario-conde","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2016\/04\/12\/el-gran-mario-conde\/","title":{"rendered":"El gran Mario Conde"},"content":{"rendered":"<p>De eso que est\u00e1 uno echando el ojo a los trileros del rastro pol\u00edtico en su eterno juego de la bolita, y acaba cayendo por una grieta espaciotemporal unos cuantos lustros atr\u00e1s. Mario Conde detenido\u2026 \u00a1Otra vez! \u201cPor repatriar desde Suiza dinero de Banesto\u201d, se\u00f1alan los titulares en confuso escorzo que parece querer decir que lo delictivo no es haberse llevado una pasta robada ni mantenerla en una cuenta helv\u00e9tica, sino traerla de vuelta. Un detalle menor, pero lo apunto, justo antes de entregarme a un ejercicio de memoria que linda la nostalgia.<\/p>\n<p>No me dejar\u00e1n por mentiroso los lectores m\u00e1s veteranos. Hubo una \u00e9poca, y realmente no demasiado lejana, en que este figura de cabello engominado pasaba por modelo de conducta a cuyo paso se prorrump\u00eda en ol\u00e9s tus huevos. Nadie como \u00e9l personificaba aquella Espa\u00f1a del pelotazo, \u201cel pa\u00eds de Europa o, probablemente, del mundo donde se puede ganar m\u00e1s dinero en menos tiempo\u201d, en celebradas palabras del ministro de Econom\u00eda socialista \u2014o sea, felipista\u2014, Carlos Solchaga. Con su piquito de oro, su apostura f\u00edsica y su arrojo, hab\u00eda pasado de sacar los cuartos a sus compa\u00f1eros de Deusto vendi\u00e9ndoles apuntes de todas las asignaturas a presidir el hist\u00f3rico Banesto. Bajo su varita m\u00e1gica, la entidad creci\u00f3 a velocidad de v\u00e9rtigo entre la admiraci\u00f3n general\u2026 hasta que se descubri\u00f3 que todo hab\u00eda sido humo. La constataci\u00f3n de un pufo multimillonario llev\u00f3 a la intervenci\u00f3n del banco y al preceptivo entrullamiento del genio Conde. A la salida, se dedic\u00f3 a tertuliear en el ultramonte medi\u00e1tico, a montar un partido regenerador con el que se hosti\u00f3 y, por lo que se ve, a las andadas.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De eso que est\u00e1 uno echando el ojo a los trileros del rastro pol\u00edtico en su eterno juego de la bolita, y acaba cayendo por una grieta espaciotemporal unos cuantos lustros atr\u00e1s. Mario Conde detenido\u2026 \u00a1Otra vez! \u201cPor repatriar desde Suiza dinero de Banesto\u201d, se\u00f1alan los titulares en confuso escorzo que parece querer decir que &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2016\/04\/12\/el-gran-mario-conde\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">El gran Mario Conde<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155],"tags":[87155,20420,4448,39029,48261,85319,5719],"class_list":["post-3587","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","tag-banesto","tag-carcel","tag-espana","tag-felipismo","tag-mario-conde","tag-pelotazo","tag-suiza"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3587","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3587"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3587\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3589,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3587\/revisions\/3589"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3587"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3587"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3587"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}