{"id":3673,"date":"2016-05-27T10:32:32","date_gmt":"2016-05-27T08:32:32","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/mas-que-palabras\/?p=3673"},"modified":"2016-05-27T04:07:40","modified_gmt":"2016-05-27T02:07:40","slug":"vivan-los-pobres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2016\/05\/27\/vivan-los-pobres\/","title":{"rendered":"\u00a1Vivan los pobres!"},"content":{"rendered":"<p>Si no fuera porque hablamos de dramas, ser\u00eda divertido comparar las diferentes cifras sobre pobreza que nos van sirviendo diferentes fuentes. Depende del rato, es un 20 por ciento de la poblaci\u00f3n, un 25, un 30 o lo que se tercie. La \u00faltima en orden de llegada, aportada por una instituci\u00f3n absolutamente encomiable como es C\u00e1ritas, lo deja en algo m\u00e1s del 16 por ciento de los censados en los tres territorios de la demarcaci\u00f3n auton\u00f3mica. Redondeando, 130.000 personas, dato \u2014porque para algunos eso es lo \u00fanico que es, un pu\u00f1etero dato\u2014 que fue acogido con muy mal disimuladas palmas y charangas por los componedores habituales de odas a la desigualdad.<\/p>\n<p>\u00bfEst\u00e1 diciendo, don columnero, que hay quien se alegra de que las cosas les vayan mal a sus cong\u00e9neres? No exactamente. Creo, incluso, que lo que apunto es todav\u00eda peor. En realidad, a todos estos tipos a los que me refiero la pobreza se la trae al pairo, mayormente porque no corren el menor riesgo de sufrirla en sus propias carnes. Y como no es la primera vez que escribo, esa es la tragedia a\u00f1adida para quienes de verdad han sido arrojados a la cuneta social: ni su penuria les pertenece.<\/p>\n<p>Igual que casi todo lo dem\u00e1s, se la han arrebatado, en este caso, para convertirla en una suerte de g\u00e9nero literario, en un <em>Rhinospray<\/em> para las ca\u00f1er\u00edas de las conciencias de pitimin\u00ed, o en lo uno y lo otro a un tiempo. Se dir\u00eda que la funci\u00f3n de los pobres en una sociedad perfectamente ordenada es seguir si\u00e9ndolo \u2014o serlo un poco m\u00e1s\u2014 para garantizar un caudal suficiente de tibia indignaci\u00f3n, beneficencia travestida de <em>solidaridad<\/em> o, en definitiva, jodida hipocres\u00eda.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si no fuera porque hablamos de dramas, ser\u00eda divertido comparar las diferentes cifras sobre pobreza que nos van sirviendo diferentes fuentes. Depende del rato, es un 20 por ciento de la poblaci\u00f3n, un 25, un 30 o lo que se tercie. La \u00faltima en orden de llegada, aportada por una instituci\u00f3n absolutamente encomiable como es &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2016\/05\/27\/vivan-los-pobres\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">\u00a1Vivan los pobres!<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155],"tags":[39060,4840,32957,5020,4381,16123,47796,4321,4401,4322],"class_list":["post-3673","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","tag-beneficencia","tag-caritas","tag-datos","tag-desigualdad","tag-estadisticas","tag-hipocresia","tag-injusticia","tag-pobreza","tag-riqueza","tag-solidaridad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3673","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3673"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3673\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3674,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3673\/revisions\/3674"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3673"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3673"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3673"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}