{"id":3679,"date":"2016-06-01T10:32:25","date_gmt":"2016-06-01T08:32:25","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/mas-que-palabras\/?p=3679"},"modified":"2016-06-01T04:26:51","modified_gmt":"2016-06-01T02:26:51","slug":"el-precio-de-torturar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2016\/06\/01\/el-precio-de-torturar\/","title":{"rendered":"El precio de torturar"},"content":{"rendered":"<p>Seguimos para bingo. Octava condena del Tribunal Europeo de Derechos Humanos a Espa\u00f1a por no investigar una denuncia de torturas. Pero no pasa absolutamente nada. Se pregunta el precio, se saca la chequera, se paga, y aqu\u00ed paz y despu\u00e9s, gloria. 20.000 cochinos euros de indemnizaci\u00f3n es un precio de risa para la impunidad. \u00bfQu\u00e9 estado se va a resistir a apretar las tuercas a cualquier desgraciado si todo lo que arriesga es una calderilla que, para colmo, no sale de los bolsillos de los torturadores ni de sus jefes, sino de las arcas comunes?<\/p>\n<p>Ah\u00ed es donde el dedo acusador se\u00f1ala tambi\u00e9n a los propios magistrados europeos, que no pasan del rapapolvo. A esta sentencia le seguir\u00e1 otra, y luego una m\u00e1s, y as\u00ed hasta infinito. El mensaje que nos lanza la justicia europea es que estamos ante una cuesti\u00f3n menor, m\u00e1s de forma que de fondo. No hay color entre la sanci\u00f3n por hacer la vista gorda ante una vulneraci\u00f3n de los derechos b\u00e1sicos y, pongamos, el puro que le puede caer a una administraci\u00f3n por la sola sospecha de haber dado ayudas p\u00fablicas no bendecidas a este o a aquel sector.<\/p>\n<p>Claro que tampoco nos enga\u00f1emos. Este esc\u00e1ndalo, el en\u00e9simo, no ha merecido ni un comentario a pie de p\u00e1gina de la precampa\u00f1a para las elecciones generales repetidas del 26 de junio. Ni siquiera las fuerzas que dicen venir a cambiar esto como un calcet\u00edn han dicho esta boca es m\u00eda. Saben muy bien que el asunto no vende una escoba entre los posibles votantes. Antes, al contrario, se dir\u00eda que existe una especie de comprensi\u00f3n, cuando no aprobaci\u00f3n t\u00e1cita, de los malos tratos infligidos en esta o aquella dependencia policial.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Seguimos para bingo. Octava condena del Tribunal Europeo de Derechos Humanos a Espa\u00f1a por no investigar una denuncia de torturas. Pero no pasa absolutamente nada. Se pregunta el precio, se saca la chequera, se paga, y aqu\u00ed paz y despu\u00e9s, gloria. 20.000 cochinos euros de indemnizaci\u00f3n es un precio de risa para la impunidad. \u00bfQu\u00e9 &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2016\/06\/01\/el-precio-de-torturar\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">El precio de torturar<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155],"tags":[4727,87187,4448,16123,4554,90127,13715],"class_list":["post-3679","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","tag-condena","tag-elecciones-26-j","tag-espana","tag-hipocresia","tag-investigacion","tag-tdeh","tag-tortura"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3679","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3679"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3679\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3680,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3679\/revisions\/3680"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3679"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3679"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3679"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}