{"id":374,"date":"2011-02-15T10:09:27","date_gmt":"2011-02-15T09:09:27","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/mas-que-palabras\/?p=374"},"modified":"2011-02-15T10:09:27","modified_gmt":"2011-02-15T09:09:27","slug":"pateticos-goya","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2011\/02\/15\/pateticos-goya\/","title":{"rendered":"Pat\u00e9ticos Goya"},"content":{"rendered":"<p>Confes\u00e9 en su d\u00eda sin ruborizarme que cada nochebuena me inyectaba en vena el discurso del Borb\u00f3n. De perdidos a la acequia, me acuso tambi\u00e9n y adem\u00e1s sin prop\u00f3sito de enmienda de castigarme todos los a\u00f1os por estas fechas con la gala de los premios Goya. Una de las diferencias entre ambos autoflagelos es que la chapa real no llega a diez minutos, mientras que el pesti\u00f1o de la academia del cine espa\u00f1ol puede pasar tan ricamente de las tres horas. Eso, claro, sin contar los estomagantes previos paletos de la alfombra roja, que este a\u00f1o inclu\u00edan como figurantes a unos gamberretes enmascarados que se pretenden guerrilleros y encuentran muy gracioso y muy revolucionario tirar p\u00e1ginas web porque ellos lo valen. No dejan de ser, por tanto, la versi\u00f3n del otro lado de la acera de su tan odiada ministra Sinde, s\u00f3lo que ellos &#8211;<em>Anonymous<\/em> se autodenominan- gozan de mejor prensa y pasan por h\u00e9roes para esa facci\u00f3n de internautas que cree a pies juntillas que los trabajos creativos ajenos les pertenecen por su banda ancha bonita. Tal vez me los tome en serio cuando los vea afanar de las estanter\u00edas los smartphones de cuatrocientos euros que gastan o cuando demuestren que tambi\u00e9n le hacen el <em>sin-pa<\/em> a las compa\u00f1\u00edas telef\u00f3nicas.<\/p>\n<p><strong>Verg\u00fcenza ajena&#8230; y propia<\/strong><\/p>\n<p>Ah\u00ed estaban, en cualquier caso, sirviendo de atrezzo a la gala m\u00e1s pat\u00e9tica y casposa de cuantas recuerdo haberme echado a las pupilas desde aquella -a\u00f1o 1998- en que el entonces presidente de la academia, el sobrevalorado (opino) Jos\u00e9 Luis Borau, levant\u00f3 sus palmas blancas para alborozo de algunas almas negras. Si algo demostr\u00f3 la llamada familia del cine espa\u00f1ol es que no necesita oposici\u00f3n externa. Se bastan y se sobran sus miembros para echar por los suelos su propia imagen. Guion de funci\u00f3n de fin de curso de primero de ESO, interpretaciones ruborizantes sobre las tablas, caras de no haberse tomado el \u00c1lmax en el patio de butacas y, como guinda, un palmar\u00e9s que apenas ol\u00eda a <em>vendetta<\/em> o, como poco, a decisi\u00f3n salom\u00f3nica. Hasta la irrupci\u00f3n del tonto del haba de la barretina encaj\u00f3 como un guante en el rid\u00edculo global de la noche.<\/p>\n<p>S\u00f3lo se salv\u00f3 -no creo que nadie lo dude a estas alturas- \u00c1lex de la Iglesia, que no tiene ni un solo motivo para lamentar haberse desmarcado por la banda de sus adocenados colegas. Pudo haberlos mandado a todos a cascarla a Ampuero, pero se conform\u00f3 con un contenido discurso lleno de puntos sobre \u00edes pronunciado, eso s\u00ed, con m\u00e1s vehemencia de la que en \u00e9l es habitual. De poco sirvi\u00f3. Nueve de cada diez no sab\u00edan de qu\u00e9 hablaba.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Confes\u00e9 en su d\u00eda sin ruborizarme que cada nochebuena me inyectaba en vena el discurso del Borb\u00f3n. De perdidos a la acequia, me acuso tambi\u00e9n y adem\u00e1s sin prop\u00f3sito de enmienda de castigarme todos los a\u00f1os por estas fechas con la gala de los premios Goya. 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