{"id":3760,"date":"2016-07-17T08:12:24","date_gmt":"2016-07-17T06:12:24","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/mas-que-palabras\/?p=3760"},"modified":"2016-07-17T08:12:24","modified_gmt":"2016-07-17T06:12:24","slug":"gana-el-terror","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2016\/07\/17\/gana-el-terror\/","title":{"rendered":"Gana el terror"},"content":{"rendered":"<p>El terrorismo islamista est\u00e1 ganando la tercera guerra mundial \u2014igual es ya la cuarta o la quinta\u2014 sin bajarse del autob\u00fas. Como acabamos de ver en Niza (y dir\u00eda que tambi\u00e9n en Orlando), ni siquiera le hace falta formar asesinos ni planificar matanzas. Se apuntan en su tanteador las que cometen, en su nombre o no, zumbados de variado pelaje que comparten la fe en Al\u00e1. Al final, casi es anecd\u00f3tico o circunstancial que las carnicer\u00edas las perpetre una c\u00e9lula de barbudos fan\u00e1ticos al uso locales o de importaci\u00f3n, o que sean fruto del cuelgue de uno de tantos seres oscuros que arrastran su rencor por el mundo hasta que la l\u00edan. El efecto es pr\u00e1cticamente el mismo: decenas de vidas rotas, impotencia infinita, reiterativas proclamas de papagayo en labios de las atribuladas autoridades, bochornosos circos medi\u00e1ticos, y como resumen y corolario, un miedo creciente apoder\u00e1ndose de cada ciudadano de esta parte del mundo.<\/p>\n<p>Esa es la prueba definitiva de la victoria de los propagadores del horror, que para empeorarlo todo, cuentan con interminables legiones de idiotas que saltan como gacelas a justificar cada masacre cuando a\u00fan est\u00e1 la sangre fresca. Cacarean que nos matan porque nos lo merecemos. En su argumentaci\u00f3n de jard\u00edn de infancia, los criminales eran pac\u00edficos pastorcillos que com\u00edan d\u00e1tiles y beb\u00edan leche de camella hasta que los malvados occidentales les obligamos a hacer la guerra para venderles armas. \u00a1C\u00f3mo se enfadan los muy ga\u00f1anes cuando, como desfogue menor ante tanta miseria moral, hay tres o cuatro dedos que se\u00f1alan su ceporrez c\u00f3mplice!<\/p>\n<p>Uno de esos dedos es el m\u00edo. Celebro que les moleste.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El terrorismo islamista est\u00e1 ganando la tercera guerra mundial \u2014igual es ya la cuarta o la quinta\u2014 sin bajarse del autob\u00fas. Como acabamos de ver en Niza (y dir\u00eda que tambi\u00e9n en Orlando), ni siquiera le hace falta formar asesinos ni planificar matanzas. Se apuntan en su tanteador las que cometen, en su nombre o &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2016\/07\/17\/gana-el-terror\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Gana el terror<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155],"tags":[],"class_list":["post-3760","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3760","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3760"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3760\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3761,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3760\/revisions\/3761"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3760"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3760"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3760"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}