{"id":3957,"date":"2016-12-13T09:35:02","date_gmt":"2016-12-13T08:35:02","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/mas-que-palabras\/?p=3957"},"modified":"2016-12-12T21:04:31","modified_gmt":"2016-12-12T20:04:31","slug":"los-padres-de-nadia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2016\/12\/13\/los-padres-de-nadia\/","title":{"rendered":"Los padres de Nadia"},"content":{"rendered":"<p>Oleadas de indignaci\u00f3n contra los padres de la ni\u00f1a Nadia Nerea. Muy justo el cabreo ante un comportamiento repugnante sin matices. Pero si se fijan con atenci\u00f3n, entre las costuras de las dur\u00edsimas diatribas percibir\u00e1n tambi\u00e9n una hipocres\u00eda monumental. La inmensa mayor\u00eda de los que m\u00e1s berrean por la estafa son exactamente los mismos que nos colaron la historia envuelta en la natillaza lacrim\u00f3gena de costumbre. Valiente panda de fariseos, indecentes bomberos pir\u00f3manos, haciendo caja de pasta y ego a la ida y a la vuelta. Todo es bueno para el convento, la sensibler\u00eda de aluvi\u00f3n de los primeros reportajes y la rabia con moralina adosada de los \u00faltimos.<\/p>\n<p>Se\u00f1alo, s\u00ed, a los medios, pero con mayor irritaci\u00f3n a ciertas personas concretas. Aqu\u00ed y ahora me cisco en algunos de nuestros blogueros favoritos, siempre a favor de corriente, buscando el aplauso facil\u00f3n. Y a\u00fan debo extender la lista a los que, al otro lado de la pantalla \u2014el papel ya casi no pinta nada\u2014, son (\u00bfo somos?) c\u00f3mplices necesarios de la existencia de circos nauseabundos como el que nos ocupa.<\/p>\n<p>Jam\u00e1s censurar\u00e9 tener buen coraz\u00f3n ni actuar por el impulso de los m\u00e1s nobles sentimientos. Cuidado, sin embargo, con confundir la solidaridad con la beneficencia. Y m\u00e1s todav\u00eda, si el error nos lleva a creernos salvadores de la Humanidad (y de paso, darle un barrido a la conciencia) por haber ingresado 20 euros en una cuenta corriente. No olvidemos, por lo dem\u00e1s, que habitamos entre desaprensivos ni la brutal conclusi\u00f3n que acarrea este caso inmundo: la \u00fanica verdad es que la ni\u00f1a padece tricotiodistrofia, una enfermedad hoy por hoy incurable.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Oleadas de indignaci\u00f3n contra los padres de la ni\u00f1a Nadia Nerea. Muy justo el cabreo ante un comportamiento repugnante sin matices. Pero si se fijan con atenci\u00f3n, entre las costuras de las dur\u00edsimas diatribas percibir\u00e1n tambi\u00e9n una hipocres\u00eda monumental. La inmensa mayor\u00eda de los que m\u00e1s berrean por la estafa son exactamente los mismos que &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2016\/12\/13\/los-padres-de-nadia\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Los padres de Nadia<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155],"tags":[39060,306,4357,16123,95398,5261,4322,32477,95399],"class_list":["post-3957","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","tag-beneficencia","tag-estafa","tag-fraude","tag-hipocresia","tag-nadia-nerea","tag-picaresca","tag-solidaridad","tag-timo","tag-tricotiodistrofia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3957","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3957"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3957\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3958,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3957\/revisions\/3958"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3957"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3957"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3957"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}