{"id":44,"date":"2010-09-15T08:04:36","date_gmt":"2010-09-15T06:04:36","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/masquepalabras\/?p=44"},"modified":"2010-09-16T12:37:52","modified_gmt":"2010-09-16T10:37:52","slug":"otros-silencios-de-la-iglesia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2010\/09\/15\/otros-silencios-de-la-iglesia\/","title":{"rendered":"Otros silencios de la Iglesia"},"content":{"rendered":"<p style=\"margin-bottom: 0cm\">Brillante y certero, como en \u00e9l es marca de la casa, el te\u00f3logo Jon Sobrino ha levantado el dedo para denunciar que el poder eclesi\u00e1stico ha traicionado a Jes\u00fas. Si la curia oficial tiene un rato libre, se har\u00e1 la ofendida y rega\u00f1ar\u00e1 a la oveja descarriada por su atrevimiento, pero, seguros de su b\u00e1culo, los purpurados con mando en plaza no perder\u00e1n un minuto de sue\u00f1o por las palabras del eterno disidente portugalujo. De hecho, es m\u00e1s que probable que la andanada no fuera dirigida a ellos sino, por parad\u00f3jico que parezca, a quienes tienen exactamente la misma convicci\u00f3n pero no acaban de atreverse a dar un paso al frente.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm\">\u201cSe ha acabado el tiempo de los silencios. Son tiempos de testimonio, de compromiso\u201d, recalcaba el mensaje suscrito en el \u00faltimo encuentro de la asociaci\u00f3n de te\u00f3logos progresistas Juan XXIII por los que comparten con Sobrino el ideal de una Iglesia a pie de obra. Hay algo de S.O.S. (acr\u00f3nimo de \u201cSalvad Nuestras Almas\u201d, por cierto) en esa declaraci\u00f3n. Como en todo texto redactado por estudiosos de la fe, caben mil interpretaciones, pero una de las m\u00e1s veros\u00edmiles es que se estuviera llamando a la rebeli\u00f3n. No a la de pensamiento, sino a la de obra.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm\"><strong>Miedo a salir del reba\u00f1o<\/strong><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm\">Ya ser\u00eda hora de que fuera as\u00ed. Los que estamos en el c\u00f3rner del catolicismo -y no digamos ya los que se sit\u00faan definitivamente fuera- no acabamos de entender la capacidad de tragar quina de quienes son tan Iglesia como la cohorte vaticana y extravaticana que marca la doctrina pata negra. Quien pone el grito en el cielo (lo siento, todas las met\u00e1foras se me van por ah\u00ed) ante tal mansedumbre, recibe por toda explicaci\u00f3n que estamos hablando de una instituci\u00f3n bimilenaria donde las cosas no cambian de un d\u00eda otro.<\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm\">Dada la naturaleza -o sea, la no naturaleza- de la fe, es comprensible el terror al vac\u00edo, incluso el sentimiento de culpa que puede atormentar a quien se debate entre dar o no un paso adelante o un pu\u00f1etazo en la mesa. No tiene que ser f\u00e1cil encontrarse de pronto en una vida en la que las respuestas no est\u00e1n en el libro m\u00e1gico. Tampoco aceptar que la decisi\u00f3n que se tom\u00f3 tal vez hace veinte o treinta a\u00f1os guiada por algo inmaterial llamado \u201cvocaci\u00f3n\u201d pudo haber sido un error. Y a\u00fan as\u00ed, hay quien lo hace. Entre nosotros, Joxe Arregi ha sido el \u00faltimo caso notable. Con todo el dolor de su coraz\u00f3n y un coste personal inmenso, ha optado por colgar los h\u00e1bitos y el sacerdocio franciscano. Es curioso que, al obrar as\u00ed, ha hecho algo tan cristiano como predicar con ejemplo. Munilla teme que cunda.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Brillante y certero, como en \u00e9l es marca de la casa, el te\u00f3logo Jon Sobrino ha levantado el dedo para denunciar que el poder eclesi\u00e1stico ha traicionado a Jes\u00fas. 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