{"id":4690,"date":"2018-04-24T09:35:59","date_gmt":"2018-04-24T07:35:59","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/?p=4690"},"modified":"2018-04-24T12:04:08","modified_gmt":"2018-04-24T10:04:08","slug":"prohibir-el-amarillo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2018\/04\/24\/prohibir-el-amarillo\/","title":{"rendered":"Prohibir el amarillo"},"content":{"rendered":"<p class=\"western\">Es la vieja y certera advertencia del pastor luterano Martin Niem\u00f6ller que sol\u00edamos atribuir err\u00f3neamente a Bertolt Brecht: cuando vengan a por nosotros no quedar\u00e1 nadie para defendernos. C\u00f3mo explicar que esto no va de soberanismo y unionismo. Ni siquiera de ser o no partidario del Derecho a decidir. Es algo infinitamente m\u00e1s primario. Va, sin m\u00e1s y sin menos, de la libertad b\u00e1sica, incluso del minim\u00edsimo moral exigible. Ni en las previsiones m\u00e1s pesimistas sobre la devaluaci\u00f3n imparable de la (llamada) democracia espa\u00f1ola cab\u00eda contemplar la prohibici\u00f3n de un color. Cualquiera que lo hubiera planteado habr\u00eda pasado por exagerado y alarmista.<\/p>\n<p class=\"western\">Sin embargo, acabamos de verlo convertido en triste y ruborizante realidad. A la entrada al estadio donde se disput\u00f3 la final de Copa de f\u00fatbol, la polic\u00eda se hinch\u00f3 a requisar a los aficionados del Bar\u00e7a todo tipo de prendas, banderas u objetos de color amarillo bajo el caprichoso pretexto de que esa variedad crom\u00e1tica es una incitaci\u00f3n a la violencia. Por descontado, esteladas y pancartas acabaron tambi\u00e9n en los contenedores de la verg\u00fcenza.<\/p>\n<p class=\"western\">El solo hecho de escribirlo, como acabo de hacer, produce una mezcla de n\u00e1usea e impotencia. Pero casi es peor asistir a la casi absoluta indiferencia con la que no pocos de los m\u00e1s progres del lugar han acogido semejante muestra de totalitarismo bananero por parte de los mandarines hispanistan\u00edes. En el mejor de los casos, un mecachis, as\u00ed no se hace, y a otra cosa. Por no hablar, claro, de quienes lo han visto perfectamente justificado o directamente lo han aplaudido. Provoca p\u00e1nico imaginar qu\u00e9 ser\u00e1 lo siguiente.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es la vieja y certera advertencia del pastor luterano Martin Niem\u00f6ller que sol\u00edamos atribuir err\u00f3neamente a Bertolt Brecht: cuando vengan a por nosotros no quedar\u00e1 nadie para defendernos. C\u00f3mo explicar que esto no va de soberanismo y unionismo. Ni siquiera de ser o no partidario del Derecho a decidir. Es algo infinitamente m\u00e1s primario. Va, &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2018\/04\/24\/prohibir-el-amarillo\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Prohibir el amarillo<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155],"tags":[139469,4473,4834,15869,139470,141,45995],"class_list":["post-4690","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","tag-amarillo","tag-catalunya","tag-democracia","tag-libertad-de-expresion","tag-prohibir","tag-respeto","tag-totalitarismo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4690","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4690"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4690\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4692,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4690\/revisions\/4692"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4690"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4690"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4690"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}