{"id":4896,"date":"2018-09-28T09:35:48","date_gmt":"2018-09-28T07:35:48","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/?p=4896"},"modified":"2018-09-28T04:05:09","modified_gmt":"2018-09-28T02:05:09","slug":"y-ahora-a-por-duque","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2018\/09\/28\/y-ahora-a-por-duque\/","title":{"rendered":"Y ahora, a por Duque"},"content":{"rendered":"<p class=\"western\">No todo el mundo ha nacido para la pol\u00edtica. Y menos, para formar parte de un gobierno a la numantina, sometido por tierra, mar y aire a un cerco inmisericorde, donde vale igual como munici\u00f3n la mentira que la verdad entera o a medias. Preg\u00fantenle al ministro Pedro Duque, el cuarto <i>negrito<\/i> del Gabinete S\u00e1nchez (o quinto, si contamos al propio presidente) en ser convertido en pimpampum desde la inopinada llegada a Moncloa hace algo m\u00e1s de tres meses.<\/p>\n<p class=\"western\">El trago que pas\u00f3 ayer el titular de Ciencia, Innovaci\u00f3n y Universidades explicando su presunto chanchullete inmobiliario fue del nueve largo. Nada que ver con las comparecencias de ch\u00fapame la punta que estamos acostumbrados a ver en la inmensa mayor\u00eda de los \u00faltimos pillados con el carrito del helado. All\u00e1 donde los anteriores enmarronados se engallaban o montaban el numerito del ofendido, Duque solo fue capaz de sudar la gota gorda, temblando como una gelatina, aferrado a un endeble argumentario que repet\u00eda como una letan\u00eda ante unos miembros de mi oficio que olieron el miedo y se cebaron con la puya.<\/p>\n<p class=\"western\">Confieso que me faltan datos y conocimiento de leyes para discernir el tama\u00f1o del renuncio. Intuitivamente, dir\u00eda que hizo exactamente lo que la mayor\u00eda de los mortales que se hubieran encontrado en sus circunstancias. De boquilla, todos somos muy dignos. \u00bfDebe dimitir por eso? Ateni\u00e9ndonos al alt\u00edsimo nivel \u00e9tico cacareado por S\u00e1nchez, seguramente s\u00ed. Y aqu\u00ed es donde surge otra vez la tremenda paradoja, porque en nombre de una limpieza moral que en el bando de los acosadores ni est\u00e1 ni se la espera, los ciudadanos perder\u00edamos un gestor de lo p\u00fablico muy solvente.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No todo el mundo ha nacido para la pol\u00edtica. Y menos, para formar parte de un gobierno a la numantina, sometido por tierra, mar y aire a un cerco inmisericorde, donde vale igual como munici\u00f3n la mentira que la verdad entera o a medias. Preg\u00fantenle al ministro Pedro Duque, el cuarto negrito del Gabinete S\u00e1nchez &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2018\/09\/28\/y-ahora-a-por-duque\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Y ahora, a por Duque<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155],"tags":[39398,4424,4881,4990,5253,96214,53649,4393],"class_list":["post-4896","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","tag-acoso","tag-comunicacion","tag-dimision","tag-etica","tag-moral","tag-pedro-duque","tag-pedro-sanchez","tag-politica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4896","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4896"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4896\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4897,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4896\/revisions\/4897"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4896"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4896"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4896"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}