{"id":5139,"date":"2019-02-28T09:35:43","date_gmt":"2019-02-28T08:35:43","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/?p=5139"},"modified":"2019-02-28T04:08:53","modified_gmt":"2019-02-28T03:08:53","slug":"la-iglesia-no-se-atreve","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2019\/02\/28\/la-iglesia-no-se-atreve\/","title":{"rendered":"La Iglesia no se atreve"},"content":{"rendered":"\n<p>Parec\u00eda algo. Menos daba una piedra. Despu\u00e9s de d\u00e9cadas de silencio ominoso y culpable, la Iglesia daba un paso adelante y pon\u00eda bajo el foco su pecado capital, los abusos sexuales a menores. Y, como han escrito bastantes personas antes que yo, quiz\u00e1 ah\u00ed est\u00e1 el error, en reducirlo a esa categor\u00eda et\u00e9rea y extraterrenal del pecado, que no deja de ser el gran chollo del catolicismo. Por inmenso que sea tu crimen, basta unas jaculatorias y cuatro gimnasias a modo de contrici\u00f3n, y ya has conseguido el perd\u00f3n divino, vayan d\u00edas y vengan ollas. Gracias a esa filfa, miles de tipos con sotana, h\u00e1bito o indumentaria civil se han ido de rositas despu\u00e9s de haber destrozado no ya la infancia sino la vida entera de incontables criaturas. En el mejor de los casos, todo el castigo consist\u00eda en un retiro discreto o un traslado a un lugar donde, generalmente los depredadores ten\u00edan a su alcance nuevas presas. Lo habitual, sin embargo, era una mirada hacia otro lado porque la carne es d\u00e9bil y Satan\u00e1s no deja de tentar a los siervos del Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p>Tremendo,\nque ese haya sido uno de los res\u00famenes de la reciente cumbre del\nVaticano sobre la pederastia, el descargo de la culpa en el Demonio\njunto a un difuso prop\u00f3sito de enmienda. Conste que no soy\npartidario de causas generales ni de linchamientos a favor de\ncorriente, tampoco contra la Iglesia. Sin embargo, escuchando a las\nv\u00edctimas, me queda muy clara su infinita decepci\u00f3n y su sensaci\u00f3n\nde haber sido utilizadas como detergente. Con todo, no puedo dejar de\na\u00f1adir que la cuesti\u00f3n que nos ocupa no debe dilucidarse\nintramuros. Es la justicia temporal, la humana, la que debe actuar.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Parec\u00eda algo. Menos daba una piedra. Despu\u00e9s de d\u00e9cadas de silencio ominoso y culpable, la Iglesia daba un paso adelante y pon\u00eda bajo el foco su pecado capital, los abusos sexuales a menores. Y, como han escrito bastantes personas antes que yo, quiz\u00e1 ah\u00ed est\u00e1 el error, en reducirlo a esa categor\u00eda et\u00e9rea y extraterrenal &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2019\/02\/28\/la-iglesia-no-se-atreve\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">La Iglesia no se atreve<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155],"tags":[146651,326,4347,4478,114187,39426,4553,50202],"class_list":["post-5139","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","tag-abusos-sexuales-a-menores","tag-iglesia","tag-justicia","tag-ley","tag-ocultacion","tag-pecado","tag-pederastia","tag-reconocimiento"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5139","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5139"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5139\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5140,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5139\/revisions\/5140"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5139"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5139"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5139"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}