{"id":581,"date":"2011-05-29T10:48:35","date_gmt":"2011-05-29T08:48:35","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/mas-que-palabras\/?p=581"},"modified":"2011-05-29T10:48:35","modified_gmt":"2011-05-29T08:48:35","slug":"auge-y-caida-de-odon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2011\/05\/29\/auge-y-caida-de-odon\/","title":{"rendered":"Auge y ca\u00edda de Od\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>La canci\u00f3n del adi\u00f3s de Od\u00f3n Elorza no est\u00e1, como seguramente \u00e9l hubiera querido, en un disco de La Oreja de Van Gogh, sino en uno de Eskorbuto -qu\u00e9 diferencia- titulado <em>Demasiados enemigos<\/em>. Como a cualquiera que amenace con hacerse eterno en el poder, muchos le nacieron porque s\u00ed y otros le llegaron de la inevitable legi\u00f3n de agraviados que provoca la pura rutina de un gobierno prolongado. Sin embargo, la mayor\u00eda se los trabaj\u00f3 a pulso y casi con entusiasmo durante el tiempo que ha tenido en sus manos la vara de mando.<\/p>\n<p>Creerse indestructible es el m\u00e1s cl\u00e1sico, el m\u00e1s tonto y el m\u00e1s humano error de los que van revalidando mayor\u00edas. Si, como parece ser el caso, la arrogancia ya ven\u00eda de serie, el hundimiento estrepitoso es s\u00f3lo cuesti\u00f3n de calendario. A \u00e9l le toc\u00f3 el pasado domingo a eso de las diez la noche, cuando el conteo de papeletas le desminti\u00f3 cruelmente su condici\u00f3n de semidi\u00f3s para dejarlo en otro pol\u00edtico m\u00e1s arrojado a la cuneta por la fuerza centr\u00edfuga de las urnas.<\/p>\n<p>Los hay que, llegado ese momento funesto y aunque est\u00e9n que se coman las paredes, saben salir del lance con gallard\u00eda y dejan un cad\u00e1ver bonito para la historia o, si se tercia, aciertan a dar el primer paso hacia una nueva vida en otro destino y con otros galones. No ha sido el caso de Od\u00f3n, que opt\u00f3 por el enfurru\u00f1amiento del ni\u00f1o que no admite que se le ha escachuflado su juguete favorito. Su berrinche empecinado s\u00f3lo ha servido para acrecentar la algarab\u00eda de la larga cola de acreedores que aguardaban cobrarse las muchas cuentas pendientes. Ha tenido que ser muy aleccionador para \u00e9l ver que la comitiva de los que ven\u00edan con la garrota la encabezaban sus propios compa\u00f1eros de partido.<\/p>\n<p>Tendr\u00e1 que dejar que pasen unas lunas hasta que curen las heridas. Tras las fases del duelo -negaci\u00f3n, ira, pacto, depresi\u00f3n y aceptaci\u00f3n-, Elorza estar\u00e1 en condiciones de volver a la primera l\u00ednea. Y ser\u00e1 muy necesario.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La canci\u00f3n del adi\u00f3s de Od\u00f3n Elorza no est\u00e1, como seguramente \u00e9l hubiera querido, en un disco de La Oreja de Van Gogh, sino en uno de Eskorbuto -qu\u00e9 diferencia- titulado Demasiados enemigos. Como a cualquiera que amenace con hacerse eterno en el poder, muchos le nacieron porque s\u00ed y otros le llegaron de la &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2011\/05\/29\/auge-y-caida-de-odon\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Auge y ca\u00edda de Od\u00f3n<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155],"tags":[4800,4799,4331],"class_list":["post-581","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","tag-donostia","tag-odon-elorza","tag-pse"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/581","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=581"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/581\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":583,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/581\/revisions\/583"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=581"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=581"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=581"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}