{"id":6357,"date":"2021-06-01T07:22:00","date_gmt":"2021-06-01T05:22:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/?p=6357"},"modified":"2021-06-08T07:24:29","modified_gmt":"2021-06-08T05:24:29","slug":"las-condenas-esteriles-otra-vez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2021\/06\/01\/las-condenas-esteriles-otra-vez\/","title":{"rendered":"Las \u00abcondenas est\u00e9riles\u00bb, otra vez"},"content":{"rendered":"\n<p>Cuesta creer que haya que seguir mirando el calendario para comprobar que estamos ya en el siglo XXI bien avanzado. \u00bfPuede ser verdad que todav\u00eda hoy la utilizaci\u00f3n de un verbo y\/o un sustantivo impida una declaraci\u00f3n un\u00e1nime para decir que est\u00e1 muy feo que unos matones golpeen a unos j\u00f3venes por su ideolog\u00eda pol\u00edtica? Lo es, de hecho. Siguiendo lo que m\u00e1s que una costumbre es un empecinamiento, el grupo de EH Bildu en el ayuntamiento de Gasteiz no ha querido firmar el documento en que se condenaba la agresi\u00f3n que sufrieron un dirigente del PP alav\u00e9s y sus amigos a manos de nueve tipejos mientras se tomaban algo en una terraza de la Kutxi. Ya ocurri\u00f3 hace una semana en el ayuntamiento de Donostia, cuando la coalici\u00f3n soberanista no quiso suscribir un texto contra las pintadas en la sede de la tenencia de alcald\u00eda de Altza. En ambos casos y en toda la retah\u00edla de los anteriores la excusa ha sido la misma: la negativa a emplear la palabra condena y el verbo condenar. Volvemos a los a\u00f1os del plomo, cuando ante cada atentado la izquierda abertzale respond\u00eda con la manida letan\u00eda: las condenas son est\u00e9riles. Luego, claro, si la v\u00edctima era de su lado, no hab\u00eda empacho en usar el vocablo estigmatizado. Lo tremendo es que esa doble vara se haya mantenido hasta el presente de forma tan contumaz. No tengo los conocimientos de sem\u00e1ntica suficientes para distinguir todos los decimales que hay entre condenar, rechazar, censurar o reprobar. Cualquiera de ellos o todos me valen para aplicar a los hechos de los que estamos hablando, que son puro gansterismo intolerable. Y no expresarlo rotundamente es una forma de complicidad.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuesta creer que haya que seguir mirando el calendario para comprobar que estamos ya en el siglo XXI bien avanzado. \u00bfPuede ser verdad que todav\u00eda hoy la utilizaci\u00f3n de un verbo y\/o un sustantivo impida una declaraci\u00f3n un\u00e1nime para decir que est\u00e1 muy feo que unos matones golpeen a unos j\u00f3venes por su ideolog\u00eda pol\u00edtica? &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2021\/06\/01\/las-condenas-esteriles-otra-vez\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Las \u00abcondenas est\u00e9riles\u00bb, otra vez<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155],"tags":[],"class_list":["post-6357","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6357","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6357"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6357\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6358,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6357\/revisions\/6358"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6357"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6357"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6357"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}