{"id":6369,"date":"2021-06-09T09:05:00","date_gmt":"2021-06-09T07:05:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/?p=6369"},"modified":"2021-06-09T07:28:10","modified_gmt":"2021-06-09T05:28:10","slug":"peor-que-sus-padres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2021\/06\/09\/peor-que-sus-padres\/","title":{"rendered":"\u00bfPeor que sus padres?"},"content":{"rendered":"\n<p>No dejar\u00e9 de sorprenderme por los sucesivos descubrimientos de la p\u00f3lvora que celebramos como si realmente estuvi\u00e9ramos ante lo nunca visto. El pen\u00faltimo fen\u00f3meno de este tipo es la incendiada pol\u00e9mica sobre si los j\u00f3venes de hoy viven peor que sus padres. Parece ser que esta vez el mel\u00f3n lo ha abierto (o sea, reabierto) Ana Iris Sim\u00f3n, una escritora que a\u00fan no ha cumplido los treinta. Ya les habl\u00e9 de ella hace unos d\u00edas. Una intervenci\u00f3n suya en Moncloa, donde lanz\u00f3 esta idea, provoc\u00f3 la polvareda que a esta hora ya ha derivado, m\u00e1s all\u00e1 de las diatribas cruzadas entre partidarios y contrarios, en un aluvi\u00f3n de sesudos reportajes sobre la cuesti\u00f3n. \u00bfY cu\u00e1l es la conclusi\u00f3n? Pues la que cab\u00eda esperar: que depende. Cada joven que aporta su testimonio a estas piezas period\u00edsticas tiene su propia experiencia y, por lo tanto, su propia respuesta. Hay veintea\u00f1eros que gozan de una situaci\u00f3n muy superior a la que ten\u00edan sus padres a su edad y otros que ni pueden so\u00f1ar todav\u00eda con empatar a sus progenitores. Dir\u00eda, con todo, que son m\u00e1s los primeros, porque por muy demagogos y apocal\u00edpticos que nos pongamos, los factores objetivos de bienestar de la actualidad en sociedades como la nuestra est\u00e1n muy por encima de los que hab\u00eda hace veinte, treinta y no digamos cuarenta a\u00f1os. Otra cosa es que, como ha ocurrido en casi todas las generaciones desde la del baby-boom, siempre haya habido circunstancias individuales concretas. Y de eso va, por cierto, la novela de Ana Iris Sim\u00f3n que ha dado pie al debate. Lo que ella cuenta \u2014y de un modo delicioso\u2014 es su historia, que no necesariamente coincide con la de toda su generaci\u00f3n.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No dejar\u00e9 de sorprenderme por los sucesivos descubrimientos de la p\u00f3lvora que celebramos como si realmente estuvi\u00e9ramos ante lo nunca visto. El pen\u00faltimo fen\u00f3meno de este tipo es la incendiada pol\u00e9mica sobre si los j\u00f3venes de hoy viven peor que sus padres. Parece ser que esta vez el mel\u00f3n lo ha abierto (o sea, reabierto) &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2021\/06\/09\/peor-que-sus-padres\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">\u00bfPeor que sus padres?<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155],"tags":[164712,4933,4733],"class_list":["post-6369","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","tag-ana-iris-simon","tag-estado-de-bienestar","tag-jovenes"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6369","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6369"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6369\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6370,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6369\/revisions\/6370"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6369"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6369"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6369"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}