{"id":6427,"date":"2021-07-14T12:33:46","date_gmt":"2021-07-14T10:33:46","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/?p=6427"},"modified":"2021-07-14T12:33:48","modified_gmt":"2021-07-14T10:33:48","slug":"la-educacion-de-naim-darrechi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2021\/07\/14\/la-educacion-de-naim-darrechi\/","title":{"rendered":"La educaci\u00f3n de Naim Darrechi"},"content":{"rendered":"\n<p>Hasta ayer mismo no ten\u00eda ni la menor idea de qui\u00e9n era el tal Naim Darrechi. Es m\u00e1s, puestos a confesar fallas en mi formaci\u00f3n cultural, tambi\u00e9n reconozco que mi noci\u00f3n sobre lo que es TikTok es m\u00e1s bien escasa. Y estoy completamente seguro de que la inmensa mayor\u00eda de mis lectores est\u00e1n en las mismas que yo. Supongo que eso nos sit\u00faa en un universo de planetas paralelos donde nos movemos sin encontrarnos los miembros de diferentes generaciones. Porque el tipo en cuesti\u00f3n no es un pelanas que dio un pelotazo la semana pasada, sino un fulano que, pese a su cort\u00edsima edad \u2014\u00a119 a\u00f1os!\u2014 lleva en activo desde 2016 y en la fecha en la que los que nos creemos la mayor\u00eda social nos hemos enterado de su existencia, acumula 27 millones de seguidores en la plataforma social de marras.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese es el pajarraco que se permite decir entre carcajadas a otro \u00eddolo de nuestros churumbeles que siempre practica sexo sin cond\u00f3n y que tras eyacular, les cuenta a sus parejas de usar y tirar que est\u00e1 esterilizado. La ministra Irene Montero, que tambi\u00e9n es m\u00e1s de predicar en las redes que de dar trigo, ha llevado la garrulada infecta a la Fiscal\u00eda. Ser\u00e0 muy efectista la salida, pero parece que de ah\u00ed va a salir poca cosa. Como mucho, habremos conseguido que el cagarro humano se haga m\u00e1s famoso de lo que ya era entre su p\u00fablico objetivo, formado, como no me voy a cansar de repetir hasta quedarme ronco, por chavales y, oh s\u00ed, chavalas instruidos espec\u00edficamente en los valores de la igualdad, el respeto y la tolerancia. No uno, ni dos ni veinte o cincuenta, sino 27 millones. Vuelvan a contarme que la educaci\u00f3n es la soluci\u00f3n.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hasta ayer mismo no ten\u00eda ni la menor idea de qui\u00e9n era el tal Naim Darrechi. Es m\u00e1s, puestos a confesar fallas en mi formaci\u00f3n cultural, tambi\u00e9n reconozco que mi noci\u00f3n sobre lo que es TikTok es m\u00e1s bien escasa. Y estoy completamente seguro de que la inmensa mayor\u00eda de mis lectores est\u00e1n en las &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2021\/07\/14\/la-educacion-de-naim-darrechi\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">La educaci\u00f3n de Naim Darrechi<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155],"tags":[50181,4361,16123,4733,4464,164889,5167],"class_list":["post-6427","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","tag-autoengano","tag-educacion","tag-hipocresia","tag-jovenes","tag-machismo","tag-naim-darrechi","tag-valores"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6427","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6427"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6427\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6428,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6427\/revisions\/6428"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6427"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6427"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6427"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}