{"id":6473,"date":"2021-09-08T13:27:02","date_gmt":"2021-09-08T11:27:02","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/?p=6473"},"modified":"2021-09-08T13:27:04","modified_gmt":"2021-09-08T11:27:04","slug":"condenar-o-no-condenar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2021\/09\/08\/condenar-o-no-condenar\/","title":{"rendered":"Condenar o no condenar"},"content":{"rendered":"\n<p>Les confesar\u00e9 un secreto: a m\u00ed tampoco me gustan el verbo condenar ni el sustantivo condena como sin\u00f3nimos de rechazar o rechazo. Aunque me consta que la tercera acepci\u00f3n de la RAE lo asimila a reprobar, el vocablo siempre me ha sonado excesivo y, si me pongo tiquismiquis, incluso un tanto vacuo y artificioso. Supongo que eso ha sido a fuerza de escucharlo durante decenios en labios de personas que parec\u00edan estar compitiendo por aparentar la mayor indignaci\u00f3n en lugar de limitarse a lamentar y censurar sinceramente unos hechos. Los formulismos manoseados acaban perdiendo su sentido o, un paso m\u00e1s all\u00e1, convirti\u00e9ndose en caricaturas. Eso pas\u00f3, por ejemplo, con la letan\u00eda \u00abmi\/nuestra m\u00e1s en\u00e9rgica repulsa\u00bb, a la que puso banda sonora\u00a0<em>La Polla R\u00e9cords<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Por todo esto, propongo que dejemos de enguarrarnos en las batallitas de los comunicados conjuntos. M\u00e1s all\u00e1 de la utilizaci\u00f3n de este o aquel t\u00e9rmino, busquemos la miga del asunto. Y si se trata, como en el caso reciente de la agresi\u00f3n de una descerebrada fan\u00e1tica a un joven del PP, la cuesti\u00f3n es tan simple como la expresi\u00f3n contundente y sin matices ni tics justificatorios de la denuncia de tal hecho. Es muy adecuado decir, como hizo Arnaldo Otegi, que es \u00abreprobable, rechazable e inaceptable\u00bb y que \u00abva en la direcci\u00f3n contraria a la construcci\u00f3n de la convivencia democr\u00e1tica\u00bb. A partir de ah\u00ed, puesto que no nos hemos ca\u00eddo de un guindo, cabr\u00eda pasar de las palabras a los hechos. \u00bfC\u00f3mo? Imponiendo la autoridad y el influjo que se tiene sobre los agresores y, sobre todo, no promoviendo actos contra la mentada convivencia democr\u00e1tica. Ya nos entendemos.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Les confesar\u00e9 un secreto: a m\u00ed tampoco me gustan el verbo condenar ni el sustantivo condena como sin\u00f3nimos de rechazar o rechazo. Aunque me consta que la tercera acepci\u00f3n de la RAE lo asimila a reprobar, el vocablo siempre me ha sonado excesivo y, si me pongo tiquismiquis, incluso un tanto vacuo y artificioso. Supongo &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2021\/09\/08\/condenar-o-no-condenar\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Condenar o no condenar<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155],"tags":[4821,4438,20344,155382,4544,16123,4851,5268,4466],"class_list":["post-6473","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","tag-agresion","tag-arnaldo-otegi","tag-cinismo","tag-condenas","tag-denuncia","tag-hipocresia","tag-palabras","tag-repulsa","tag-violencia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6473","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6473"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6473\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6474,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6473\/revisions\/6474"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6473"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6473"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6473"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}