{"id":6674,"date":"2022-01-09T15:48:16","date_gmt":"2022-01-09T14:48:16","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/?p=6674"},"modified":"2022-01-09T15:48:18","modified_gmt":"2022-01-09T14:48:18","slug":"hijos-y-mascotas-segun-francisco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2022\/01\/09\/hijos-y-mascotas-segun-francisco\/","title":{"rendered":"Hijos y mascotas, seg\u00fan Francisco"},"content":{"rendered":"\n<p>Empezar\u00e9 diciendo que, por muy rojas que parezcan sus proclamas actuales, para m\u00ed el Papa Francisco no dejar\u00e1 de ser aquel cardenal Jorge Bergoglio que fue un sumiso silente de la dictadura argentina. Incluso cuando me siento representado por una de sus bonitas frases actuales, no puedo evitar acordarme de que espolvoreaba sus sonrisas y sus bendiciones a criminales que robaban ni\u00f1os, torturaban con sa\u00f1a a hombres y mujeres o los lanzaban al mar desde aviones. Que yo sepa, este es el minuto en que ni ha pedido perd\u00f3n por ello ni ha ofrecido una explicaci\u00f3n m\u00ednimamente cre\u00edble de su vergonzoso comportamiento. Se ve que no se aplica sus propios consejos.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo dem\u00e1s, su creciente legi\u00f3n de adoradores laicos y laicistas deber\u00edan pararse a pensar que su sorprendente \u00eddolo es un tipo que cree que la interrupci\u00f3n voluntaria del embarazo es un pecado que lleva de cabeza al infierno. O que los homosexuales pueden ser muy majetes y dignos de una palmadita en la espalda, pero tambi\u00e9n unos desviados sin lugar en el reino de los cielos que deber\u00edan tratar de curarse. O que los hombres y mujeres de la Iglesia, empezando por \u00e9l, deben ser c\u00e9libes y, por supuesto, abstenerse del trato carnal, incluso con fines reproductivos. Y ah\u00ed es donde quer\u00eda llegar, porque un tipo que ha renunciado (se supone) a procrear tiene las santas (nunca mejor dicho) pelotas de dar lecciones sobre paternidad y maternidad. Su \u00faltimo rapapolvo urbi et orbi ha sido porque, seg\u00fan \u00e9l, las parejas de hoy han dejado que las mascotas ocupen el lugar de los hijos. Dice que es algo que menoscaba la humanidad. Y yo no digo ni que s\u00ed que no, pero le animo a predicar con el ejemplo.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Empezar\u00e9 diciendo que, por muy rojas que parezcan sus proclamas actuales, para m\u00ed el Papa Francisco no dejar\u00e1 de ser aquel cardenal Jorge Bergoglio que fue un sumiso silente de la dictadura argentina. Incluso cuando me siento representado por una de sus bonitas frases actuales, no puedo evitar acordarme de que espolvoreaba sus sonrisas y &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2022\/01\/09\/hijos-y-mascotas-segun-francisco\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Hijos y mascotas, seg\u00fan Francisco<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155],"tags":[8622,16123,32859,17035,32858],"class_list":["post-6674","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","tag-hijos","tag-hipocresia","tag-jorge-bergoglio","tag-mascotas","tag-papa-francisco"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6674","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6674"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6674\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6675,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6674\/revisions\/6675"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6674"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6674"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6674"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}