{"id":6808,"date":"2022-04-01T11:18:55","date_gmt":"2022-04-01T09:18:55","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/?p=6808"},"modified":"2022-04-01T11:18:57","modified_gmt":"2022-04-01T09:18:57","slug":"poner-coto-a-los-acaparadores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2022\/04\/01\/poner-coto-a-los-acaparadores\/","title":{"rendered":"Poner coto a los acaparadores"},"content":{"rendered":"\n<p>Al gobierno espa\u00f1ol no le llegan los dedos de los pies y de las manos para tapar las v\u00edas de agua. Una de las m\u00e1s peque\u00f1as que parece haber cubierto es la que provocan los acaparadores compulsivos. En el troleb\u00fas de las \u00faltimas medidas a la desesperada se cuenta permitir a los comercios que, en circunstancias excepcionales, limiten el n\u00famero de unidades de un determinado producto que los clientes pueden adquirir en una misma compra. Si se paran a pensarlo, es de una l\u00f3gica apabullante y, en caso de que algo resultara sorprendente, ser\u00eda el hecho de que tal cuesti\u00f3n de caj\u00f3n de madera de pino no estuviera legislada hasta la fecha. Por lo visto, ni las lis\u00e9rgicas escenas de carros hasta las cartolas de papel higi\u00e9nico, cervezas o natillas de bote que vimos en los primeros meses de la pandemia hab\u00edan puesto sobre la pista a las autoridades.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed las cosas, cuando la invasi\u00f3n de Ucrania hizo volver a las andadas a los arrampladores de estantes, tuvieron que ser las propias cadenas de distribuci\u00f3n las que intentasen pararles los pies restringiendo las ventas de las mercanc\u00edas que eran objeto de codicia desmedida. No se me va a olvidar que las primeras que saltaron contra esta decisi\u00f3n fueron las autoproclamadas organizaciones de defensa de los derechos de los consumidores. Seg\u00fan las beat\u00edficas instituciones, el acopio de los ego\u00edstas que dejan a dos velas a sus cong\u00e9neres y hace que se multipliquen los precios es un derecho inalienable, toqu\u00e9monos las narices. Pero bien est\u00e1 lo que bien acaba, y esta vez procede aplaudir al gobierno que ha tenido que regular por ley uno de los principios m\u00e1s b\u00e1sicos de la solidaridad.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al gobierno espa\u00f1ol no le llegan los dedos de los pies y de las manos para tapar las v\u00edas de agua. Una de las m\u00e1s peque\u00f1as que parece haber cubierto es la que provocan los acaparadores compulsivos. En el troleb\u00fas de las \u00faltimas medidas a la desesperada se cuenta permitir a los comercios que, en &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2022\/04\/01\/poner-coto-a-los-acaparadores\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Poner coto a los acaparadores<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155],"tags":[168020,168019,4548,313,4675,168011,168018,10680,4322],"class_list":["post-6808","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","tag-acaparadores","tag-carestia","tag-comercio","tag-consumo","tag-derechos","tag-desabastecimiento","tag-escasez","tag-especulacion","tag-solidaridad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6808","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6808"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6808\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6809,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6808\/revisions\/6809"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6808"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6808"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6808"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}