{"id":6858,"date":"2022-05-01T08:20:20","date_gmt":"2022-05-01T06:20:20","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/?p=6858"},"modified":"2022-05-01T08:20:21","modified_gmt":"2022-05-01T06:20:21","slug":"belen-la-tiktoker-amada-y-odiada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2022\/05\/01\/belen-la-tiktoker-amada-y-odiada\/","title":{"rendered":"Bel\u00e9n, la \u2018Tiktoker\u2019 amada y odiada"},"content":{"rendered":"\n<p>Nunca disimular\u00e9 mi condici\u00f3n de tipo simple y primario. De esos que dejan caer una lagrimita con lo que el grandioso Chaves Nogales \u2014\u00a1Lo que le habr\u00edan llamado hoy!\u2014 defin\u00eda como \u201cHistorias para porteras\u201d. No uno, sino dos o hasta tres goterones de agua salada brotaron de mis ojos viendo c\u00f3mo la tiktoker (yo tampoco s\u00e9 muy bien qu\u00e9 es eso) gasteiztarra Bel\u00e9n Santos, alias Belu, en su condici\u00f3n de dependienta de una tienda de chuches, hab\u00eda entablado relaci\u00f3n con ni\u00f1o sordo.<\/p>\n\n\n\n<p>Seguro que ya est\u00e1n al cabo de la calle, pero por si no fuera as\u00ed, les hago un breve resumen. A la tienda donde trabajaba Bel\u00e9n lleg\u00f3 un d\u00eda un cr\u00edo de siete a\u00f1os con aspecto de afecto huidizo. Cuando ella se dio cuenta de que el chaval no o\u00eda, le dio por aprenderse unas cuantas expresiones en lengua de signos. Tan b\u00e1sico como emotivo. La narraci\u00f3n de la joven fue directa a la fibra sensible de quienes, como servidor, necesitamos un contrapeso de humanidad en este mundo lleno de ego\u00edsmo y maldad. Algunas figuras de renombre, como la periodista Ana Pastor o la actriz Candela Pe\u00f1a, contribuyeron a difundir la maravillosa a la par que sencilla historia, que tard\u00f3 un pu\u00f1ado de horas en convertirse en lo que hoy llamamos viral. Y eso fue bueno, porque millones de personas tuvieron acceso al gesto de la vendedora de gominolas. Pero tambi\u00e9n fue regular o malo, puesto que no tardaron ni un segundo en aparecer los escocidos guardianes de la ortodoxia a dictaminar que Bel\u00e9n era una farsante que, vali\u00e9ndose de su atractivo f\u00edsico, buscaba fama f\u00e1cil a costa de \u201cun pobre discapacitado\u201d. Dan pena. Y quiz\u00e1 algo peor.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nunca disimular\u00e9 mi condici\u00f3n de tipo simple y primario. De esos que dejan caer una lagrimita con lo que el grandioso Chaves Nogales \u2014\u00a1Lo que le habr\u00edan llamado hoy!\u2014 defin\u00eda como \u201cHistorias para porteras\u201d. No uno, sino dos o hasta tres goterones de agua salada brotaron de mis ojos viendo c\u00f3mo la tiktoker (yo tampoco &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2022\/05\/01\/belen-la-tiktoker-amada-y-odiada\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Bel\u00e9n, la \u2018Tiktoker\u2019 amada y odiada<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155],"tags":[168039,23524,6059,55590,156882],"class_list":["post-6858","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","tag-belu","tag-empatia","tag-gasteiz","tag-redes-sociales","tag-tiktok"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6858","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6858"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6858\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6859,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6858\/revisions\/6859"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6858"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6858"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6858"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}