{"id":6900,"date":"2022-05-30T09:11:30","date_gmt":"2022-05-30T07:11:30","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/?p=6900"},"modified":"2022-05-30T09:12:11","modified_gmt":"2022-05-30T07:12:11","slug":"lillith-vestrynge-y-la-meritocracia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2022\/05\/30\/lillith-vestrynge-y-la-meritocracia\/","title":{"rendered":"Lilith Vestrynge y la meritocracia"},"content":{"rendered":"\n<p>La \u00faltima lecci\u00f3n sobre la meritocracia la ha impartido Lilith Vestrynge, se lo juro. Como sabemos todos los del plan del antiguo (porque \u00e9l mismo lo tiene confesado), su padre fue un fascista que agred\u00eda a rojos a cadenazo limpio antes de convertirse en perrito faldero y delf\u00edn de Manuel Fraga Iribarne como baranda de Alianza Popular. Luego, el gallego de voz de trueno que pronunciaba el apellido del susodicho con efe larga \u2014Ffffffestrynge\u2014 se lo quit\u00f3 de encima de una patada y apost\u00f3 primero por el mingafr\u00eda Hern\u00e1ndez Mancha y, en segundas nupcias, por el muchachito de Valladolid Aznar L\u00f3pez. La venganza del despechado y frustrado heredero de la derecha espa\u00f1ola m\u00e1s silvestre fue pasarse con armas y bagajes al extremo ideol\u00f3gico (presuntamente) opuesto. Un buen d\u00eda nos lo encontramos travestido de ultraizquierdista, asesorando a Ch\u00e1vez y pregonando la buena nueva bolivariana.<br>Lo divertido a la par que revelador es que col\u00f3, y la siniestra fet\u00e9n lo adopt\u00f3 como faro, pese a su tremebundo pasado y a la pasta de especulador inmobiliario que le ca\u00eda por las orejas. Con ese dineral pag\u00f3 a su ni\u00f1a, la arriba mentada Lilith, la educaci\u00f3n m\u00e1s exclusiva en colegios privados espa\u00f1oles y universidades chic francesas. Hoy, esa mujer que, de no apellidarse como se apellida, no habr\u00eda llegado ni de palo a secretaria de organizaci\u00f3n de Podemos, afirma que la cultura del esfuerzo es un mito y que la inmensa mayor\u00eda de los que prosperan socialmente se lo deben a su cuna y a la cuenta corriente de sus progenitores. Evidentemente, habla por experiencia propia y, al hacerlo, se retrata a s\u00ed misma y a quienes la jalean.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La \u00faltima lecci\u00f3n sobre la meritocracia la ha impartido Lilith Vestrynge, se lo juro. Como sabemos todos los del plan del antiguo (porque \u00e9l mismo lo tiene confesado), su padre fue un fascista que agred\u00eda a rojos a cadenazo limpio antes de convertirse en perrito faldero y delf\u00edn de Manuel Fraga Iribarne como baranda de &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2022\/05\/30\/lillith-vestrynge-y-la-meritocracia\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Lilith Vestrynge y la meritocracia<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155],"tags":[],"class_list":["post-6900","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6900","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6900"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6900\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6902,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6900\/revisions\/6902"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6900"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6900"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6900"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}