{"id":6965,"date":"2022-07-06T11:11:01","date_gmt":"2022-07-06T09:11:01","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/?p=6965"},"modified":"2022-07-06T11:11:03","modified_gmt":"2022-07-06T09:11:03","slug":"cuidado-con-la-ola-silenciosa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2022\/07\/06\/cuidado-con-la-ola-silenciosa\/","title":{"rendered":"Cuidado con la ola silenciosa"},"content":{"rendered":"\n<p>Perdonen que les cuente una batallita personal. Despu\u00e9s de dos a\u00f1os y pico esquivando al bicho y sin padecer ni un triste resfriado, hace mes y medio acab\u00e9 mordiendo el polvo. Con una afon\u00eda y una congesti\u00f3n nasal nada exagerada como s\u00edntomas, me met\u00ed el hisopo hasta lo m\u00e1s profundo de ambas narinas, y el jo\u00edo cacharro me respondi\u00f3 con la rayita lila bien marcada sobre el cart\u00f3n absorbente. Y as\u00ed, en las cuatro repeticiones posteriores, hasta que en la quinta, el artilugio me dio por librado del virus. Salvo por el engorro del aislamiento (ma non troppo), sobre todo, para no contagiar a los vejetes de mi tribu, la cosa result\u00f3 de lo m\u00e1s llevadera. Cuatro mocos, dos toses, cierta sensaci\u00f3n de lija en la garganta, pero la cabeza y la musculatura en perfecto estado de revista; gracias a las vacunas, supongo.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando por fin el rasca y gana de farmacia, como les contaba arriba, dio negativo, sent\u00ed un gran alivio. Pens\u00e9, c\u00e1ndido de m\u00ed, de quedaba exento por unos meses. Pero fue que no. Hace diez d\u00edas volvieron los s\u00edntomas, quiz\u00e1 una gota m\u00e1s cabroncetes, de lo que yo solo pude pensar que era un catarrillo de verano. Hasta que perd\u00ed totalmente el olfato, por supuesto. Ah\u00ed tuve claro que, como el cartero, el covid puede llamar dos veces en apenas cinco semanas. La moraleja no es tanto para m\u00ed, que ya he vuelto a salir (salvo por la faena de no poder oler tres en un burro), sino para quienes me leen. Si no han pasado por algo parecido, seguro que conocen a alguien que s\u00ed. La ola silenciosa est\u00e1 ah\u00ed, acechando para, como poco, fastidiarles un trozo de verano. Ojal\u00e1 sea solo eso. Como dec\u00eda el teniente Furillo, tengan mucho cuidado ah\u00ed fuera.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Perdonen que les cuente una batallita personal. Despu\u00e9s de dos a\u00f1os y pico esquivando al bicho y sin padecer ni un triste resfriado, hace mes y medio acab\u00e9 mordiendo el polvo. Con una afon\u00eda y una congesti\u00f3n nasal nada exagerada como s\u00edntomas, me met\u00ed el hisopo hasta lo m\u00e1s profundo de ambas narinas, y el &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2022\/07\/06\/cuidado-con-la-ola-silenciosa\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Cuidado con la ola silenciosa<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155],"tags":[],"class_list":["post-6965","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6965","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6965"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6965\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6966,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6965\/revisions\/6966"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6965"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6965"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6965"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}