{"id":6999,"date":"2022-07-27T12:42:42","date_gmt":"2022-07-27T10:42:42","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/?p=6999"},"modified":"2022-07-27T12:42:44","modified_gmt":"2022-07-27T10:42:44","slug":"jovenes-que-odian-y-otros-que-no","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2022\/07\/27\/jovenes-que-odian-y-otros-que-no\/","title":{"rendered":"J\u00f3venes que odian y otros que no"},"content":{"rendered":"\n<p>Escrib\u00eda aqu\u00ed hace solo tres d\u00edas que el rechazo un\u00e1nime de la corporaci\u00f3n de Mutriku al intento de vetar la presencia de una ertzaina en las fiestas supon\u00eda un saludable avance. Mi optimismo se dio de bruces con la realidad el domingo, cuando tres energ\u00famenos agredieron a otro agente de la polic\u00eda auton\u00f3mica en la Cuchi de Gasteiz al grito de \u201cZipaio, \u00bfqu\u00e9 haces en esta calle?\u201d. Los matones, que fueron detenidos y posteriormente puestos en libertad, tienen 21, 22 y 25 a\u00f1os, respectivamente. Es decir, no han vivido lo m\u00e1s crudo de nuestro contencioso, pero eso no ha evitado que se contagien de odio ni \u2014para m\u00ed lo m\u00e1s preocupante\u2014 que est\u00e9n dispuestos a utilizar la violencia contra sus semejantes.<\/p>\n\n\n\n<p>No voy a entonar la tristona cantinela del \u201calgo estamos haciendo mal\u201d, m\u00e1s que nada, porque esto no va de culpas generales sino particulares. Para nuestra desgracia, estos episodios son el reflejo de una realidad que, dependiendo de los casos, hemos pretendido edulcorar o directamente no ver: hay una parte de nuestros convecinos que creen que existen personas y colectivos que merecen ser agredidos. Y aqu\u00ed es donde, pese a todo, trato de relativizar y hasta de mostrarme esperanzado. Primero, porque cuando se producen estas situaciones, siguen siendo mayoritarias las voces que salen a denunciarlas, venciendo el cansancio y la sensaci\u00f3n de predicar en el desierto. Eso, mientras cada vez resulta m\u00e1s dif\u00edcil callar a los que miraban hacia otro lado o encontraban palabras de justificaci\u00f3n. Segundo, y creo que con m\u00e1s valor, porque son infinitamente m\u00e1s las y los j\u00f3venes que no est\u00e1n ni remotamente tocados por el odio.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Escrib\u00eda aqu\u00ed hace solo tres d\u00edas que el rechazo un\u00e1nime de la corporaci\u00f3n de Mutriku al intento de vetar la presencia de una ertzaina en las fiestas supon\u00eda un saludable avance. Mi optimismo se dio de bruces con la realidad el domingo, cuando tres energ\u00famenos agredieron a otro agente de la polic\u00eda auton\u00f3mica en la &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2022\/07\/27\/jovenes-que-odian-y-otros-que-no\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">J\u00f3venes que odian y otros que no<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[155],"tags":[],"class_list":["post-6999","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6999","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6999"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6999\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7000,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6999\/revisions\/7000"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6999"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6999"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6999"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}