{"id":786,"date":"2011-09-27T09:28:36","date_gmt":"2011-09-27T07:28:36","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/mas-que-palabras\/?p=786"},"modified":"2011-09-27T09:28:36","modified_gmt":"2011-09-27T07:28:36","slug":"la-parte-que-nos-toca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2011\/09\/27\/la-parte-que-nos-toca\/","title":{"rendered":"La parte que nos toca"},"content":{"rendered":"<p>Que arreglen y paguen la crisis quienes la han creado. Parecer\u00eda lo justo, \u00bfverdad? Ocurre que a la hora de repartir culpas tendemos a conformarnos con lo evidente: los insaciables mercados, los bancos que act\u00faan sin piedad y toda la patulea de cargos y carguetes de los diferentes organismos pol\u00edtico-econ\u00f3micos. Ah\u00ed se suele acabar la lista de los villanos del cuento y es m\u00e1s que probable que lo m\u00e1s sangrante de la cat\u00e1strofe sea, en efecto, responsabilidad suya. Sin embargo, a poco ecu\u00e1nimes que seamos, deberemos reconocer que perpetraron la fechor\u00eda ante la pasividad general o, incluso, con la ayuda de muchos de los que ahora se echan (o nos echamos) las manos a la cabeza.<\/p>\n<p>Y en ese punto es donde cada quien debe mirarse el ombligo y poner la moviola a funcionar. No nos quej\u00e1bamos demasiado cuando nos ca\u00edan las generosas migajas de los pelotazos que pegaban en el piso de arriba. Nuestros domicilios, donde apenas ayer la tele en color era un lujo que equival\u00eda a tres o cuatro mensualidades completas, se llenaron de plasmas, ordenadores, consolas y cualquier aparato con conexi\u00f3n a la red el\u00e9ctrica. Y la banda ancha, que no falte. Sin necesidad de planes renove, se cambiaba de coche como de camisa, simplemente porque el vecino lo hab\u00eda hecho. Los que antes iban que chutaban con Pe\u00f1\u00edscola o Salou marchaban en peregrinaci\u00f3n a Canc\u00fan y Punta Cana. Dos de cada tres fines de semana, a la casita de Las Landas o a esquiar en Panticosa.<\/p>\n<p>No fueron pocos los que soplaron con ganas para agigantar la burbuja del ladrillo. Una inmobiliaria en cada esquina y en ocasiones, dos. El cuchitril m\u00e1s inmundo se vend\u00eda por cuatro o cinco veces su valor. Luego, aquello que parec\u00eda un past\u00f3n \u2014y lo era\u2014 serv\u00eda de entrada para ese adosadito tan mono&#8230; en el que ahora tantos y tantos tienen los dedos pillados.<\/p>\n<p>Si alg\u00fan d\u00eda salimos de esta, deber\u00edamos tener presente la lecci\u00f3n. L\u00e1stima que no ser\u00e1 as\u00ed.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Que arreglen y paguen la crisis quienes la han creado. Parecer\u00eda lo justo, \u00bfverdad? 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