{"id":803,"date":"2011-10-05T10:14:23","date_gmt":"2011-10-05T08:14:23","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/mas-que-palabras\/?p=803"},"modified":"2011-10-05T15:57:35","modified_gmt":"2011-10-05T13:57:35","slug":"premios-malditos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/mas-que-palabras\/2011\/10\/05\/premios-malditos\/","title":{"rendered":"Premios malditos"},"content":{"rendered":"<p>Casi desde que nacieron, los premios Euskadi de Literatura parecen estar destinados a ser piedra o, como poco, chinita de esc\u00e1ndalo. Cada concesi\u00f3n ha ido acompa\u00f1ada de su peque\u00f1a o mediana bronca. Tengo escuchadas frente a mis narices las amargas quejas de un par de autores que clamaban haber sido v\u00edctimas de vergonzantes maniobras de los jurados y pon\u00edan por testigo a las musas de que jam\u00e1s volver\u00edan a presentarse. Luego \u2014el ego es el ego\u2014 volv\u00edan a intentarlo en la siguiente convocatoria porque alguien les soplaba a la oreja que esta vez estaba fulanito o menganito en el comit\u00e9 de selecci\u00f3n. Si algo me hace confiar en la normalizaci\u00f3n de nuestras letras es que manifiestan parecido juego de filias, fobias y camarillas al que se da en cualquier tradici\u00f3n literaria m\u00e1s asentada en el tiempo y\/o con una comunidad lectora mayor.<\/p>\n<p>En los a\u00f1os finales del anterior Departamento de Cultura, la cosa degener\u00f3 un poco m\u00e1s. Varios de los escritores y escritoras de m\u00e1s renombre que tenemos le pusieron proa a unos galardones en los que ve\u00edan exceso de mamoneo. Eso los descafein\u00f3 y, de propina, nos sembr\u00f3 la eterna duda de si los ganadores lo hab\u00edan sido por incomparecencia de los otros o por el valor de su obra. La situaci\u00f3n no mejor\u00f3 mucho con la entrada de la dupla Urgell-Rivera. La ceremonia de los primeros Euskadi bajo su mandato queda en los anales como uno de los saraos que mayor verg\u00fcenza ajena han producido en los asistentes. Contado a este humilde cronista por tirios y troyanos.<\/p>\n<p>Hab\u00eda, pues, pocas posibilidades de redenci\u00f3n. La concesi\u00f3n del premio a alguien cuyo talento, calidad y prestigio est\u00e1 fuera de dudas (resentidos de ateneo de pueblo al margen) era una oportunidad para devolver lustre a un certamen que agonizaba. De nuevo, a los mariachis de L\u00f3pez se les ha encogido el codo. Han preferido mirar a Joseba Sarrionandia con ojos de gendarme. Tal vez eso val\u00eda en 1985. En 2011, no.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Casi desde que nacieron, los premios Euskadi de Literatura parecen estar destinados a ser piedra o, como poco, chinita de esc\u00e1ndalo. 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