Llorentemanía

Fernando Llorente aclamado en La Catedral en una imagen de la pasada temporada (Foto: Zigor Alkorta)

Me sigue sorprendiendo los debates enfrentados que despierta Fernando Llorente.  Y va por delante mi opinión personal de que creo que lo mejor es que salga cuanto antes del Athletic, y lo digo con todo el dolor que supone perder a uno de los mejores jugadores que han salido de Lezama. Grandísimo jugador, pero él se quiere ir y ante eso… Ojalá hubiese renovado, pero esa no es la realidad y no creo que se pueda tener sentado en el banquillo a un jugador de sus características.

Con el tema Llorente aflora ese orgullo que tenemos los de Bilbao. Porque cuando se vuelve a ir  que la Juventus estaría dispuesta a pagar 7 millones en enero por sus servicios, resuenan fuertes esas voces de trueno que dicen:  “que paguen los 37 que vale su cláusula”. Muy de Bilbao, teniendo en cuenta que en junio queda libre.

“Pues entonces que juegue de titular y que cumpla su contrato hasta el último día”. Esta premisa al principio de temporada era mayoritaria, pero el debate sobre su titularidad dada la efectividad goleadora de Aduriz está empezando a perder fuerza.  Y es que Aritz está haciéndonos olvidar   la dependencia que teníamos de los goles de Llorente.  También es cierto que, por decisión técnica, Llorente suele saltar al terreno de juego sobre el minuto 65, lo que no le deja mucho margen para mostrar su potencial. Pero así están las cosas.

El caso es que tenemos a la parroquia muy dividida. En una encuesta realizada a través de la web de DEIA esta misma semana el 56% de los participantes se muestran a favor de que Llorente salga del Athletic en enero bajo dos premisas. La primera, y que gana por goleada, es que es él el que quiere irse (44%); y la segunda, es que si sale, juegue en otra liga (12%). Los detractores de su marcha se atrincheran en que “debe cumplir su contrato” (32%), y todavía los hay, pocos, pero los hay  (un 12%) que no pierden la fe y confían en que renueve.

Y por hoy ya vale de “Llorentemanía”, que todavía quedan muchos capítulos por contar en esta historia.