…con la «Pasionaria» en la maleta…

A estas alturas pocos serán los que no hayan oido hablar de la «maleta mexicana». Ayer, precisamente, mientras nos entreteníamos con el once del once del once, se estrenaba en la cartelera (de no muchos lugares) la película realizada por la directora Trisha Ziff en la que se cuenta la historia de la maleta mexicana y se muestran sus fotografías, todo ello aderezado con narraciones de historiadores, fotógrafos y supervivientes de esa época.

Para quien no la conozca, así a bote pronto y sin ánimo de entrar en detalle, se trata de tres cajas de cartón que contenían 126 rollos de película, más de 4.500 fotografías, obtenidas por tres prestigiosos fotógrafos (Robert Capa, Gerda Taro y David «Chim» Seymour… y, sorprendentemente, un cuarto fotógrafo llamado Fred Stein) y que vagaron por el mundo hasta que, por fín en 2007, llegaron al International Center of Photography (ICP) de Nueva York. Películas que desaparecieron del estudio parisino de Capa y que contenían fotografías realizadas entre Mayo de 1936 y 1939, principalmente, de la Guerra Civil española. Así, entre las mismas, se pueden ver imágenes de los bombardeo de Madrid de finales de 1936 y de la batalla de Teruel de 1937 (Robert Capa), imágenes de la guerra en Segovia (Gerda Taro), así como algunas tomadas en Euskadi (David «Chim» Seymour). 

Pero a mi entender, una de las fotografías que es obligatorio destacar (y rescatar) de entre esas más de 4.500 fotografías es uno de los mejores retratos que se hicieron nunca de Dolores Ibarruri, «Pasionaria». En esa maleta se encontraba la fotografía de esta gallartina revolucionaria, luchadora y trabajadora, realizada por David «Chim» Seymour. Hoy, que precisamente se cumplen veintidós años de su muerte, un doce noviembre de 1989 a los 93 años de edad, y con una crisis económica brutal, su lucha de entonces, sus reflexiones, siguen estando vigentes.

Dolores Ibarruri, "Pasionaria" (Photo David "Chim" Seymour)

¿Por qué tienen que ir unidas las palabras «revolución» y «guerra»? Hay que hacer la revolución porque es necesario cambiar las instituciones de los pueblos. No es posible mantener una situación donde una minoría pueda vivir a costa de la mayoría del país. Hay que cambiar eso, y hay que conseguir que los que trabajan sean quienes dominen y quienes dirijan, y no los que viven simplemente del trabajo de los otros. Y por eso luchamos.

 

Por cierto, estos días, la exposición de la «Maleta mexicana» se encuentra en Barcelona. En unos meses, se podrá disfrutar en el Museo de Bellas Artes de Bilbao. Muy cerca del pueblo natal de «La Pasionaria», muy cerca de las minas en las que trabajaban aquellos mineros por los que esta vizcaína luchó y dejó su vida y su alma.

Publicado por

Muga

"Era un autor cuyas obras eran tan poco conocidas que casi eran confidenciales" (Stanley Walker)

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