De tal palo… tal astilla.

Nadie duda que el hijo del heredero de Franco (y ahijado suyo) es «colchonero» de pies a cabeza. Nada que objetar. Cada cual  puede tener las aficiones o preferencias deportivas que le parezcan oportunas.

Antes de seguir, vaya por delante mi felicitación al Atlético de Madrid por su victoria deportiva ante nuestro Athletic Club en la final de la Europa Liga. Y hago extensiva ésta felicitación a «casi» toda la familia Atlética a excepción de los cuatro patanes que han provocado una carga policial en la madrileña plaza de Neptuno (fastidiando la fiesta a la mayoría de su hinchada), a excepción de quiénes muestran banderas españoles pre-constiucionales (franquistas) sin otro objetivo más que el de provocar, y, a excepción de los impresentables que prosiguen con sus cánticos dedicados al asesinado Zabaleta y a su familia que, en éstos casos, lo somos todos.

Aclarado a quién se felicita y a quiénes no, retomamos el asunto de Felipe de Borbón y Grecia. Quién es «llamado» a ser rey de España bajo el nombre de Felipe VI (esperemos que se le sobrenombre con lo de «El Fugaz»), quién lo es sólo por ser hijo de a quién un militar golpista y sublevado designó a título sucesorio, quién lo es por tener «pitilín» por encima de los derechos de sus hermanas por no tenerlo… quién no es nadie con la Carta Magna en la mano… De quién se arroga la postestad representativa de su lesionado padre.

Al que (como se aprecia en la fotografía) parece decirle a Platini algo así como «ahora les metemos cuatro», se le debe olvidar quién es, por qué está en ese palco y cómo ha de comportarse.

Como he dicho, con la Constitución en la mano no es nadie. Porqué papá está «malito» por hacer «el cabra», no ha de mandar a su hijo a los palcos. Es como el típico padre que manda su hijo a «un recado».

Ha aplaudido los dos primeros goles del Atlético de Madrid. El tercero no. Se lo habrán advertido. Tele5 enfocaba constantemente el palco y esa actitud no era de recibo. Han rectificado. Para eso pagamos (también) su séquito.

Los Medios de Comunicación españoles nos han estado -toda ésta última semana- «machacando» con eso de que iba a ser una final española, en la que se enfrentaban dos equipos españoles, etc…

Aunque no comparta esas aseveraciones, voy a darlas por buenas. Entonces, lo normal esque me pregunte lo siguiente: devociones deportivas aparte, ¿Qué hace un representante del Jefe del Estado de todos los españoles animando y aplaudiendo «sólo» a «media» afición?

Esto no pasa inadvertido, y menos a la finalización del encuentro, cuando Felipe ha estallado en abrazos y aplausos. Y ello, hasta el punto que el mismísimo presidente del Atlético de Madrid (Cerezo) haya declarado en una emisora de radio (Cadena SER) que, «En el palco hay que saber estar». ¿Más clarito?

Y es que son iguales: Padre, abuelo, bisabuelo… Éstos no cambian. Sólo les puede cambiar el Pueblo (que lo hará). Son maleducados, se creen semi-Dioses, creen que todo vale y, con tanto boato, protocolo y gilipolladas varias… al final no saben mantener sus papeles.

Les da igual abrazarse como un oso al que tienen al lado en un palco, irse a cazar y abrazarse a la Corina o al trepa-presentadora de turno. Ni les quita el sueño el paro juvenil, ni la crisis, ni nada de nada. Éstos sólo van a lo suyo.

Lo de las formas ya lo han aprendido: Con un escueto «Lo siento, no he hecho bien y no volverá a pasar» parece que zanjan todo. Pero no aprenden y andan «cagándola» una tras otra vez.

Díjo Mahoma que las montañas no se encuentran pero las personas sí. El 25 de mayo nos lo volveremos a encontrar en el campo de sus sueños (el Vicente Calderón). Pero esa vez no tiene equipo para aplaudir. Ésta vez si que intentará mantener el tipo con un semblante relativamente serio o «de circunstancias». Razones no le faltarán: 40.000 almas (20.000 vascas y otras tantas de Catalunya) silbando no es como para dar botes.

Felipe: Nos vemos en la final del Campeonato de Copa, El Manzanares. Tú estarás en el palco y yo estaré silbando, pero ojo, no silbaré al himno de mis convecinos españoles, ni tan siquiera a tí. Silbaré a la Institución desfasada y obsoleta que representa tu padre (que, en ese caso, la representarás tú).

Te apuesto una caña (aunque también la pague yo) a que esa cara que tenías hoy en Bucarest (con el viajecito que te hemos pagado «a escote») no será la misma.

4 comentarios en «De tal palo… tal astilla.»

  1. Sobre los comentarios sobre la jefatura del estado hereditaria, la institución monárquica, la interpretación histórica de por qué están ahí, la conexión franquista…nada que objetar. Opiniones respetables, legítimas, compartibles, etc.

    Pero creo que…en fin, se te va un poco la pinza con lo del palco y todo eso. Supongo que será aún el calentón.
    Lo de presumir o insinuar por la foto que…le dice a Platini que les van a meter cuatro…es de nota o de premio a manipulador del año.
    «Como se aprecia en la foto»
    ¿Qué es exactamente lo que se aprecia en la foto? ¿Cómo sabes de qué leches están hablando?
    Lo de los aplausos…pues aplaude al que mete el gol y ayer, por desgracia pues fueron ellos. Si llega a meter el athletic estoy seguro de que hubuera hecho lo mismo. Seguro. Y no es un piropo; es que están programados así, para ser unos bienquedas, o unos hipócritas políticamente correctos, si quieres.
    Y este, sobre todo.

    1. Bueno Larry. Razón no te falta. Iba a poner otra cosa pero me «corté» un poco. Puestos a explicar la foto, te sugiero me frase inicial. Platini: «¿Qué tal el viejo?». Felipe: «Bien, ya sabes, un poco mayor pero ahí sigue: Bárbara Rey, Paloma San Basilio, Aghata Lys y Corinna».
      Jejejejeje… ¿Suman cuatro, no? Un abrazo. la de Madrid la traemos y la gabarra la sacamos.

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