Don Antonio Cánovas del Castillo, el racista español.

canovasEl señor Cánovas, el padre del Estado español, no era precisamente amigo de la democracia y lo demostró siempre que pudo. Incluso se lamentó, años más tarde de haber firmado la abolición de la esclavitud en España, diciendo en una entrevista a un periódico francés:

“Los negros en Cuba son libres; pueden contratar compromisos, trabajar o no trabajar, y creo que la esclavitud era para ellos mucho mejor que esta libertad que sólo han aprovechado para no hacer nada y formar masas de desocupados. Todos quienes conocen a los negros os dirán que en Madagascar, en el Congo, como en Cuba son perezosos, salvajes, inclinados a actuar mal, y que es preciso conducirlos con autoridad y firmeza para obtener algo de ellos. Estos salvajes no tienen otro dueño que sus propios instintos, sus apetitos primitivos.”

Don Antonio se sentía superior a aquellos salvajes, pero la cosa no acababa ahí. También se sentía superior al populacho, a esa población sumisa y famélica de españoles cuyos destinos, por voluntad divina sin duda, o por la gracia de Dios, él manejaba y dirigía. Que en su mayoría eran analfabetos o tontos, degenerados o criminales, inferiores siempre, por eso eran pobres. Dejarles derecho a dirigir sus propios destinos y equivocarse, eligiendo gobiernos en votaciones democráticas y veréis lo que pasa. ¡Acaban con España! Cambiando el término “salvajes” por los de “palurdos” y “paletos”, lo que pensaba don Antonio de la mayoría de los españoles sin duda era que “Son perezosos, palurdos, inclinados a actuar mal, y que es preciso conducirlos con autoridad y firmeza para obtener algo de ellos. Estos paletos no tienen otro dueño que sus propios instintos, sus apetitos primitivos.”

Para eso estaban él, don Antonio y sus amiguetes de la alta política, y sus divinas majestades, y los generales y los obispos. Para llevar a aquel rebaño de desarrapados y desgraciados desagradecidos por el camino que debían, para cumplir el destino universal de España.
“Que es preciso conducirlos con autoridad y firmeza para obtener algo de ellos.”

¡Diga Vd. que sí, don Antonio Cánovas del Castillo! Y visto todo lo que pasó el siglo XX y está pasando el XXI, nadie podrá negarle que es Vd. el auténtico Padre de España.

Este “mérito” se lo reconoce, y da fe de ello, gracias a sus extraordinarios superpoderes: El Increíble Capitán Euzkadi. Salud y República vasca!!!

2 comentarios sobre “Don Antonio Cánovas del Castillo, el racista español.”

  1. Estoy muy de acuerdo. Su muerte fué una sentencia justa buscada por el mismo. Endiosado, menospreció al pueblo español. «Liberal moderado»(de risa). Fernando vii, Isabel II, Serrano, Cánovas, los Alfonsos xii y xiii… Por Dios, que pandilla. Hubiera sido mejor Carlos María Isidro. Habría una España más unida y con pueblos que respetarían sus costumbres. El siglo xix ha dejado secuelas 200 años después.

  2. Todas las regiones donde lideró el carlismo en el siglo xix, son hoy las regiones con ideales separatistas.
    Ya no volverá el ideal de una España unida con respeto por los fueros de los pueblos que la constituyen.

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