Nuevo culebrón de verano: El Pazo de Meirás

No tengo ni idea si es otra treta publicitaria o pre-investidura de Pedro Sánchez (como todo el «humo» que nos «vendió» el pasado verano sobre la exhumación del dictador de El Valle de los Caídos) pero, lo cierto es que hemos conocido que el Gobierno ha iniciado una reclamación a la familia Franco de la propiedad del Pazo de Meirás para el Estado por considerar que “actuaron contra Derecho”.

Con todo, también tiene un «pero» ya que la propiedad debería volver a sus legítimos propietarios o, como poco, al Pueblo gallego. No se debe perder de vista que el Pazo está gestionado por la Fundación Francisco Franco, quién tiene a la venta la finca por 8 millones de euros. Sería de perogrullo recordarlo pero (y que conste que alguien lo ha escrito el 12 de julio de 2019), si la propiedad cambiase de manos, si antes de resolver la demanda la adquiriese un tercera persona física o jurídica, todo el procedimiento se complicaría de una forma exponencial. Y tampoco hay que pertenecer al CNI para saber que ya hay organizado una especie de «crowdfunding» entre «nostálgicos del Franquismo» para crear una especie de sociedad o cooperativa y pasar a ser los nuevos propietarios. Parece mentira que el Gobierno de Sánchez nunca prevea éste tipo de «pequeñas cositas»… de «pequeños detallitos».

Sea como fuere, comenzamos un nuevo culebrón de verano mientras el golpista y genocida va a seguir «descansando» este período estival en ésa extempórea aberración de mausoleo a 34 kilómetros de Madrid.

Conocemos que la demanda de la Abogacía del Estado se basa en un documento del 3 de agosto de 1938 desconocido hasta ahora, firmado ante notario en el despacho del gobernador civil, con el que se confirmaría que el contrato de venta, tres años después, a Franco fue “fraudulento” porque ya era residencia de la Jefatura del Estado tras su adquisición por una no demostrada (salvo forzosa) cuestación popular. Lo cierto es que la reclamación sobre el Pazo de Meirás, residencia veraniega del dictador y frecuentada por su heredero real y su familia (entre los que se incluye el actual jefe no electo del Estado español), es una reivindicación histórica.

Una reivindicación histórica, como decía y, también, política ya que, el pasado mes de junio, todos los grupos de la Cámara gallega (curiosamente, incluyendo por primera vez al Partido Popular) aprobaron por unanimidad instar a la Xunta a reclamar al Gobierno del Estado a iniciar “de manera urgente” las acciones legales “pertinentes” para la recuperación del Pazo de Meirás.

La iniciativa, presentada por el BNG y defendida por Luís Bará, se iniciaba recordando que se trataba del segundo acuerdo parlamentario adoptado en estos términos (tras el texto alcanzado por unanimidad en julio de 2018) exigiendo al Estado medidas para iniciar la recuperación del inmueble para el patrimonio público. Una de las críticas trasladadas por los grupos políticos se refería al uso de este Pazo, catalogado como «Ben de Interés Cultural«, para “hacer apología de la dictadura franquista” y de la figura del propio genocida Franco.

El pasado mes de octubre el Gobierno central encargó un informe jurídico sobre la situación del Pazo de Meirás para estudiar la fórmula adecuada para devolverlo a la ciudadanía, con todas las garantías, y evitando que puedan prosperar posibles reclamaciones de la familia Franco.

El delegado del Gobierno español en Galiza, Javier Losada, mantuvo un encuentro con la «Comisión pola Recuperación da Memoria Histórica«, a la que ha trasladado el compromiso e interés del Ejecutivo en la recuperación del Pazo de Meirás, más allá de las acciones desarrolladas desde la Diputación de A Coruña y del acuerdo del Parlamento de Galiza. Losada explicó a los responsables de la Comisión la intención del Gobierno de actuar “con la máxima cautela y todas las garantías jurídicas” en materia de recuperación de la Memoria Histórica.

Así, dos comisiones se expertos se encargaron de analizar el proceso, desde Galiza, y las posibilidades de recuperar este inmueble para el patrimonio público.

La primera estaba presidida por el profesor Xosé Manoel Núñez Seixas y entre sus miembros se encontraban el profesor de Historia Contemporánea de la Universidade de Santiago de Compostela Emilio Grandío Seoane y el de Derecho Civil de la Universidade de A Coruña José Manuel Busto Lago. Formado por 11 miembros (del mundo académico, jurídico y patrimonial) se constituyó a finales de noviembre de 2017.

La segunda acción consistió en un informe jurídico sobre el Pazo de Meirás, encargado por la Diputación de A Coruña, que concluyó con que hubo una “venta simulada” de este inmueble a Francisco Franco, apostando por acudir a los tribunales para recuperarlo, toda vez que este hecho avala la “nulidad” de este contrato.

Como hemos dicho (y titulado), mucho me temo que, ante nosotros, tenemos un nuevo culebrón de verano que puede convertirse en un «clásico» de Pedro Sánchez al más puro estilo musical de Georgie Dann o la foto-posado de pistoletazo estival que protagoniza Ana Obregón. A ver cuantas vueltas le dan ahora a la manivela hasta marearnos… De nuevo…

3 comentarios sobre “Nuevo culebrón de verano: El Pazo de Meirás”

  1. AÑADIDO: Y hoy conocemos que el abogado de los Franco, Felipe Luis Utrera Molina ha asegurado que la demanda presentada por el Gobierno se enmarca en la «estrategia de acoso y derribo» contra los nietos del dictador. También ha reprochado al Gobierno su «falta de cortesía».

    Están los nietos de Franco y el del Número uno de la Falange como para hablar de acosos, derribos y de cortesías…

  2. NO se de que se esta hablando… Todas las posesiones del dictador que ahora ostenta la familia, fueron «donaciones» mentirosas y forzosas y encubiertas despues como compras. Por otra parte, sabido es que la familia del dictador a quien le afecta directamente la propiedad SUPUESTA, va a poner todo tipo de trabas para con ellas negar, atosigar, presionar y volver de nuevo a recusar las decisiones de los tribunales. Pero tienen todo el tiempo del mundo, otra cosa diferente sería que se hubiera declarado incostitucional la Rebelión de Franco y esto se llevara a todas las cortes nacionales, europeas y mundiales, hasta conseguirlo. Apartir de ahi, será mas fácil demostrar la ilegalidad de sus posesiones…

  3. Así es pero no se hizo cuando se debió hacer y no se va a hacer ahora. Técnicamente el llamado Alzamiento no es más que un Golpe de Estado, sublevación, rebelión o sedición.
    Mientras no fuese considerado -jurídicamente- así, no ocurrirá nada de ello.
    El «encargado» de determinar dicho extremo sería el propio Estado (el mismo que sí ha abierto ésa Caja de Pandora pero en lo que refiere, exclusivamente, a los efectos de Catalunya.
    Es lo que hay: Nuevo culebrón.

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