Pabellón «Pirata»

O bandera de España en el bote o multa. Como suena. Y es que parece que la Guardia Civil no tiene otra cosa que hacer por lo que, por razones recaudatorias, patrióticas, o vaya a saber Vd. por cuáles, desde el pasado 18 de junio (justo un mes antes de su «querido» 18 de julio) puso en marcha una campaña veraniega de control e inspección a embarcaciones deportivas y de recreo que se extenderá hasta el 18 de septiembre. En plan DGT (recaudar más que prevenir).

La campaña en cuestión tiene, en teoría, el supuesto objeto de controlar los certificados de navegabilidad, revisar que los barcos tienen el justificante de pago de la prima del seguro en vigor, que el piloto cuenta con la titulación requerida, y que barcos y motos acuáticas se mueven por los espacios habilitados. Las revisiones las realiza el Servicio Marítimo de la Guardia Civil en cada Comandancia provincial, que con sus patrulleras suele abordar en el mar a las embarcaciones deportivas y de recreo para hacer inspecciones.

En realidad sabemos que tienen unas peculiares ordenes: Lo primero que inspeccionan es la existencia del pabellón (bandera) de España en las embarcaciones (profesionales o de recreo). De hecho, hay Cofradías y Clubes Marítimos que han llegado realizar comunicados dirigidos a los profesionales de la Mar o a sus socios, presentados como “aviso muy importante”.

Así, Cofradías y Clúbes Naúticos (en especial, vascos, catalanes, baleares y gallegos) explican a los patrones y propietarios de embarcaciones que, por exigencia de la Guardia Civil, “es obligatorio el izado del pabellón nacional”. Y es que agentes del «benemérito» Instituto Armado han pasado por los clubes y puertos y en algunos casos han detectado una, según ellos, infracción frecuente: barcos amarrados en los que no ondea el pabellón nacional, es decir, la bandera de España que lleva este tipo de embarcaciones. La objeción hecha a los guardias civiles, en algunos casos, ha sido que la tela de la enseña se desgasta mucho con el sol, por lo que la retiran mientras el barco está amarrado y sólo la colocan cuando salen a navegar.

Lo curioso es la respuesta de los agentes de la Guardia Civil ha sido tajante: “Es obligatorio, también en puerto, que la rojigualda ondee visible en el barco«. Pero vamos ciñendo un poco el asunto: Se da el caso de barcos que, en vez de izar la bandera de España, exhiben una bandera «oficial» de Catalunya (Senyera), la de Galiza o la Ikurriña.

Desde la Guardia Civil explican que “las banderas autonómicas se pueden llevar, pero siempre que vaya junto a la española”. Si un barco español no ondea la bandera de España -o uno extranjero el pabellón propio de su país-, “se considera embarcación pirata”. De ahí que Cofradías de Pescadores y Clúbes Naúticos avisen a sus trabajadores y a sus socios. Se recuerda que incumplir esta curiosa  “ley de banderas” en el ámbito marítimo “será considerado una infracción grave y podrá conllevar una sanción económica”.

Si nos ceñimos a la legislación vigente, el Real Decreto 2335/1980, de 10 de octubre, regula el uso de la Bandera de España y otras banderas y enseñas a bordo de los buques nacionales. El uso de la Bandera española por los buques viene regulado en diversas disposiciones legislativas nacionales e internacionales. La relación bandera-buque es un principio de Derecho Universal, aceptado sin discusión, que determina la autoridad, jurisdicción y protección del Estado sobre los buques bajo su pabellón, así como el ejercicio de sus potestades. Todo ello es así porque España está adherida al Convenio que elaboró en Ginebra, en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Derecho del Mar,  desde 1958, por el que se estableció que los buques navegarán con la bandera de un solo Estado y estarán sometidos en alta mar a la jurisdicción exclusiva del mismo.

Queda claro que en 1958 España, aún siendo un supuesto Estado, no lo era de Derecho ya que lo era bajo un régimen dictatorial, donde no se contemplaban banderas como la de Galiza, Senyeras de Catalunya o Ikurriñas. De hecho, entonces estaban prohibidas por la dictadura del general sublevado Franco. Así, si nos retrotraemos a las Fuentes del Derecho, la actual aplicación en el Estado español sería idéntica a la de mantener el yugo y las flechas con el buitre de San Juan en el pabellón marítimo español. De hecho, tengo mis serias dudas sobre si alguien, con un pabellón español con una bandera pre-constitucional (con la bandera de la gallinácea) sería sancionado. La respuesta es NO. Yo mismo he podido observar como a embarcaciones con banderas franquistas en las típicas Procesiones de la Virgen del Carmen en lugares como en El Ferrol (Pontevedra). También la he visto izada en el tercer mástil del Buque-Escuela «Juan Sebastián Elcano«en Cartagena (Murcia). En realidad, si judicialmente se llega a «archivar» las actuaciones por un cargamento a bordo de 317 kilos de cocaína, voy a andar yo como para decir que se haga una inspección de banderitasMarca España en estado puro.

Pero, volviendo al uso de la bandera española y otras banderas y enseñas a bordo de los buques «nacionales», desde un punto de vista jurídico, la citada legislación dice es su primer artículo que «todos los buques y embarcaciones nacionales, mercantes, de pesca, deportivos y de recreo, de servicios portuarios, así como los artefactos flotantes, cualquiera que sea su tipo, clase o actividad, enarbolarán, como único pabellón, la bandera de España«.

El Artículo segundo establece: «Se reservará el asta de popa y el pico del palo mayor para la Bandera de España. Ninguna otra bandera ni enseña podrá permanecer izada si no lo está el Pabellón nacional y sus dimensiones nunca serán superiores a un tercio del área de éste». Artículo tercero: «Las banderas y enseñas reconocidas en los Estatutos de las Comunidades Autónomas podrán izarse en puertos nacionales y aguas interiores, pero siempre al mismo tiempo que el Pabellón nacional y con el tamaño que se determina en el artículo segundo«.

Expuesto lo cual, tan cierto es que el «J.S. Elcano» portaba 317 kilos de cocaína como que embarcaciones con amarre vasco han sido sancionadas por llevar una Ikurriña al margen de la impuesta rojigualda. Han habido Expedientes para todos los gustos: Medidas de la Ikurriña superiores a la española, estar izada en asta o mástil por encima de la española, disponer del pabellón español decolorado por sol o salitre y asegurar en Expediente que había sido introducido en lejía… de todo.

En Tossa de Mar (Catalunya) la Guardia Civil llegó a sancionar a una pequeña embarcación de pesca por llevar una bandera del «Atlético de Bilbao«. En realidad ni le sancionaron por llevar una bandera española decolorada… lo que llevaba decolorada era una Senyera catalana…

También se ha llegado a sancionar a una embarcación por llevar una Ikurriña (junto con el pabellón español) en una regata de vela por llevar «una bandera de las Vascongadas en aguas de Jurisdicción nacional a la altura de ‘Cobarrubias’ en el Municipio de San Julián de Musques (Comunidad Autónoma de Santander)«.

Estas cosas ocurren cuando a bordo de una embarcación de la Guardia Civil ponen a un sargento chusquero con aspiraciones de cotramaestre ,sin EGB y con un «Titulín» traducido a «PER» (Patrón de Embarcación de Recreo). Tal cual… Kobaron-Muskiz Kantabria da!!!

A todo esto, me viene a la cabeza el éxito de una gestoría de Gijón cuando, por aquéllo de la rivalidad con Oviedo, se le ocurrió matricular los vehículos en Girona (cuando la antigua matrícula de Gerona (GE) pasó a denominarse Girona (GI)…. «GI» de Gijón. Se forraron (Los de la gestoría).

¿Se le ocurrirá a alguna gestoría vasca matricular las embarcaciones vascas en San Pedro y Miquelón? No sería mala idea y, seguramente, se pagarían menos tasas que en España. Cobraré la idea!!!

Ahí dejo el pabellón (la bandera). ¿A que es es bonita? ¿A que descolocaría a cualquier guardia civil con un PER de tómbola?

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