Carcundia y Tostonia

Erase un pequeño pueblo rodeado de verdes montes, de un mar verdegris con mucha merluza, y de fachas. Tras años de dura lucha contra los bárbaros autóctonos, ya domeñados, gozaba de paz y de prosperidad.

Aunque disponía de su propia policía y de amplísimas competencias, superiores a las de cualquier autonomía galáctica, los que realmente gobernaban el feudo eran sus recios y raciales vecinos de Carcundia y su rey Felpudus Sextus, hijo de Trincón I, ante cuyo poder los tostonios debían humillar la testuz y pagar los tributos anuales para los gastos de la casa real, del piso de Vickyfe, de la cabra de su MMCMXXXVI Legión, y de los fondos reservados. A esos dineros les llamaban Cupo.

Regía los destinos de tan humilde pueblo de pastores jubilados, funcionarios, parados de larga duración, tasqueros y PYMEs, Iñigo de Durango el Piadoso, muy dado a pactos, acuerdos, negociaciones y acatamientos, con discrepancias eso sí, pero sin molestar demasiado.

Pero tanta fidelidad era correspondida con maniobras arteras de las diferentes tribus de Carcundiaque, si bien tenia cada una su rico folklore, formaban una sola nación indivisible. Socialdemócratas Bolivarianos, filofranquistas de centro extremo y de extremo centro, y Toni Cantó no cejaban en su empeño de joder la marrana apoderándose de las competencias que en tanta estima tenía el pacífico pueblo de Tostonia.

Cualquier intento de Iñigo de Durango y su negociador, Ortuzarix, el que se cayó en la Marmita(ko), de pactar un nuevo estatus con Carcundia era rechazado con risas jocosas y menosprecios sin fin, hasta que los carcundios se dieron cuenta de que bastaba para dominar la situación con una acción conjunta de los Tribunal Superiores de Justicia de Tostonia y Carcundia, junto con una imaginativa política de hacer como que se traspasa algo pero al mismo tiempo te mamoneo tal cual competencia, y si te pones chulo los tribunales nos afinan el tema.

Y fue así como los tostonios vivieron décadas y décadas de plácido bienestar mientras soñaban con la segunda venida del Estatuto o Nuevo Estatus, que mola más.

4 comentarios en «Carcundia y Tostonia»

  1. Hace poco comentaba yo por estos blogs algo parecido y no sé quién me respondió que seguramente Aita Urkulu le susurraba en la intimidad al hijo del Rey Perjuro todo lo que querríamos oírle en público. En esas estamos , que se auto invitó y no se distinguía si el que hablaba era el Lehendakari o el Presidente de la Rioja. Así que no nos extrañemos que la próxima vez vengan padre e hijo.

  2. Los tostonio solían recibir con alegria y bailes a Felpudus Xestus, en especial el jefe de la aldea Urcullux, sobre todo cuando venía el Emperador, con alguna peregrina excusa, a los ver Dolmes de Gugenjix y de paso decir, aquí mando yo, vosotros a genuflexar con bría, lo hacía con fervor, no vaya a ser que en Madrix les empiecen a llamar Tostonios Malos.

    Jamas a Urcullux se le ocurrio levantar la mirada ante Felpudus Xesto, por si acaso le cortaban el grifo.

    También había un desagradable Tostonio de nombre Ortuzox, su falta de educación solo se veía superad por su estulticia.

  3. Bueno, en realidad en Carcundia manda el Señor Sánchez Galán, rey de la luz y de las tinieblas, mensajero del frío y heredero de Don Quijote y sus Molinos de Viento. Felpudus Sextus está en el backstage.

  4. Quizás al eminente historiador Sr. Landa le ha faltado abordar en unas lineas la estrecha relación entre las culturas Carcundiense y Tostónica, muy evolucionada una y atrasada y sectaria la otra hasta hace bien poco.
    Así, de ser un pueblo huraño encerrado en si mismo y con un idioma antiguo que dificultaba cualquier charla de bar sobre física cuántica, tema muy usado para romper el hielo cuando conoces a alguien, ha logrado que el idioma de la calle aun manteniendo el acervo indigena : kaixo, lahostia pues, egunon, agur y aupa Athletic (o lo que proceda) ha conseguido fundirse con el spanglish millenial español valiéndose de preciosas palabras de indispensable uso diario tales como chat, influencer , hater, mainstream, sneakers, o para gente ya madurita los exhibition centers, crowfunding, coworking, hub, poner en valor, target, sales etc.. De tal forma se ha conseguido que un idioma old fashioned se actualice con el más moderno vocabulario worldwide, es decir el euskospanglish.
    Quien desde fuera quiera conocer la historia de los vascos no debe pensar ya en sumergirse horas y horas en bibliotecas o googles para desentrañarla. Bastaría con leer PATRIA, ver la peli OCHO APELLIDOS VASCOS y comer pintxos en lo Viejo de Donosti para empaparse de la realidad social de los primitivos vascones, afortunadamente superada.
    De ser un pueblo de brutotes aficionados a hacer trabajitos con hierro, barcos gaseros, ollas a presión y otras cosas feas, ha pasado a labores más moñoñas como por ejemplo las del Basque Culinary Center, que como ha dicho uno de sus manager staff viene a ser como el MIT (Massachusets Institute of Technology) sólo que investigando con kokotxas de delfín caramelizadas en su caldo de medusa y asadas en parrilla con brasas escogidas del Monte de los Olivos,en lugar de malgastar el tiempo inventando tonterías para la conducción automatizada, la curación del cáncer o la composición del Universo.
    ¡Ene ama qué risas vamos a haser!

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