Qué cosas tan raras… ¿No?

Ni en la página web del Atlhetic Club, ni en la del Real Madrid, ni en el de la Real Federación Española de Fútbol (ni en sus redes sociales), podemos encontrar una solo foto del palco presidencial en la final de la Supercopa en Riad. Millones de personas hemos podido ver por TV esas butacas acolchadas de seda y con armazón de oro, pero, no deja de llamar la atención que ninguno de los citados clúbes, ni la propia organización, divulgue una simple instantánea que inmortalice el evento. ¿Vergüenza propia o ajena?

Puede que nos cuenten la milonga que se lo hayan prohibido (que ya sería impresionante), o puede que quieran ocultar la ignominia de quedar inmortalizados en una fotografía con el primo segundo (encargado de deportes y su séquito) de quién ordenó asesinar y trocear a un periodista disidente. Y eso, que se sepa. Asco me produciría sentarme al lado de un dictador. Mucho asco… Demasiado.

En pleno siglo XXI, los hay quién siguen pensando que ocultar una foto significa ocultar la realidad. Tengo pena de no haber sacado una foto de la pantalla de la tele de ese palco de los sillones dorados. No estuve ágil pero, seguro, habrá cientos de personas que lo hayan hecho y les invito a divulgarlas a ver si ya, de una puñetera vez, alguien se pone rojo.

Es la primera vez que se disputa este competición en aquélla dictadura pero, sabiendo que el tal Rubiales (de ideología tan sospechosamente similar a la de su archienemigo Tebas), ha firmado -excediendo con creces su mandato- con esa dictadura hasta el año 2029. Una dictadura que no respeta Derechos Fundamentales, los de la mujer, los de libertad de Prensa y, por supuesto, los de ningún otro colectivo que, por orientación sexual, religiosa, política o sindical, sea contrario a ese régimen autocrático.

Sea quién sea el presidente del Athletic Club (que ya no lo será Elizegui, pero que pudiera ser Pepito, Fulanito, Menganito, o al que, de forma muy torpe (desde mi punto de vista), el alcalde Bilbao le proclama «candidato de consenso«). Mala cosa esa de autoproclamarse y peor la de proclamar a terceros pero, allá con sus actos que, de momento, no entro a valorar. Pero, sobre este particular, como Socio-Compromisario del Athletic Club, sea quién resultare ser quién lleve las riendas del Club, me va a tener enfrente (como poco, tres años) defendiendo renunciar a participar en esa competición en tanto en cuanto no se lleve a la práctica en países con todo tipo de garantías democráticas. Y el «jaleo» no es que sea cosa mía, ya que somos cientos las y los Socios que pensamos igual y, por ello, nosotras y nosotros, las y los Socios-Compromisarios que les reprentamos somos, en Asamblea, el máximo Órgano decisorio del Club por encima de cualquier Junta Directiva. Sirva de aviso para venideros navegantes.

Contra regímenes como el saudí (que hoy, lunes, retoma las ejecuciones postergadas desde el pasado jueves por el fútbol), pie en pared. Sin la menor de las contemplaciones.

7 comentarios en «Qué cosas tan raras… ¿No?»

  1. Ver perder finales al Athletic se está convirtiendo poco a poco en una tradición, ya casi tan antigua como el personaje mitológico de Mari Domingi …

    Eskerrik asko !!!

  2. Todo el entramado, funciona. Desde el último de la cadena ( el que conecta para verlo), las cadenas con sus enviados especiales (el negocio de la publicidad), los propios equipos ( alguien ha escuchado algo de éstos? ), los propios y ajenos directivos de éstas cosas ( ridículos a más no poder), y en la cúspide, el poder politico/económico. Todos a una.

  3. Como ayuda al ya de por sí esplendoroso futuro de la psiquiatría, por razones obvias, los hinchas más entusiastas del Athletic con tantas cagadas en las finales van a terminar tumbados en el diván. Entre las tradicionales ayudas arbitrales y la galvana/empanada mental que se apodera de algunos de los jugadores y del entrenador en momentos decisivos, la montaña rusa de emociones va a traer consecuencias. Todos y todas sabemos los trastornos psicológicos e incluso físicos que origina la práctica habitual del coitus interruptus.

  4. No es la primera vez, es la segunda y la tercer si no llega a ser por el coronavirus, año pasado también tendríamos que haber ido

  5. Los jugadores del Athletic no han sido ni detenidos, ni torturados ni colgados ni nada, en contra de los deseos de algunos. Salir con la cabeza alta (todos no) de un pais tan peligroso para la seguridad personal es un mérito. El error es haber entrado, pero si no lo hubieran hecho les hubieran lapidado los fundamentalistas hispanistaníes. Así que total, pata. Sería muy instructivo además de ver la foto del palco conocer los movimientos de dinero que ha habido a cuenta de este show estúpido. ¿Habrá cobrado alguna comisioncilla el residente en Abu Dabi?

  6. A mí, lo que más rabia y tristeza me provoca es que medios de comunicación y aficionados que decían que era una vergüenza jugar en Arabia le hayan prestado tanta atención a la dichosa Supercopa.

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