Cirilo I, el oligarca con báculo y sotana

El jefazo de la Iglesia ortodoxa rusa es Cirilo I, dicho así, en lenguaje oficial. Si le nombramos en lenguaje coloquial diríamos Vladímir Mijáilovich Gundiáyev y es el patriarca de Moscú y de Todas las Rusias, tanto las que había con los comunistas como las que quedan hoy en día. El genocida Putin es muy coleguita suyo porque ambos nacieron en Leningrado, o sea San Petersburgo, ciudad en la que Vladimir Vladimirovich desde su cargo gris en el KGB tejió una telaraña de relaciones con la mafia local. Tú controlas el puerto y exportas y a cambio me das pasta gansa para mis vicios y lo que sobra para el KGB, que con ese dinero compraba en Occidente tecnología occidental y cubría sus gastos sucios. Mientras tanto Cirilo rezaba por él.

Esa amistad que perdura a lo largo de los años se debe entre otras razones a que Putin ha soltado suficiente dinero como para restaurar mil iglesias ortodoxas que fueron destruidas por los comunistas. Nada, que tiene el cielo ganado, Dios quiera cuanto antes. Según el experto en estos asuntillos, José Antequera, las estadísticas aseguran que la Iglesia de Moscú mueve 150 millones de fieles.

Ni Marx con sus tratados filosóficos sobre «el opio del pueblo«, ni Lenin con sus encendidos discursos revolucionarios en las calles, ni Stalin con sus purgas contra los mencheviques y zaristas; pudieron acabar con la religión. El sentimiento espiritual quedó latente, en lo más secreto de los corazones de las gentes, pese a décadas de persecuciones y de limpieza ideológica comunista. Tras el hundimiento de la URSS con el borracho Yeltsin, el crucifijo volvió a ocupar un lugar preferente junto a los nuevos zares y oligarcas, formando casi un Estado Teocrático. El Dinero y Dios retornaron de la mano, como no podía ser de otra manera. Capitalismo y religión suelen ser dos caras del mismo orden establecido. Durante los últimos años, el dictador Putin ha estado atrayéndose a todo ese amplio segmento de población creyente. Cada 19 de Enero acude al Día del Bautismo del Señor y a menudo sigue las misas organizadas por el patriarca Cirilo I en recuerdo de algún glorioso acontecimiento histórico del pasado, y hasta se mete en el agua como San Juan Bautista.

Resulta curioso que un tipejo infecto como Putin sea admirado por algunos pseudo comunistas (hasta los «de las Tierras Vascas«) demenciados que siguen viendo en Las Rusias al oponente mayor del capitalismo. Cirilo I (Kirill para Vladimir) y los suyos, calificó en 2012 como «milagro de Dios» al régimen genocida. Odia a los gays (cuando él es gay) y es ultraconservador hasta la mitra. Afortunadamente, ya ha sido incluido en el nuevo paquete de sanciones aprobadas por la Comisión Europea contra personalidades que apoyan el genocidio de Ucrania. Cirilo, de 75 años y cuya fortuna se estima entre los 4.000 y los 8.000 millones de dólares, hace cumplido honor al sobrenombre con el que se le conoce en algunos círculos: El oligarca eclesiástico.

Con lo serios que me parecían a mí estos popes ortodoxos con sus largas barbas y sus misas de tres horas, y miren qué majo es Cirilo.

Publicado por

Iñigo Landa Larrazabal

Iñigo Landa Larrazabal (Bilbao, 1967) Destinado en la Agencia Espacial Vasca. Estudió Austronáutica en euskera y cursó el mismo máster que Pablo Casado en Universidad Rey Juan Carlos, el fugado. Vive en Bilbao

5 comentarios en «Cirilo I, el oligarca con báculo y sotana»

  1. Tiene pinta de pegarle al vodka cosa mala. Bendecir a asesinos es una larga tradición religiosa de todos los colores.

  2. Los pufos financieros en el Vaticano destinando el «dinero de los pobres» para comprarse por ejemplo un edificio de apartamentos de lujo en Londres son ejemplos también de los parecidos entre las mafias y las iglesias.
    Ya se habla muy poco de la guerra en Ucrania. Sólo de vez en cuando nos agitan un poco la conciencia a medida que aparecen fosas comunes de enemigos de la sagrada causa divina de Cirilo I y de su chico malo. El genocidio franquista fue llamado por la iglesia nacional católica como Santa Cruzada. Entonces fue el cardenal de Toledo Gomá, primado de España, el Cirilo I de turno. Y murió a su tiempo, en olor de santidad, no como los piojosos comunistas y separatistas que iban todos al infierno.

  3. Te recuerdo que el Dalai Lama utiliza solo Rolex o Patek Phillipe como relojes.

    Fíate tu de los lideres religiosos.

Responder a CAUSTICO Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *