Será «el caloret»

Las contradicciones de los altos cargos de Mónica Oltra la dejan en evidencia «Alguien está mintiendo«: La directora general de la Infancia desmiente a Oltra y asegura que ella encargó el polémico informe que desacreditaba a la menor víctima de abusos. Evidentemente, alguien está mintiendo es el título de una de las últimas series de Netflix pero bien podría ser también el del juicio a los altos cargos y funcionarios de la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas que dirige la vicepresidenta de la Generalitat por la actuación de los mismos en el caso de abusos sexuales de su ex marido a una menor tutelada: “Yo encargué el expediente, que es como se funciona en la administración. Si me quieren a mí, me tienen a mí, pero que dejen a los funcionarios en paz”, aseguraba Oltra contundente, buenista y empáticamente hacia sus enchufados hace dos semanas, pero las declaraciones ante el juez de la directora general de Infancia, Rosa Molero, y de la subdirectora, Gemma Plaza, contradecían esa versión.

El desafío de Oltra responsabilizándose del informe contra la menor ya la ha dejado en el banquillo en calidad de imputada (ahora, investigada». Molero afirma que fue ella la persona que ordenó abrir el expediente parajudicial que desacreditaba a la víctima tras consultarlo con Plaza y que Oltra no ordenó nada. Y no olvidemos que la víctima llego esposada al Juzgado por lo que la jueza montó (y con razón) en cólera. ¿Una víctima, menor de edad, de abusos sexuales entrando esposada en el Juzgado? ¿Y dónde cojones, o dónde coño, estaban las de «hermana, yo sí te creo«? ¿Alguna o algún compañero jurista me puede acreditar un solo caso dónde una víctima de abusos sexuales comparezca en un Juzgado esposada? Comprendo la indignación y el pollo que montó la jueza. Todo este jaleo deja dos versiones contradictorias ahora: la de la propia Oltra y la de sus enchufados altos cargos, añadiendo más lío al asunto.

Asimismo, la directora general de la Infancia negó que supiera que había una investigación judicial en marcha. Asegura que se enteró tarde de todo este asunto y que no sabía que el educador era el entonces marido de Oltra. También afirma que se enteró dos años después por la Prensa, algo que sí se conocía en el centro donde se produjeron los abusos.

¿Por qué ahora la directora general y la subdirectora contradicen a Oltra? Puede ser una estrategia para quitar responsabilidad a la vicepresidenta y a ellas mismas ya que, si reconocen que Oltra les dio la orden, reconocen que ellas la cumplieron irregularmente, mientras que si defienden que la orden llegó de una subordinada (como la jefa de servicio de la Infancia, Amparo Nogués), queda fuera de duda que cometieran una ilegalidad. Cuando Mónica Oltra decía al cargo público del corrupto Partido Popular, Francisco Camps que, si ella fuese imputada, «ese día me iría a mi casa«. Unas declaraciones de la vicepresidenta valenciana en 2009 que, ahora, afloran tras ser imputada por el TSJ de Valencia.

La imputación de Mónica Oltra por encubrir los abusos de su ex-marido a una menor tutelada ha desatado una nueva tormenta política en València. La líder de Compromís sigue enrocada como vicepresidenta valenciana y ahora todas las miradas están puestas en el presidente, el socialista Ximo Puig. Y es que esa posición resistente de Oltra contrasta con los argumentos que defendía como diputada en la oposición en 2009. Como he avanzado, en aquel momento el miembro del corrupto Partido PopularCamps– protagonizaba la crónica estatal de tribunales por su relación con la trama Gürtel y era el blanco de las críticas de la Oposición. Por ser, si cabe, un poco más precisos, la intervención de Oltra que consta en el Diario de Sesiones del Parlament de València dice así: «El día que me vea como usted, imputado, vilipendiado, pillado en todas las mentiras posibles, y más, siendo el hazmerreír de toda España, apareciendo más en las viñetas de los humoristas que en las noticias, ese día sí que me iría a mi casa. Sé de donde vengo y soy coherente con mi pasado, mi presente y espero serlo en mi futuro. Sé dónde estoy ideológicamente y sé dónde estoy políticamente, y sé dónde no quiero estar, y desde luego no querría nunca en mi vida estar en la situación que usted está, ni hacer el papel que usted está haciendo«.

Curioso, ¿No?

La cronología del caso demuestra que acorrala a Mónica Oltra (y por el que hay imputados 13 cargos de su confianza) ofrece, por el momento, que este próximo viernes Oltra siga ejerciendo de portavoz del Gobierno valenciano en la rueda de prensa posterior al pleno del Consell. Una semana más, las preguntas sobre este caso centrarán gran parte de su intervención semanal. Su partido, Compromís, también mantiene un acto para hoy, sábado, con el que pretende encarar la precampaña con Oltra y Joan Baldoví, diputado nacional de la coalición, como máximos protagonistas.

Con todo, Mónica Oltra se muestra del todo «amnésica» en lo referente a sus anteriores intervenciones y descarta dimitir tras su imputación por el caso de abusos de su ex-marido a una menor tutelada. Su argumentario se centra en que es «Una cacería parte de la extrema derecha«. Ya… Yo también te quiero, Moni. No cuela.

Humo. Atornillada o grapada a la poltrona, acabará dimitiendo más pronto que tarde aunqne el La Comunitat Valènciana uno se puede encontrar con setas y Rólex a la vez… hongos y cronógrafos impagados o regalados… Cómo no!!! Llevan todos la corrupción, las corruptelas, la prevaricación y los negocios opacos en su ADN. Debe ser una «herencia genética» fenicia o algo así: No son distintas ni distintos. Son las misma y los mismos y no saben ni siquiera disimularlo.

Será «el caloret«.

Publicado por

Iñigo Landa

Iñigo Landa Larrazabal (Bilbao, 1967) Destinado en la Agencia Espacial Vasca. Estudió Austronáutica en euskera y cursó el mismo máster que Pablo Casado en Universidad Rey Juan Carlos, el fugado. Vive en Bilbao

2 comentarios en «Será «el caloret»»

  1. No tiene que ver con el tema, Iñigo, pero me parece de interés.
    No deberíamos decir «la jueza» sino «la juez». Suena bien, además.
    Para una vez que el idioma no obliga a separar por sexos, no lo hagamos nosotros.
    El camarero y la camarera.
    El carnicero y la carnicera.
    El juez y la juez.
    Hasta ahí todo es sencillo, hay palabras que tienen género y otras que valen para los dos géneros.
    Después de todo, hemos aceptado siempre «el ciclista» o «el pianista»…

  2. No era otra, sino Oltra, quien baboseaba no hace mucho con esta frase «es inconstitucional que el Concierto Económico permita a los vascos tener el doble de dinero que los valencianos».
    Eso fue después de ver cómo su churri abusaba asquerosa e inconstitucionalmente de una niña de 14 años y se lo callaba.
    Demagoga, mentirosa y encubridora la peculiar socia de Ximo.

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