Veraneo

Llegados al ecuador del mes de agosto, el mes típico de vacaciones, podemos hacer un ejercicio de memoria y recordar en qué consistía el famoso veraneo. Tras once meses de duro currelo y gracias a Franco, el trabajador disponía de, más o menos, un mes de vacaciones.

Como en los sesenta y setenta los sueldos eran bajitos pues lo más que se podía hacer era ir al pueblo a pasar cuatro semanas a cuenta de gorra de abuelos, padres o cuñados indígenas, bañándose en el río y cazando moscas para, al final terminar huyendo a toda pastilla llevándose consigo la cosecha de tomates, las vainas, lo que quedaba de la matanza del cerdo y dejando a la abuela exhausta.

Con el increíble progreso español, gracias ahora a la bondad de los Borbones, la cosa derivó en tener un apartamento en la playa o en su defecto un chalecito en Villacarajal del Caudillo, pero tener una segunda vivienda protegida, eso sí por Securitas Direct (que se encarga en bombardearnos con una machacona publicidad con eso de que si no pones su alarma en la casita de la playa, te la encuentras llena de okupas).

Otro sector importante de las clases medias optó por irse de viaje. Se comenzó con la península y conforme se pusieron de moda los vuelos baratos se fue extendiendo el radio de acción, llegando al extremo de coger seis aviones en cuarenta y ocho horas para pasar una semana en un resort todo incluido en Punta Cana, más que nada para, a la vuelta y tras empalmar otros seis vuelos, poder enseñar las tres mil fotos y vídeos a la peña, darles envidia y aburrirles hasta la extenuación.

Tampoco nos podemos olvidar de los raritos que se quedan en Bilbao, por poner un ejemplo. Cautivados muchos por la idea de disponer de refugios climáticos al lado de casa quién va a ir a chamuscarse por ahí. Pero el sesudo incentivo proporcionado sin coste alguno por el Excelentísimo Ayuntamiento de Bilbao ha quedado frustrado, en gran parte, por la ignominia del ahorro energético que no sólo no respeta el sagrado espíritu de la co-gobernanza, sino que al refugiarnos ahora en El Corte Inglés (como nos recomendaron), pues el aire acondicionado está a 27º con lo que frescura, lo que es frescura, poca, oiga.

El quedarse en Bilbao tiene la ventaja de que conoces gente muy diversa, interculturalmente e interracialmente hablando y sin gastar un euro. Para qué vas a ir a Polinesia a ver polinesios y polinesias si algunos andan por aquí que han venido para ver la exposición del Impresionismo y porque estamos en el mapa para todo el Mundo. Pero también los turistas sufren por la cosa del ahorro energético dictado manu militari por el Gobierno afín a la espada bolivariana.

Al apagar los escaparates se nos pierden de noche dada la enormidad de Bilbao y lo extenso de sus dominios. Y todo ello por apagar los malditos escaparates. Gracias a Dios, el -aún- «Ilustre de Bilbao«, El Correo Español daba un toque de atención mostrando a tres guiris perdidos en plena Gran Vía y consultando un mapa a la luz de una linterna de ésas que siempre llevan los turistas previsores junto al botiquín de primeros auxilios, los preservativos y la máquina de liar porros.

No obstante, el scoop de El Correo Español nos deja algunas dudas a quienes jamás nos creemos nada de lo que escriben, salvo las esquelas que ahí si suelen decir la verdad, porque somos muy desconfiados y no nos lo dan con queso. En primer lugar, ¿Qué hacen las supuestas guiris con un mapa si todo el mundo tiene Google Maps que te lleva al destino en un pis-pas? En segundo lugar, si tenían una farola a dos metros (algo que han detectado miles de internautas y el Diario PÚBLICO), ¿Por qué coño consultan el mapa apartadas de la misma? Puede ser un efecto secundario de la viruela del tonto o que el fotógrafo de EL CORREO ESPAÑOL-ILUSTRE DE BILBAO les dijo “chicos, poneos un par de metros más allá y con cara de congoja”. Para mí que no eran de fuera, que eran el del culo pelao y tres amigas de Nuevas Generaciones del corrupto PP. o gentes por el estilo dispuestas a prestarse a semejante pantomima para salir en la portada de ese panfleto de rotativa requisada «al enemigo«.

Acabemos reconociendo que da menos pena que se nos terminen las vacaciones si sabemos que a la vuelta nos encontramos con la Aste Nagusia (del 20 al 28 de agosto). Unas fiestas clasificadas como ECO, biodegradables, sostenibles, circulares y modernas, con su bonito cóctel de barracas chillonas llenas de luces y altavoces histéricos hasta las tantas, sorteando muñecas chochonas y vendiendo fritanga cutre a precio de vaca vieja del Goizeko Izarra.

Esas barracas de última generación, los fuegos siempre espectaculares, las cómodas txosnas y sin impacto ambiental negativo alguno, la servicial hostelería con sus macro terrazas made by Aburto y los anacrónicos, españolísimos y auténtica salvajada de ceporros en forma de corridas (de toros) no son sino muestras de la hospitalidad de Bilbao Ciudad Amable, que te oferta la posibilidad de permanecer mamado 9 días mientras sorteas los charcos de orina, las vomitonas y otros efectos colaterales de la enorme alegría que sentimos porque .…¿Por qué exactamente no me acuerdo?

Terminamos desvelando la próxima exclusiva de EL CORREO ESPAÑOL-ILUSTRE DE BILBAO: «La Amatxu de Begoña, a través de una monja benedictina (vidente y bidente) desvela que ella, en realidad, es constitucionalista y que Iturgaiz (padre) es el elegido para salvarnos«. Cómo no, en portada y a toda plana.

Publicado por

Iñigo Landa Larrazabal

Iñigo Landa Larrazabal (Bilbao, 1967) Destinado en la Agencia Espacial Vasca. Estudió Austronáutica en euskera y cursó el mismo máster que Pablo Casado en Universidad Rey Juan Carlos, el fugado. Vive en Bilbao

4 comentarios en «Veraneo»

  1. Lo que no sabemos es porqué la miserable carnicería tauricida de Vista Muerte, a pesar de su imperdonable sangría y de la participación fraudulenta del Ayto. en ella, se medio oculta en el abundante folleto de las fiestas, repartido por el ayto. Tampoco lo menciona el alcalde en su nota prólogo. Le dará un poco de vergüenza?
    Mucho menos se nos explica desde la casa consistorial porqué a la tortura, sangrado y muerte de más de medio centenar de inocentes e inofensivos animales (toros) se llama «fiesta» y se incluye sin consultar a nadie en las Bilboko Jaiak. Cuando aseguran los enterados que es una Fiesta nacional de España.

  2. La foto de Juan Mari es entrañable.

    Creo que a día de hoy (y a no ser que te dejen presentarte a tí, Iñigo) no podemos tener mejor alkate.

    Espero que repita muchos años de mandato y que en el futuro podamos poner su nombre a alguna obra faraónica como hicimos en su día con el añorado Iñaki Azkuna.

    Eskerrik asko !!!

  3. Ayer Donostia perdió la oportunidad de entrar en el Guinnes por el record de más gente amogollonada en menos metros cuadrados para ver el cañonazo que da inicio a la Aste Nagusia.
    Es digna de estudio sociológico la afición del personal a formar masas humanas aunque haga calor «pa jartarse», con la intención de ver un cañonazo, un chupinazo, fuegos artificiales, tirar una cabra de un campanario, arrancar el cuello a un pato artificial o ver cómo le coge una vaquilla a un veraneante. Todos ellos son actos previos o complementarios a lo que constituye la verdadera razón de las fiestas patronales que no es otro que el de amogollonarse en txoznas, tascas, bares, gastrobares, gastrotascas, terrazas y demás lugares de culto báquico para tomar el aperitivo y comer algo para sirva de base para los cubatas del resto del día. El culto pagano al sol o la celebración cristiana de sus abundantes santos y vírgenes se ha vuelto, en Euzkadi con tanta o más fuerza que en ningún otro lugar a la centralización del festejo en el alcohol y sus complementos.
    Cómo no van a sufrir comas etílicos los adolescentes casi niños que no ven otra cosa desde su destete. En cuanto pueden copian el modelo y que les digan algo.
    También es digno de estudio, me centro en Euzkadi ahora, el desprecio de los ayuntamientos por el bienestar y los derechos de «los otros vecinos». Los que no se ven obligados a estar como locos de alegría porque sí, los que no beben alcohol, los que están en casa jodidos, los que querrían vivir en una ciudad amable y no en parques de atracciones permanentemente invadidos por masas de gente sin destino concreto. En Euzkadi las Jaiak siempre han movido a la alegría pero estos saraos cutres y masificados creo que son un modelo peligroso, incómodo y poco respetuoso con el entorno. Cuando los señores que hablan ahora maravillas de este sano ambiente de alegría (por mis ovarios), que no regresen en Septiembre disfrazados de ecologistas, ahorradores o economistas circulares de la sostenibilidad dogmática e hipócrita. Ecologismo y carril bici o toros y desmadre consumista.

  4. También es mala suerte que con todo el trasiego de personal, con los de aquí yendo para allí y los de allí viniendo para aquí, el balbuceante Iturgaiz quien el resto del año no pega sello se haya quedado de guardia en Agosto para castigarnos con sus delirios. Sigue vendiendo la mercancía averiada del chaval del culo pelao que ya no se lo compran ni los miles de digitales franquistas ni siquiera Ferreras, Inda & Asociados que podrían haber narrado el hecho ligando las fiestas de Romo con los progroms nazis. Y como no se lo hace nadie pues lo tiene que vomitar él en un caótico discurso de los suyos fruto de su ensalada mental. No sé cuándo nos daremos cuenta de la estrecha relación entre el calentamiento global y los enfermizos discursos de odio del que nos llama hijos de puta con permiso de la autoridad competente.
    Centrándonos en el tema vacacional, salvo este caso anormal y sumamente despreciable, se nota en la CAV una escasez de declaraciones catastrofistas o de buen rollo, según el día, de nuestros políticos más cercanos en el corazón que disfrutan de unas merecidas vacaciones. Mientras tanto Bilbao y supongo que Donostia también baten records de pernoctaciones hoteleras y de vuelos en La Paloma, de barriles de cerveza trasegados y de «tapas» consumidas. ¿Miedo al futuro? Vamos anda ¿No vemos que está todo bajo control? Ahí va una frase jesuítica-FAKE de ésas que hacen las delicias de los políticos autóctonos: » Si bien el otoño se presenta con nubarrones la solidez de nuestro entramado empresarial y la disponibilidad de recursos energéticos suficientes, junto el espíritu laborioso de los ciudadanos harán posible que superemos esta nueva prueba y qué mejor que cantar todos unidos transversalmente y en busca de la cogobernanza y la excelencia la inmortal canción de Blacanieves y los Siete Enanito»s.
    Silbando Al Trabajar – ¡hi-ho!
    Silbando al trabajar
    Cualquier quehacer
    Es un placer
    Se hace sin pensar
    Se entona una canción
    Y es un gozar el trabajar
    Al ritmo de un aurresku
    Si el cuarto hay que barrer
    Escoba hay que tener
    Y sin sentir bailando vas
    Barriendo al ritmo y al compas
    Silbando al trabajar
    Cualquier que hacer
    Es un placer
    Si se hace sin pensar.
    Si el cuarto hay que barrer
    Escoba hay que tener
    Y sin sentir bailando vas
    Barriendo al ritmo y al compas
    Silbando al trabajar
    Cualquier que hacer
    Es un placer
    Si se hace sin pensar.
    Hi-ho, hi-ho
    A casa a descansar
    Hi-ho, hi-ho, hi-ho
    Hi-ho, hi-ho
    Es hora de cerrar
    Hi-ho, hi-ho
    Pura sinergia y motivación. Por ella no pasan los años. Y por aquí pshh pshh.

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