Los Windsor y los Borbones (Por Xavier Cassanyes)

Al hilo de las informaciones y comentarios que se est谩n publicando con ocasi贸n de la muerte de la Isabel II surgen las inevitables alusiones a las diferencias intr铆nsecas y de talante la monarqu铆a brit谩nica y la espa帽ola.

Se resalta con admiraci贸n la capacidad de la Reina para adaptarse a las situaciones cambiantes del siglo XX sin que por ello se considerara afectado su estatus regio. La Reina, sin duda de una fina inteligencia, se reinventaba cuando las circunstancias as铆 lo exigieron.
Quiz谩s la 煤ltima fuera en ocasi贸n de la muerte de la princesa Diana cuando, tras muchos titubeos, mostr贸 su capacidad de empat铆a y humildad cambiando de actitud, reconcili谩ndose con la madre de sus nitos William y Harry.

Pero, sin duda, la mayor muestra de sabidur铆a pol铆tica de la monarqu铆a brit谩nica fue el modo c贸mo se hizo encarnaci贸n y continuidad de las esencias hist贸ricas, sustituyendo los apellidos de origen prusiano por el actual de Windsor. Por el matrimonio entre la Reina Victoria y Alberto de Sajonia-Coburgo-G枚tha se incorporaron los apellidos alemanes a la Corona. En 1917, el nieto de la Reina Victoria, y abuelo de Isabel II, de Isabel II, Jorge V en plena Primera Guerra Mundial se dio cuenta que resultaba embarazoso que dos monarqu铆as con lazos familiares, y apellidos alemanes, estuvieran enfrentados en una guerra larga y particularmente cruel. Para el pueblo brit谩nico, en plena escalada militar y difusi贸n de los medios radiof贸nicos resultaba insostenible esa referencia constante a los lazos familiares entre una y otra monarqu铆as en guerra.

El encargo de encontrar un nombre que encarnara la tradici贸n hist贸rica m谩s inglesa fue la sugerencia de Windsor. Una fortaleza antigua y ligada a la realeza en el pasado. De esa suerte se abandon贸 el apellido alem谩n y se adopt贸 el de Windsor al tiempo que los t铆tulos honor铆ficos aparejados mudaron sus nombres por referencias netamente del Reino Unido.

Hay que aprender de los brit谩nicos su pragmatismo y su capacidad, habilidad, para inventar relatos que luego se acrisolan como verdades indudables casi imposibles de modificar. En eso los espa帽oles fallamos porque enfrascados en el orgullo de sabernos, o creernos, mejores que el resto hemos estado despreciando el crecimiento de infundios, bulos y diretes sin molestarnos en desmentirlos. Los aparatos de propaganda, para que sean eficaces, deben ser inteligentes y, por supuesto, son caros y de retornos econ贸micos a medio y largo plazo; por estos lares no hemos sido conscientes de esta necesidad.

Con frialdad, no soy mon谩rquico, pero con tristeza miro la poca flexibilidad de la familia Borb贸n. Si los Windsor pueden saltarse la esencias por acercarse al pueblo, a la realidad que vive su sociedad multi茅tnica y multicultural, por qu茅 la monarqu铆a borb贸nica no puede tocar el suelo de la realidad espa帽ola, multicultural, al menos tanto como la brit谩nica, y reconocer la multinacionalidad de Espa帽a como hacen los brit谩nicos con Escocia, Gales, Irlanda del Norte e Inglaterra, como naciones que conforman el Reino Unido.

En Espa帽a se acostumbra a dar por buena esa torpe visi贸n de asumir el pasado sin m谩s, y sin asomo de cr铆tica o de revisi贸n, identificando tradici贸n con autenticidad y esencias. As铆, se impide toda posibilidad de evoluci贸n, permaneciendo las ideas anquilosadas sin mayor alternativa que su derrumbe traum谩tico. As铆 se explican las revoluciones. Cuando no hay posibilidad de cambio solo quedan las barricadas, dir铆amos en pleno siglo XIX y XX.

Se sostiene que la ca铆da de Alfonso XIII se fragu贸 cuando el rey nombr贸 a Miquel Primo de Rivera como presidente de gobierno en 1923, como hiciera el rey V铆ctor Manuel II, en Italia, entregando el poder a Mussolini un a帽o antes. Pero, siguiendo los datos de la historia el fracaso de Alfonso XIII fue no haber sabido dise帽ar un gobierno de futuro a la aceptaci贸n de la renuncia de Primo de Rivera en enero de 1930.

El nombramiento de un general de la vieja guardia como D谩maso Berenguer, con ministros de los a帽os veinte como el Conde de Romanones, queriendo volver a la pol铆tica del turno de poder de la Restauraci贸n, mostr贸 a los nueva pol铆tica que el cambio en Espa帽a solo pod铆a pasar por un futuro republicano que se acord贸, en agosto de 1930, con la firma del Pacto de San Sebasti谩n.

Es posible que si el rey Alfonso hubiera estado mejor asesorado y alguien, pasando de los brillos del tir贸n emocional de la monarqu铆a, principalmente en las zonas menos industrializadas y urbanizadas, habr铆a podido ser una transici贸n hacia otra monarqu铆a m谩s pragm谩tica, m谩s a la brit谩nica y menos presa de sus condicionantes seculares.

La lacra ideol贸gica de la monarqu铆a borb贸nica es su concepci贸n centralizada del poder. Siendo oportunidad en el siglo XVIII, modernizando el Estado con mayor eficiencia e instituciones ilustradas en la sociedad, tuvo el env茅s de cargarse la diversidad cultural y pol铆tica de las naciones que conforman Espa帽a, que s铆 hab铆an sido respetadas por los Reyes Cat贸licos y la dinast铆a de Augsburgo.

Publicado por

I帽igo Landa Larrazabal

I帽igo Landa Larrazabal (Bilbao, 1967) Destinado en la Agencia Espacial Vasca. Estudi贸 Austron谩utica en euskera y curs贸 el mismo m谩ster que Pablo Casado en Universidad Rey Juan Carlos, el fugado. Vive en Bilbao

12 comentarios en 芦Los Windsor y los Borbones (Por Xavier Cassanyes)禄

  1. Ya sabemos que la monarquia brit谩nica es muy guay,y todos sus miembros son unas maravillosas personas,salvo por algunos pecadillos de nada.el ahora rey Carlos,comisionista como el de aqu铆 y de familias nada sospechosas como bin laden.el principe andres proxeneta y pederasta.el principe Guillermo hereda 1000 millones a la muerte de su abuela,los que tenemos por aqu铆 pues del mismo pelo,solo que parece que la monarquia brit谩nica no ha roto nunca un plato.

  2. Buen art铆culo del Sr Cassayens.
    Se puede estar de acuerdo con muchas de las cosas que dice.

    Falta lo que no se dice.
    Que el problema no radica s贸lo en el car谩cter de un Monarca concreto
    ( aunque tambi茅n) sino en las sociedades sobre las que se asientan esa determinada forma de Estado.
    El Rey Juan Carlos ha tenido por ejemplo una gran capacidad de integraci贸n para hacer la transici贸n de la dictadura a la democracia pero eso no se le reconoce por los hooligans antimon谩rquicos . En estos momentos es pocomenos que un anatema defender tal cosas. Su papel pol铆tico lo hizo muy bien, aunque algunos pretendan negarlo. Otra cosa es como se ha comportado fuera del 谩mbito institucional, donde enseguida, dado el alto n煤mero de anarquistas, independentistas y hooligans varios que tenemos en Espa帽a ( tambi茅n en la derecha) ,es imposible defender un juicio ponderado.

    El Rey Felipe VI pone seriedad , profesionalidad y dedicaci贸n pero tampoco eso se le reconocer谩 por quien es un republicano furibundo o un independentista de los muy cafeteros.
    Siempre se buscar谩 lo negativo
    (hasta encontrarlo, porque aqui han de ser beatos y pios todos menos
    los del PNV y Bildu, que ya lo son) porque en el fondo de lo que se trata es de atacar a la Monarqu铆a para atacar a Espa帽a.

    Quiero recordar en los recientes 鈥渇astos鈥 por el funeral de Isabel II la imagen de Nicola Sturgeon entonando el 鈥 God save the King鈥.
    (Vamos , lo mismo que cualquier abertzale en una final de Copa…)

    Esa muestra de respeto dice mucho no s贸lo de la Monarquia de Isabel II , quien pasaba largas temporadas y falleci贸 en Escoc铆a,(algo impensable en una sociedad tribal y embrutecida como la de los anti espa帽oles, d贸nde estar铆an todo el d铆a de manifas ) sino de la sociedad brit谩nica
    ( independentistas escoceses incluidos), sobre la que se asienta esa Monarqu铆a.

    La diferencia no la marca el Rey. La
    marca la sociedad.

    1. Quiz谩s la diferencia la marca que los escoceses votaron democr谩tica y civilizadamente tras un acuerdo entre el gobierno escoc茅s y el gobierno de su majestad ante la imparcialidad, p煤blica, de la reina.
      En Espa帽a el gobierno mand贸 a la guardia civil a moler a hostias a los que pretend铆an votar. Al d铆a siguiente sali贸 el Borb贸n alentando el 芦a por ellos禄 para garantizar la unidad de la una grande y libre, no en vano es heredero de Franco. La Espa帽a eterna y el 芦la mat茅 porque era m铆a禄, quiz谩s es lo que marca la diferencia.

    2. Lo de la transici贸n es otra moto que nos quieren vender . 驴 Cu谩ntos telediarios le quedaban a Juan Carlos 芦El perjuro禄 , si segu铆a con lo de los Principio Generales de Movimiento que juro ? . 驴 alguien cree que si su actuaci贸n en el 23F fuera la que dicen que fue , seguir铆a siendo materia reservada todo lo que aconteci贸 ese d铆a ? . Lo airear铆an todos los a帽os en su aniversario .
      Lo de Nicola Sturgeon , igualito igualito a cuando los vascos universales entonan el Gora ta Gora , O sea nunca.

    3. La diferencia entre la dinast铆a borb贸nica y la Windsor la marca el comportamiento de la monarqu铆a ante la sociedad. Lo que marca la sociedad es la realidad y las aspiraciones del pueblo, que es a lo que hay que adaptarse en democracia, y la respuesta de esa sociedad es fruto del comportamiento de los reyes con esa realidad social .
      La actuaci贸n de Sturgeon con la reina est谩 marcada porque la reina Isabel lo es del Reino Unido, es decir, es reina de Escocia tambi茅n, ya que, con Jacobo I en el siglo XVII confluyeron los dos reinos din谩sticamente, no por guerras de conquista como pas贸 con el reino de Navarra en el XVI, en que el usurpador Fernando el Cat贸lico y m谩s tarde su hija Juana ocuparon un reino por las armas.
      Isabel II del Reino Unido comprendi贸 desde los a帽os 50 que si no quer铆a una rep煤blica deb铆a ganarse a su pueblo y una de las maneras era no influir en pol铆tica, ni opinando.
      Juan Carlos I, sin embargo intervino en pol铆tica (indicaciones a PP y Psoe sobre como ganar a Ibarretxe), y su hijo tambi茅n (el discurso sobre la cuesti贸n catalana es claro), como lo hizo en su d铆a Alfonso XIII con Primo de Rivera y desde Roma con el golpista Franco. (Un detalle: El traspaso de poderes de jefe de las fuerzas armadas se realiz贸 antes de que las Cortes recibieran el juramento de Rey como Jefe del Estado, lo cual refleja a las claras el sometimiento del orden jur铆dico pol铆tico del Estado a las Fuerzas Armadas).
      Juan Carlos I debe su cargo a un dictador militar fascista que asol贸 esa sociedad con una guerra civil y que interrumpi贸 los derechos din谩sticos dentro de la misma casa real, y la Reina Isabel II es plenamente constitucional, pol铆tica y din谩sticamente.
      La diferencia de las dos casas, procedentes ambas, por las cuatro ramas con igual rango (Isabel, Felipe de Edimburgo, Juan Carlos y Sofia) de la Reina Victoria, es evidente. Victoria fue una monarca del siglo XIX que condujo a su dinast铆a a un engarce con la sociedad m谩s moderno, alejado de vaivenes pol铆ticos, propios de la pluralidad, adapt谩ndose a esa sociedad debidamente. Los descendientes victorianos brit谩nicos no montaron ni guerras civiles ni golpes de estado. Los espa帽oles y griegos, s铆. Por algo ser谩.
      El canto de Sturgeon del himno brit谩nico no creo que haya sido considerado como un apoyo ciego a la monarqu铆a o a la unidad del reino, sino a la forma de gobernar que debe tener la reina con el estado, uni贸n de naciones: respeto y cercan铆a.
      Los gritos y pitadas ante el himno espa帽ol en las finales no ser铆an tales (por ejemplo) si hubiera una selecci贸n de f煤tbol de Euskal Herria (como la hay de Escocia) o de Catalunya (como la hay de Gales, o Irlanda del Norte) , si hubiera habido referendum en su momento en vez de 155..etc.
      Por dejarlo m谩s claro: La monarqu铆a brit谩nica, en el siglo XX se han comportado inequ铆vocamente como anti fascista (el 煤nico rey pro nazi – Eduardo VIII- fue echado fulminantemente con la excusa de su matrimonio con una divorciada). El padre de Isabel II permaneci贸 en Londres bajo el bombardeo nazi. El abuelo de Juan Carlos, en cambio, desde Roma alentaba a Franco a que le recuperaba su poltrona. La monarqu铆a espa帽ola- y la griega- fueron colaboradores declarados de los movimientos autoritarios y antidemocr谩ticos en su respectivos pa铆ses.
      Las comparaci贸n no resiste. Y la sociedad no es la culpable. Eso lo dec铆a Franco.

  3. Ergo el putero comisionista aprendio la leccion, se dijo 芦Yo no acabare como mi abuelo禄, devolvere 芦graciosamente禄 el poder al pueblo quedando como el campeon de la democracia, a cambio de que me dejen hacer lo que me salga en lo personal y economico, que me blinden en la constitucion al respecto, y a vivir la vida padre. Y asi ha sido. Un crack.

  4. En un dicho antiguo se recogia 芦CUANTAS MAS FLORES LLEVA EL FERETRO MAS PODRIDO ESTABA EL CADAVER禄 por eso pregunto yo 驴 seguro que llevaban a Isabel en el feretro?. Pues yo creo que no.
    En la ultima foto que se la vio dando la mano a la primera nueva ministra de inglaterra, tenia en su mano un color negruzco que …. luego de eso, colorin colorado.

  5. Quiz谩s sea otro punto d茅bil de los Borbones su afici贸n por el dinero y la juerga, adem谩s de las razones puramente pol铆ticas, para las cuales basculan entre la no intervenci贸n en asuntos de estado, al borboneo en el asunto catal谩n con sus amenazas, la exigencia p煤blica del golfo de echar de Ajuria Enea al Lehendakari Ibarretxe o el rencor de ese mismo individuo al socialismo una vez retirado el se帽or X, con el que estaba encantado (Seg煤n confes贸 a su churri B谩rbara en la intimidad de la cama). En cuanto a su capacidad de adaptaci贸n ya veremos la capacidad enorme que mostrar谩 el Borb贸n actual en cuanto la extrema derecha est茅 en la Moncloa. Terminemos con la curiosa an茅cdota de que los Borbones jam谩s han mostrado la m谩s m铆nima empat铆a con las v铆ctimas del terrorismo franquista ni jam谩s han criticado el golpe, el genocidio ni los cr铆menes de la posguerra. M谩s claros e intervencionistas no pueden ser.

    1. No puedo estar m谩s de acuerdo. No conf铆o en una evoluci贸n positiva y menos tal y como involuciona el pa铆s, Espa帽a me refiero, si exceptuamos a Euskadi y Catalunya.
      Veremos qu茅 pasa en Italia y si la Meloni puede alcanzar el gobierno.

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