Sportwashing

El sportwashing es la práctica de un individuo, grupo, corporación o estado-nación que usa el deporte para mejorar su reputación dañada, a través de la organización de un evento deportivo, la compra o el patrocinio de equipos deportivos, o mediante la participación en el deporte mismo. A nivel de estado-nación, el lavado deportivo se ha utilizado para desviar la atención de un historial deficiente de derechos humanos y escándalos de corrupción dentro del gobierno. Mientras que a nivel individual o corporativo se utiliza el sportswashing para encubrir y desviar la atención de los vicios, delitos o escándalos de dicha persona o empresa. El lavado deportivo se ha llamado una forma de blanqueo.

El capricho de la FIFA de organizar el Mundial de fútbol de 2022, inaugurado ayer en territorio manchado de sangre de la dictadura teocrática de Qatar va a salir caro. La cantidad de muertes de trabajadores que han estado involucrados en los preparativos del evento deportivo acrecienta la «hipocresía» de Occidente al permitir cómo se intenta lavar la imagen de un país que no respeta los Derechos Humanos.

Y, ahora, ¡no se me vayan a confundir!: El de los platillos de la foto es, en realidad, Amhed el del Bombo.

En el país de Medio Oriente se castiga la homosexualidad, por lo que los aficionados deberán LGTBI deberán esconder su orientación sexual para poder ver el evento. También tienen estrictas normas con la vestimenta, pues las mujeres no pueden mostrar sus hombros y los hombres no pueden llevar pantalones por encima de las rodillas. Ante este escenario se desconoce cómo se verán las gradas de los estadios ni si habrá un público diverso. De entrada, ayer, no fue así. En el palco se encontraba el sátrapa emir, rodeado de militares, de su colega dictador saudí (el príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salmán, el mismo que ordenó asesinar y desmembrar en el consulado saudita de Estambul al periodista Jamal Khashoggi) y como no, del, hipócrita Infantino (que, curiosamente, reside a cuerpo de emir by the face en Qatar). Ni una sola mujer y ni un solo dirigente occidental. Están solitos. Muy solitos…

Tan solitos que el partido inaugural terminó con unos 10.000 espectadores. Eso, sí, en el momento que la gente abandonaba el estadio a mitad de partido, la televisión oficial se dedicó a retransmitir planos cortos para que no se apreciasen las «calvas», al tiempo que la organización indicó a los Medios de Comunicación que no podían fotografiar a las tribunas. Y es que esta banda de sátrapas cree que los Medios de Comunicación internacionales funcionan como en su país: Basta que lo prohibiesen para que esas fotos se viralizasen. La explicación también ha sido surrealista: No hay una afición futbolística arraigada en el país y, tras la primera parte, comenzaba una carrera de camellos. Como suena. En definitiva, una patada en la cara al propio Infantino: Gradas vacías en el partido inaugural y dónde jugaba la selección de «casa». A ver qué les pasa hoy con Camerún.

Esto comienza a funcionar: Caída en las retransmisiones según el Share, siendo, inesperadamente el primer «boicot» el de la misma afición local, que abandonó el Estadio antes de la segunda parte. Y, por si fuera poco, encontramos otro fracaso en la organización del Mundial ya que en la inauguración del Fan Fest, la seguridad fue sobrepasada por la falta de preparación de los agentes del orden islámico, que, como están acostumbrados, comenzaron a agredir a aficionados y a la Prensa.

Como comentábamos, en cuanto a los de Ahmed el del Bombo y Cía.» ya se puedo percibir cierto clima después de las imágenes compartidas por la cuenta oficial del Mundial del desfile de aficiones. Miles de usuarios denunciaron la «vergüenza» que suponía ver el contenido de las imágenes. Otros, a base de memes de lo más variopintos, optaron por reír para no llorar.

Aun así, ese intento de sportswashing para blanquear a Qatar no ha sido para nada suficiente para limpiar la imagen de un país en el que predomina la censura informativa y la represión. El país más avanzado de la Edad Media.

Y si a todo lo anterior, unimos las impresentables declaraciones del citado Infantino, a la sazón, jefe del oscuro entramado futbolístico de la FIFA, pues se van aclarando los sucios y turbios intereses de esa organización futbolística.

Sin tan siquiera sonrojarse, el presidente de la FIFA, defendió a capa y espada a Qatar que, como hemos dicho, es el país donde reside con el tratamiento y lujos propios a los de un miembro de la dictadura teocrática. Aseguró que en Occidente hay una doble moral, al tiempo que destacó los «avances» de Qatar en Derechos Humanos… «Los europeos deberían disculparse antes de dar lecciones morales«. Todo en una delirante rueda de Prensa en Doha, a un día del inicio del Mundial.

Gianni Infantino continuó en su papel de blanqueador (y más que posiblemente, comisionista) con perlas como estas: «Tengo unos sentimientos fuertes, hoy me siento qatarí, hoy me siento árabe, hoy me siento africano, hoy me siento gay, hoy me siento discapacitado, hoy me siento un trabajador emigrante«. Y así, durante una disertación de una hora ante los Medios de Comunicación (en la que muchos optaron, coherentemente, por levantarse e irse). Tras defender «la gestión efectuada y los avances alcanzados» (todos absolutamente falsos), llegó el turno de preguntas, donde tuvo que extender este sentimiento y añadir que «también se sentía mujer«. Tras ello intentó, ridículamente, conducir el argumento a través de su experiencia vital. «Soy hijo de trabajadores emigrantes, mis padres trabajaron muy duro en condiciones muy difíciles. No en Qatar, sino en Suiza. Recuerdo perfectamente dónde estaban los emigrantes en Suiza, dónde vivían, los derechos que tenían. Me acuerdo de que cuando era pequeño veía cómo trataban a los inmigrantes, lo que les pasaba con los pasaportes, con las comprobaciones médicas, con el alojamiento«. En ese momento, periodistas suizos le interpelaron, silenciaron sus micrófonos y fueron «amablemente invitados» a abandonar la Sala de Prensa. Es entonces cuando ese impresentable se quedó con un puñado de periodistas escuchando como seguía divagando con sus absurdas justificaciones… divagando en su argumento de blanqueamiento… desesperado en un nuevo intento de sportswashing que nadie cree salvo el emir y su «cuadri» propia y de vecinos..

Continuó el blanqueamiento diciendo que la primera vez que se trasladó a Doha y vio las condiciones de vida de los inmigrantes recordó su infancia, en la que destacó que además sufrió bullying por ser pelirrojo, con pecas, ser italiano y no hablar alemán, y dijo a las autoridades locales que había «que hacer algo al respecto«. Y ya han hecho algo, por supuesto, suavizar las condiciones laborales de los trabajadores extranjeros no cualificados pero… mientras dura el Mundial. ¡No te jode! También durante estos días han suspendido las ejecuciones, castigos a latigazos y lapidaciones. Y, cuando entreguen la Copa al ganador, volvemos a lo de siempre en menos de 24 horas.

Y siguió desbarrando: «Qatar también ha hecho progresos. Los europeos, occidentales, y yo soy europeo, nos dan muchas lecciones. Y en los últimos 3.000 años deberíamos disculparnos por los próximos 3.000 años antes de seguir dando lecciones a la gente. Ninguna de las empresas occidentales que hacen negocios en Qatar han abordado como la FIFA los derechos de los trabajadores inmigrantes, lo que podría implicar que tendrían mejores ingresos. Qatar se preocupa por los trabajadores inmigrantes. Casi nada… Esto ya no significa vivir en un mundo paralelo, sino hacer el papel por el cual le han comisionado.

Y, no contento con lo dicho, siguió (él solito) metiéndose en el charco: » No tengo que defender a Qatar. Ellos se pueden defender solos. Yo defiendo el fútbol y la injusticia. Muchos vienen y no les importan estos trabajadores. La FIFA sí que se preocupa, el fútbol se preocupa y también Qatar lo hace. Nadie ha solicitado indemnizaciones para las familias de los trabajadores que han llegado a Qatar, que han ganado cien veces más que en sus países y todo hecho dentro de la legalidad«. Esto ya es cojonudo… Traducido: Si en Nepal ganaban 30 dólares al mes, en Qatar han ganado 300 dólares mensuales trabajando jornadas «reducidas» de 18 horas. Todo muy equilibrado, sobre si lo comparamos con los 125.000 dólares brutos (más comisiones) que la FIFA dice que cobra al mes este impresentable. Tampoco me lo creo. Me parece, también, «blanqueado» a la baja.

El discurso de este elemento se produjo horas después de que Hassan Al Thawadi, secretario general de Qatar 2022, emitiera un comunicado contra las críticas al país: «Esta Copa del Mundo es probablemente la más escrita y comentada, incluso antes de que se haya lanzado un balón. Es muy lamentable que gran parte de estos comentarios se hayan desviado hacia la aceptación de la desinformación, el rechazo de los matices y la profundidad, y que a menudo se apoyen en tropos racistas basados en prejuicios y estereotipos de larga data sobre Oriente Medio y el mundo árabe. Esto no quiere decir que rechacemos las críticas constructivas. Nos comprometemos directamente y consideramos cada palabra. Nos hemos asegurado de que este torneo sea un faro de progreso, que contribuya a las reformas laborales de nuestro país, reconocidas internacionalmente. Nuestra visión de este torneo era que debía servir de plataforma para tender un puente entre Oriente y Occidente, reconociendo nuestras diferencias y celebrando nuestra humanidad común a través de la pasión que, en última instancia, nos une: el fútbol. Esto no quiere decir que tengamos que hacer la vista gorda, también hay cosas que mejorar y se tienen que abordar, pero esta lección de moral unidireccional es hipocresía«.

Paja y más paja… Todo incierto por no decir todo mentira. «Es difícil para un trabajador que llega a Qatar volver a su país, porque hay trabajo y les ayuda a vivir. Si comparamos esto con lo que pasaba en Europa hace unos años, era algo así, así que sinceramente me cuesta entender todas estas críticas. Creo que tenemos que ayudar a estas personas. Tenemos que invertir en la educación, darles un futuro mejor, más esperanzador, a los trabajadores y a sus hijos, y todos nosotros educarnos y formarnos. Hay muchas cosas que no son perfectas, pero la reforma, el cambio, lleva su tiempo. En nuestros países llevó cientos de años. La única manera de cosechar resultados es entablando un diálogo y no insultando ni acosando», así como tres aspectos: próximamente se abrirá en Doha una oficina permanente de la Organización Internacional del Trabajo, la creación de un programa de indemnización de Qatar que ya ha desembolsado 350 millones de dólares, cantidad que se podría incrementar en el futuro notablemente, y de un fondo de legado de la FIFA con los beneficios del Mundial en el que todos los que quieran podrán invertir. Este último, que normalmente se queda para la Federación local, se destinará a la educación de niños en países en desarrollo, en las mujeres, y en la creación de un programa de excelencia laboral de acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo«. También la elaboración de un «Programa de Respeto‘ a la Comunidad LGTBi+ que nadie (y nadie es absolutamente nadie) puede concretar y que nadie conoce, ni en su fondo, ni en su contenido, ni en su finalidad. Más humo…

El caso es que llevan 12 horas de Mundial y ya se reportan 30 detenciones y centenares de sanciones. Así, podemos constatar otra gran mentira de su discurso de blanqueamiento cuando afirmó: «Puedo confirmar damos la bienvenida a todo el mundo y si hay alguien que diga lo contrario no es la opinión del país. Todo aquel que venga a Qatar será bienvenido independientemente de su religión, raza, orientación sexual o creencia. Es nuestro requisito y el estado catarí cumple con este requisito. Tenemos que convencer a los demás, conversar, ayudar, y no dividir, sino unir. El mundo está lo suficientemente dividido, no tenemos que organizar una guerra, sino un Mundial. Solamente si conversamos podemos conseguir un impacto real», insistió, «somos una organización mundial y queremos que una a todo el mundo. Sigo estando convencido, incluso ahora, a lo mejor es que soy muy optimista, de que esta Copa del Mundo ayudará a abrir los ojos de muchísima gente del mundo occidental para que vean ese otro mundo. Tenemos que convivir con distintas creencias, historias, venimos de distintos contextos pero al final todos estamos en el mismo mundo y para ello tenemos que conocernos«.

En el colmo del desvarío y del blanqueamiento, afirmó que Qatar fue un país que acogió a 260 niñas y mujeres afganas cuando los talibanes se hicieron con el poder. Todo muy bonito salvo que, de ser cierto, tampoco sabemos a qué se dedican esas mujeres y niñas. Y, conociendo el percal, mucho me temo lo peor.

Por terminar con el papelón de su teatrillo, Infantino se refirió a otras cuestiones, entre ellas la de los falsos hinchas: «¿Acaso un hincha de aspecto indio no puede apoyar a Alemania o a Inglaterra? Esto es puro racismo y tenemos que pararlo. Todo el mundo tiene el derecho a apoyar a quien quiera, a la selección que desee«. Ya puestos a blanquear y justificar todo, reconozcamos que leía perfectamente lo que le habían redactado.

Sobre el alcohol y la cerveza Budweiser, dijo: «Firmaría que este fuera nuestro problema más grave. Me iría de vacaciones hasta el 18 de diciembre. Les garantizo que todas las decisiones se toman conjuntamente entre Qatar y la FIFA. Cada decisión se trata, se revisa y adopta de forma conjunta. Personalmente pienso que se pueden pasar tres horas al día sin tomar cerveza, sobre todo porque estas normas están en países europeos, no se por qué aquí se crea un problemón. Budweiser es un gran socio de FIFA desde hace décadas. Hace semanas que estamos en contacto con el consejero delegado, la presidencia y nos dimos la mano. Hemos hablado con estos socios y los socios son socios en las buenas y en las malas. Cuando las cosas se ponen un poco más tensas la asociación se vuelve un poco más fuerte y se fortalece«. En realidad no tengo ni idea de lo que quiso decir, pero lo más normal es pensar que esos de «a las buenas» lo hayan resuelto a base de millones. De hecho, hay medios belgas que afirman que la multinacional cervecera no pleiteará al haber conseguido una compensación que asciende, exactamente, al doble de lo invertido. No es ningún mal negocio: Pongo 100, me dan 200 y toda la mercancía para que la saque al mercado.

¡Olé! Eso sí… No pienso meterme al cuerpo una Budweiser fría ni gratis, ni a 40 tórridos grados. Me pasa algo parecido con una Cruzcampo, la favorita de otro gran blanqueador del evento en cuestión y presidente de la Federación de fútbol de «Marca España«, Juan Luis Rubiales.

Publicado por

Iñigo Landa Larrazabal

Iñigo Landa Larrazabal (Bilbao, 1967) Destinado en la Agencia Espacial Vasca. Estudió Astronáutica en euskera y cursó el mismo máster que Pablo Casado en Universidad Rey Juan Carlos, el fugado. Vive en Bilbao

12 comentarios en «Sportwashing»

  1. Por comentar….
    Estando totalmente de acuerdo con el artículo.
    Creyendo que el mundial no se debería haber jugado en Catar.
    Sabiendo que sin el petróleo ese país sería un perfecto ignorado a escala internacional.
    Sabiendo lo que están sufriendo los trabajadores indios en Serbia (que no organiza mundiales ni es un país islámico)
    Conociendo la cantidad de dinero que ese país, para lavar su imagen invierte en el futbol europeo y que nadie, o pocos, critican excepto cuando ese dinero va a un equipo rival.
    Recordando que hubo algún lío legal sobre posibles sobornos a altos dignatarios (¿palabro inadecuado?) de la FIFA para conseguir este mundial, que no recuerdo cómo quedó.
    Creo que tanto el infame Infantino como el impresentable secretario catarí del evento, tienen un punto de razón en lo de la hipocresía de occidente.
    Australia, país «occidental» organizó sus últimas olimpiadas contratando a trabajadores indios…¡¡con condiciones en origen!!, es decir, con salarios de La India y viviendo en barracones de los que difícilmente podían salir con los salarios que recibían… pero todo eran noticias pequeñitas y nadie salía a defender a esos indios, porque Australia es «uno de los nuestros» .
    El COI, desconozco cómo fue, autorizó unas olimpiadas en el Berlín de Hitler.
    Se celebraron olimpiadas en Moscú en 1980 bajo el mandato de Breznev (quizás la situación de la Guerra Fría así lo aconsejaba)

    En fín, Serafín, NO (rotundo) al mundial de Catar, pero NO (rotundo) a la hipocresía, porque nadie sabemos, aunque digamos NOOOOOO, qué haríamos si los catarís o los Coreanos del Norte vinieran con un montón de dinero a nuestros equipos (en mi caso, el Osasuna), pero podría ser el Athletic, la Real, el Atletico de Madrid…. o el Extremadura.

    1. Es cierto que la coherencia, en estas ocasiones, es siempre debatible. Pedir que estas «cosas» (en terminología nunca superada de Susaeta) y similares se celebren solo en países que respeten los derechos humanos, supondría que quedaran para ello cuatro y el tambor (con perdón). Sin ir más lejos, unas Olimpiadas en Pekin o un Mundial en Rusia, esos faros de los derechos humanos, como se han dado recientemente, no parece que sean muy defendibles. Quizá en Qatar se han acumulado tantas contradicciones e incoherencias, que ya la cosa ha sido especialmente sangrante, o quizá es que China y Rusia eran demasiado grandes como para ir contra ellos, o que tienen más aliados entre sus nostálgicos… Todo puede ser.
      Eso sí, sobre lo que Cataríes rebosantes de pasta pudieran hacer en el Athletic, pues quizá entraran en las tiendas del Club y se llevaban todas las camisetas, o se pusieran a gusto en el restaurante y la cafetería de San Mamés, o quizá compraban entradas para varios partidos en San Mamés y llenaban los asientos del anillo de entradas VIP… Pero más allá de eso…

    2. La hipocresía es un defecto individual. Difícilmente un país es hipócrita, o una sociedad o cualquier agrupación de individuos. Lo será en su caso la persona que opina de una manera y actúa de forma contraria.
      El aplicar el término hipócrita o incoherente a «occidente» o «paises ricos» es una manipulación.
      «Catar ha invertido 5.000 mill de € en nuestro pais» decía en una cadena de Roures ayer un fino analista que defendía a Infantino. «¿Vamos también a despreciar ese dinero?» Mezclaba, contraponiéndolos, inversiones qatarís rentabilísimas y aseguradas en España, con el hecho de las opinión extendida -y de libre iniciativa- del blanqueo ignominioso que supone el Mundial comprado por los qatarís. Y nos llamaba, como Infantino hipócritas pro que no veíamos los beneficios que el régimen qatarí supone para la «economía española»
      Pues bien, que yo sepa, ni ACS de Florentino, ni Rubiales, ni la Liga de Tebas, ni el FC Barcelona, ni Piqué, ni el emérito, ni Jaume Roures, ni por supuesto cualquier Iberdrola, Repsol o Mediapro hacen boicot alguno al evento. Pero se personifica a un país o grupo de países para llamarles hipócritas, y el beneficio va al bolsillo de otros. Además, ni los pensionistas, ni los parados de larga duración, ni las familias en situación vulnerable han recibido ni un céntimo de esos 5.000 millones de euros manchados de mierda. ¿Esos también son hipócritas?
      Por mi parte, sigo y seguiré criticando el Mundial de Catar, el de Argentina de Videla, las Olimpiadas de Rusia, la de China, las de Atlanta de la segregación racial y todas aquellas que signifiquen una propaganda que blanquee situaciones injustas. Y no soy hipócrita. Soy soberano de mi opinión. Son hipócritas los que nos venden cuentas de colores a cambio de inflación, inestabilidad y crisis globales, extendiendo mierda para todos, y quedándose con el beneficio concreto y particular para ellos.

  2. Joder Landa, lo de la Bud y la Cruzcampo… ¿En quien te has inspirado? 😏

    Por cierto, creo que viendo el seguimiento por parte de Deia al mundial, y más cuando ni tan solo participa la Euskal Selekzioa, deberías dejar de publicar tu blog hasta que acabe el evento, como muestra de repulsa y boikot.

    ¿Como lo ves?

    1. No le veo (como no veo el mundial de la vergüenza)
      Me dedico a leer las crónicas «a lo Cospe» (en diferido) y a relatar los desmanes y las constantes (y consentidas) «cagadas» de ese régimen dictatorial.
      Reservaré un espacio especial para cuando el único monarca europeo acuda a la pantomima de blanqueamiento: Felpudo Sexto 😉

  3. Lo de ese individuo, presidente de FIFA, es vergonzoso…con qué caradurismo le dió el visto bueno a tanta prohibición que es norma en esos estados musulmanes únicamente con el fin de que los amos y señores, es decir el EMIR y demás jeques, hagan y deshagan todo a su antojo. Hay que ser bien «INCAUTO» para creer que servirá de plataforma para tender un puente entre Oriente y Occidente…
    Ejemplar lo que hicieron los periodistas internacionales, que le dejaron solo con sus «DELIRANTES» explicaciones…por lo que únicamente siguieron en la sala de prensa los comunicadores árabes…algo que debiera ser tomado en cuenta por todos las naciones del mundo donde se respetan los DDHH… y donde sus gobiernos debieran recomendar a sus medios de comunicación que solo retransmitan del mundial lo que ocurre en el terreno de juego…sin incluir nada de lo que acontece en las tribunas, ni en los alrededores del estadio, ni siquiera en las ciudades…que significaría un complot de grandes dimensiones, tal cual hicieron las grandes estrellas del espectáculo mundial que se negaron a participar…y cuyas consecuencias supondrían un total fracaso en su intento de aparentar lo que no son, a tan «insignes mandatarios» que todavía aplican latigazos, lapidaciones y ejecuciones «en pleno SIGLO XXI»

    1. Qué derecho tiene este dictadorzuelo a llamar hipócrita a nadie?. ¿Se puede amenazar a un profesional que le da de comer con suspenderle de empleo por llevar un brazalete de apoyo a la causa LGTBI? Hipócrita es el que se llama occidental y demócrata y contrata por interés pecuniario a un estado surgido del esclavismo y la ausencia de derechos humanos, a la vez que desacredita toda cr´ítica, cuyo derecho es la base del sistema de gobierno que le da de comer.
      No nos engañemos, no solo la existencia de estos estados, sino la hiper-dimensión económica de este deporte y la venta de sus derechos en exclusiva (de retrasmisión, de publicidad, de representación) basados en el monopolio global de competición, son todo lo contrario a la democracia y capitalismo de libre mercado que dice defender. La Fifa es un cártel, una banda que compra y vende voluntades, y sin competencia alguna. Infantino no es un representante del «mundo libre» que hace negocios con el mundo antidemocrático de sátrapas y señores de la guerra. Es el representante de lo que alimenta a estas aberraciones de estados: Autocracias que reciben inyecciones de dinero a cambio de gustos de clase media desarrollada. Infantino les necesita como clientes, como necesita a Kane y los 800 jugadores y adláteres que participan en el evento, pero la diferencia es que él puede suspender a los 800 si se manifiestan. El ha elegido el sometimiento de la mujer, del obrero, del gay y de cualquier opositor, a cambio de negocios. Y los que veamos jugar a los profesionales mudos también habremos elegido esa ignominia a cambio de un rato de emoción, diversión, o ambas.
      Hipócrita él, desde luego.

  4. Un derecho no es lo que alguien te debe dar…un derecho es lo que nadie te debe quitar.
    La lucha por los derechos humanos debe ser considerado como la lucha por la dignidad…y negar a las personas sus derechos, tal como hacen los estados islamistas, amparados, según sus líderes, en las ordenanzas de su Dios, algo que vendría a corroborar que efectivamente el ser todopoderoso que las iglesias tanto veneran, no existe, caso contrario no permitiría tanta maldad y miseria…y en pleno siglo XXI nadie podrá poner en duda que las iglesias han sido los mayores obstáculos en la emancipación de las mujeres…a pesar que la católica tiene sus Vírgenes, pero éstas no se aparecen ni hacen milagros en los Países árabes…por qué será?

  5. No se me pongan de los nervios. En cuanto comience La Roja a enseñar fútbol de verdad y se incorpore San Felipe VI al palco de autoridades, todo va dar un giro que no va a reconocer el mundial ni la madre que lo parió.

  6. «Mi país no es Qatar. Es cierto que no hay un régimen democrático, pero la gente es feliz. Están encantados con la familia real, llevan sus fotografías en el coche, les dan un sueldo por ser de allí, cuidan a sus ciudadanos…», Xavier Hernández en 2019

    Reconocido futbolista, entrenador e independentista catalán.

    Ahora ya viendo a la Borrás contratar de perito a Emilio Hellín queda ya clara la altura moral de algunos de los referentes del «procés» …

    En fin, Serafín …

    Eskerrik asko !!!

    P.D: me anticipo ya a decir que en Marca España todos mucho peores 🤣🤣🤣

  7. deja de hablar de futbol hasta que s termine el mundial catarrrri, empieza a coger datos para inciar una campaña contra todos aquellos que han hecho posible el mundial catarrrri, desde las instituciones, futbolistas hasta el masajista que sale con la bolsa de agua milagrosa, para que todos ellos sean expulsados no solo del futbol si no de cualquier deporte, que no puedan ni correr una San Silvestre.
    Ea lortzen dogun

  8. Los qataries y el jeta que habla tanto sobre racismo en uno de los países más racistas del mundo (son sus costumbres y hay que respetarlas) deberían haber organizado mejor las cosas y haber modificado el reglamento para conseguir que su equipo tuviera por ejemplo la portería más pequeña o que el jugador del equipo contrario que metiera un gol fuera inmediatamente detenido y se le cortara un pie, por ejemplo.
    Y el equipo local perdedor condenado a trabajos forzados.
    La afición de las chilabas blancas impolutas y planchadas por chachas nepalíes o indias a 300 Euros mes son más de camello que de balón. Vaya ridículo que están haciendo los multimillonarios racistas.

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