Sinvergüenza

Macarena Olona, diputada ultra de Vox, insultó ayer gravemente al Lehendakari Urkullu y a todas las personas que conformamos el Partido Nacionalista Vasco. Nos tildó de «racistas» porque el Gobierno Vasco ha descartado la ayuda del Ejército español en el vertedero de Zaldibar.

Literalmente publicó en la red social Twitter: «El Vox condenamos el racismo de Urkullu y el PNV. Han rechazado que los trabajadores Alberto y Joaquin tengan la ayuda de nuestra Unidad Militar de Emergencias. Aunque ello les cueste la vida. No todo vale«.

Es una auténtica irresponsabilidad ya que el problema no ha sido nunca la falta de medios. Las intervenciones han sido las adecuadas para la seguridad de la ciudadanía y de los equipos de rescate. Hablar de racismo y sugerir que se deja morir a los trabajadores sepultados, muestra bien quién es Olona. Yo lo tengo meridianamente claro: Una fascista «Marca España«, una racista, una xenófoba, una sinvergüenza y (por desgracia, en esto no es la única) una auténtica carroñera. Y es que una facha de manual ponga en tela de juicio los fundamentos éticos del Lehendakari Urkullu es, en cualquier lugar y circunstancia, una bajeza moral infinita, pero en Euzkadi suena a chiste de mal gusto.

Y que lo haga la dirigente de un partido con los «valores» que defiende Vox supera el esperpento. Me consta que esa ayuda ofrecida por la UME fue declinada no por un criterio político sino porque era ineficaz debido a las complejas características del terreno, que no aconsejaba una intervención masiva. De hecho, no se ha dado ninguna circunstancia por la cual se podría o debería haber solicitado la movilización de la UME. La más habitual es la de verse desbordado por los acontecimientos y tener una necesidad de recursos, ya sean humanos o técnicos, y no se ha dado ninguno de los dos casos. Otra posibilidad puede ser optar por conocimiento experto pero, en este caso, la UME no podría aportar más al conocimiento técnico que disponen los Servicios de Emergencia vascos.

Espero que quién sea corte de raíz este tipo de acciones de la formación ultra. Promover su ilegalización con la Ley de Partidos en la mano tampoco estaría de más. Hace pocos días, Alemania nos volvió a dar una clase magistral de qué es y cómo se ejerce un «cordón sanitario» contra similar tipo de gentuza.

Como dice esa sinvergüenza, «no todo vale».

¿De qué se avergüenzan?

Ahora es Núñez Feijóo quién esconde las siglas de su partido en la publicidad electoral. No es nada nuevo eso de la ocultación de las siglas de candidatos de una de las patas del «Trifachito Marca España«: El Partido Popular.

Se trata  una vieja estrategia cuando la marca cotiza a la baja. Pero lo curioso es que en Galiza ocurre exactamente lo contrario, como ocurría en el caso del candidato popular en Málaga, Francisco de la Torre.

En las pasadas Elecciones Municipales también ocurrió en Donostia-San Sebastián, Badalona, Boadilla o Castelldefels, donde sus candidatos (en este caso a sus respectivas Alcaldías) escondieron o, directamente, retiraron el logotipo del PP de su cartelería de campaña.  Hay quién dice que la ocultación de la marca es la manera lógica de actuar de los candidatos críticos con la dirección del partido. Puede ser…

«No es política. Es San Sebastián«, se podía leer en los cientos de carteles electorales del candidato del Partido Popular a la Alcaldía de la capital de Gipuzkoa, Borja Sémper. En ellos no había ni rastro del logo del PP ni ninguna referencia a su partido más allá del color azul en el que estaba escrito el mensaje del alcaldable donostiarra. Y, al final, la historia nos demuestra que ya no hay rastro de nada: Ni del logo ni del candidato.

Como hemos enunciado, tampoco se pudieron ver las siglas de los populares en los carteles del candidato a la Alcaldía de Badalona, el xenófobo y racista Xavier García Albiol, en los del citado alcalde malagueño, Francisco de la Torre, o en candidaturas municipales como la de Boadilla del Monte (Madrid) o la de Castelldefels (Barcelona).

Desde el PP se inventaron una explicación sobre la marcha: «En las elecciones municipales tradicionalmente el candidato siempre tiene una mayor importancia que el partido«. Perfecto pero, que yo sepa, en Galiza ya no se trata de unas Elecciones Municipales sino de unas Elecciones Autonómicas.

Entonces, ¿De qué se avergüenzan? ¿Por qué esconden las siglas, logos y eslóganes de su formación política? Evidentemente, todavía hay (hasta que se van hastiados) gentes en el PP que no quieren que se les relacione ni medio segundo con la ultra derecha de Vox o el actual neo-falangismo poligonero. Aquí un caso evidente: Feijóo no tardó ni medio minuto en decir que con Arrimadas no va ni a heredar en Galiza. Chico listo.

Por el contrario, al pobre Alfonso Alonso no le queda otra más la de poner el logo del PP bien grande. Es el pago por ser candidato y no Rosa Díez (aunque en Euskadi concurran junto con los herederos de «Naranjito«). Por esta vez, ha librado pero los Cayetaners le tienen muchas ganas. Demasiadas, diría yo. Esperarán al previsible batacazo en tierras vascas para enseñarle las fotos de Antonio Basagoiti, Arancha Quiroga y Borja Semper, es decir, la puerta de salida.

Que apague la luz al salir.

La «empática»

No pienso ni por lo más remoto entrar al juego de la que, de mayor, quiere ser Lehendakari. Me refiero a la que hacía loas a Arnalo Otegi porque le «tocó» con la espada en los dos hombros para ser candidata de EH-Bildu…. lo vendió como un eterno agradecimiento a Arnaldo por depositar en ella su máxima confianza. Al fin y al cabo, aunque sea «A la búlgara» obtuvo el beneplácito entre su afiliación, bases, militancia, círculos… o vete a saber cómo se denominan.

El jaleo es que a Otegi no le quedaba otra. Sencillamente porque está inhabilitado por «Marca España» y vaya por delante que yo jamás he estado de acuerdo con dicha e injusta inhabilitación. También estoy a favor del acercamiento de los presos a Euzkadi y, por ello, siempre he apoyado (de forma activa) todas y cada una de las acciones llevadas a la práctica por el Movimiento ciudadano SARE.

También estoy a favor de llevar a la práctica del Derecho a Decidir por lo que  he participado, participo y participaré (también de forma activa) de todas y cada una de las acciones llevadas a la práctica por el Movimiento ciudadano GURE ESKU DAGO.

Por lo que veo, yo debo ser más empático que «otras» cuando enmierdan o enmarranan las sedes de sus adversarios. Ya sé que «no controlan» a ERNAI y ya sé que me lo tengo que creer. Sin más, pero, que a mí me llamen «vendido», «cobarde», «estómago agradecido», «lameculos», «miserable», «lacayo», «zipaio»… lo encuadro en una campaña más electoral que en otra cosa. Sinceramente, tengo claro que nadie puede darme lecciones sobre «abertzalismo». No puede dármelas ni Arnaldo, ni «La Txina«, Maddalen, ni cualquier «tiramierdas» a los que hay quién hasta tiene los santos cojones de llamarles «Gudaris«.

A ver si nos vamos aclarando de una vez por todas: Esos macarras y mafiosos no les llegan al talón a ningún Gudari ni a ningún Miliciano. Gudaris solo son los del 36. Punto.

En el fondo, quiénes me insultan no denotan otra cosa más que frustraciones y, muchas veces, la mayoría, complejos. Creen marcar las reglas a su ficticia Sociedad sobre lo que es lo idóneo para Euzkadi o lo que no es lo «bolivarianamente» bueno. Ahora se ha puesto de moda (según reza el argumentario de Sortu) llamar «cavernario» al quién no siga su «relato» en lo relación con la desgracia de Zaldibar. Si les llevas la contraria, ya eres algo así como del PP, Vox o Ciudagramos. Tienen razón y, como discrepes, les han ordenado seguir el cutre guión del «tú también eres de los del todo es la ETA«.

Peregrino argumento que «no cuela» pero, observo, lo llevan a la práctica sin el menor miramiento. Así que, para no parecer un defensor del «Trifachito» español, o te callas o te meten en el mismo saco. Pasa lo mismo con su defensa del la narco-dictadura del genocida Nicolás Maduro en Venezuela: Si te posicionas en contra del asesino Maduro, y porque las tres extremas derechas españolas están en su contra, pues ya piensas como ellos. Reduccionismo «poligonero«. Tal cual.

¿Alguien que me lea, vea o escuche puede pensar que yo opino como los ultras españoles? ¿Alguien que me lea, vea o escuche puede pensar que mi discurso gira en el «todo es la ETA«?.

Pues va ser que no aunque, para poder opinar, no tengo que ser necesariamente «Bolivariano» ni «Sozialista» (con «z»).

Como se observa en la imagen, la candidata de EH-Bildu a la Lehendakaritza declara que «Nos merecemos un país mejor, un gobierno con empatía con las víctimas de una catástrofe«.

En realidad Iriarte lo pone a huevo. Yo si que he visto una total falta de empatía de esta señora cuando fueron asesinados algunos amigos míos, en la época que, como decía Semper sobre Cayetana, las dos pisaban moqueta. Me da igual si la pisaban en Bruselas o en un plató de esa (ahora, y tan de repente, denostada por culpa de la encuesta del FOCUS)… la moqueta de los Informativos de ETB.

Le diría a Iriarte que lo suyo sería convencer a la Ciudadanía vasca e intentar ganar las elecciones en las urnas. Le diría que se bajase (en plan buitre) de la rama de un árbol cercano al vertedero de Zaldibar y que se centrase en el apoyo a los trabajadores sepultados (más desde un plano personal que por cutre electoralismo). También le diría que dejase de decirnos qué es lo que nos merecemos las y los vascos. Yo, de entrada, no mezclaría el término «víctimas» con todo este desgraciado accidente.

Y es que no creo que sea la 15ª «marca electoral» de la Izquierda Abertzale vascongada la más indicada para hablar nada menos que de «víctimas».

Multazo

La cosa parece que va de batir récords: «Marca España» tendrá que pagar la mayor multa de su historia a la Unión Europea por la falta de depuradoras.

En concreto, la condena de la UE por la falta de depuración de las aguas urbanas residuales, fue impuesta en 2018 e implicaba dicha multa millonaria y penalizaciones semestrales. Hoy asciende a más de 32,7 millones de de euros.

Pues nada, ¡Viva La Pepa! porque la sangría no acaba aquí: El montante seguirá ascendiendo, ya que el Gobierno calcula que, en el mejor de los casos, hasta 2023 no habrán solucionado todos los problemas pendientes. Por ahora, han pagado dos semestres de incumplimientos completos pero no pasa nada: «España va bien» ya que, según el nuevo Ministerio de Transición Ecológica están perfectamente referenciados (que no resueltos) en los planes hidrológicos. Traducido: 10,2 millones por año hasta, por lo menos, 2023.

¿Alguien se puede imaginar los minutos (o segundos) que duraría esa banda de incompetentes «gestores» españoles de lo público en la empresa privada?

Pero no pasa nada… juegan con la pólvora del rey.
«Marca España» es así.
¡Viva el vino!

Opacidad borbónica

¡Faltaría más! El «imparcial» Tribunal Constitucional «Marca España» avala la opacidad de las cuentas de Zarzuela. Ya en su momento, la Mesa del Congreso de los Diputados se negó a tramitar una propuesta de ley que había presentado Compromís sobre la fiscalización de las regias cuentas.

La iniciativa pretendía que tanto Felipe como los miembros de su familia tuvieran una declaración de bienes y otra de actividades económicas, de igual manera que han de tenerla diputados, senadores y otros cargos electos. En definitiva, se solicitaba algo tan normal como lo puede ser la transparencia.

Ante el rechazo por parte de la Mesa del Congreso (con los votos de PP, PSOE y lo que queda de Ciudadanos), el diputado de Compromís, Joan Baldoví, presentó un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional aunque el resultado era más que previsible. Al menos, les evidencia pero, porque no se ponen ni rojos, a Felipe y su clan se la trae la pairo. Imagino que hasta les entrará la risa floja.

Los votos contrarios a tramitar esta ley argumentaban que los artículos 56 y 65 de la Constitución «Marca España» protegen la inviolabilidad del hijo del heredero de Franco, y le reconocen autonomía para gestionar el presupuesto de su Casa Real sin tener que dar cuentas absolutamente a nadie. Para entendernos: Es una Institución pública para recibir dinero a paladas pero lo es privada a la hora de rendir cuentas.

Así, el cónclave de togados altamente politizados interpretan que la Corina no es objeto de control por parte del Parlamento. ¿Y por quién si no?

En fin… Son privilegios heredados, directamente, de un dictador sublevado y genocida. Por lo demás… ¡Viva el vino!