La belleza de la naturaleza

Macizo de Anboto

Preguntada un día la Dama de Anboto sobre el paradero de sus amigas las lamias, según parece respondió:

“- Han ido a Elgoibar en busca de la negación *”.

Y es que dicen que la negación es el sustento o medio de vida principal de las lamias: al parecer viven mayormente de lo que se otorga a la negación. Si un pastor posee cien ovejas y declara tener tan sólo noventa, las lamias le quitarán las diez que no han contabilizado. Y las amigas de la Dama de Anboto habían ido a Elgoibar precisamente a la búsqueda de la negación.

En Dima, en la cueva de Baltzola, vivían unas lamias y se afirma que tenían sábanas, toallas y pañuelos confeccionados en ricos paños que habían logrado con lo obtenido como contrapartida de todo lo negado.

Una vez más, nuestro gran etnólogo Joxe Migel Barandiaran tenía razón al decir que lo que se da a la “negación”, es decir el faltar a la verdad y al deber, la “negación” misma se lo lleva.

Joxe Migel de Barandiaran. Foto: Ruiz de Azua (Deia).

Lo mismo acontece en las relaciones entre el ser humano y la naturaleza. Lo que hoy demos a la negación, la negación se lo cobrará mañana. Dicho de otro modo: lo que hurtemos a la naturaleza hoy, la propia naturaleza se encargará de arrebatárnoslo el día de mañana.

Sin duda, es importante que nos percatemos de esta realidad. Es preciso que percibamos la belleza de la naturaleza, del medio natural. Que tomemos conciencia de la importancia del entorno que nos hace vivir. Que comprendamos de una vez por todas, que el ser humano y la naturaleza sólo puede sobrevivir si son capaces de convivir en armonía.

Tierra. Agua. Aire. Tres elementos. Aliento de un pueblo. Alma de Euskal Herria. Un extraordinario tesoro que debemos proteger, preservar y salvaguardar. De lo contrario, lo que ahora concedamos a la negación incumpliendo de nuestros deberes, ella nos lo arrebatará mañana. O más aún, se la negará a las generaciones venideras. No cabe la menor duda: el futuro depende de todos nosotros y todas nosotras. El futuro está en nuestras manos, en manos de quienes vivimos hoy, aquí y ahora.

Por eso, no está de más recordar las palabras de Axular (**), cuando afirmaba: “Quisiera comparar el tiempo al agua. El agua corre siempre sin interrupción. El pasado es porvenir que se fue, perseguido por el futuro, porque el futuro sólo lo es un instante. Nadie bebe del agua pasada, ni de la que desaparece en la tierra: tiene que tomar de la que está por venir, que al pasar se hace presente”.

Axular. Foto: Wikipedia.

(*) En la mitología vasca, “la negación” era faltar a la verdad y a los deberes que imponía la asistencia mutua, lo que conllevaba un castigo: las lamias se hacían con parte de los bienes del culpable.

(**) Pedro de Aguerre y Azpilicueta (Urdax, Navarra,1556- Sara, Lapurdi, 1644), conocido como Axular, fue un escritor navarro en euskera, principal representante de la Escuela de Sara y considerado mejor prosista de la literatura en euskera. Texto: Wikipedia.

4 comentarios sobre “La belleza de la naturaleza”

  1. emocionante lo que has contado en este articulo da para pensar sobre todo en presente “lo que le arrebatamos a la naturaleza ella nos lo arrebatara mañana” solo que la estamos quitando tanto y a un ritmo tan rápido que no se va a poder recomponer, no ya por los que vengan después sino por ella misma

    como dijo Einstein, “el ser humano tendrá el futuro que se haya merecido”

  2. Buenas Tardes, soy Javier Leiva
    Quisiera comentarle que tengo mucho contenido sobre su tematica, dicho contenido es original y esta optimizado
    para posicionamiento web, de esta forma puedan continuar en los primeros lugares de busqueda, no dude en
    contactarme.
    Saludos

    1. Hola Javier.Muchas gracias por tu ofrecimiento, y perdona que te tutee. Supongo que cuando comentas que tienes mucho contenido sobre esta temática, te refieres a la naturaleza. ¿Es así? No obstante,es una temática muy amplia y sería importante que me especificaras más en concreto a qué te refieres. Muchas gracias. Un saludo.

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