La compleja belleza de las mariposas

Macaón (Papilio machaon). Es una de las mariposas más conocidas y bellas de Europa. Participación en el Programa de Seguimiento de Mariposas Diurnas en el País Vasco: transecto de Menoio (Ayala). Foto publicada en http://naturayala.blogspot.com/2016/10/.

Las mariposas son la vanguardia de la primavera y en los últimos días de febrero emprenden sus rutilantes y acelerados vuelos. Todavía quedan unos cuantos días.

La primavera, como todo lo que pretende alcanzar el esplendor, se comporta con precauciones, con sondeos. A ráfagas, en suma… Lanza tentaciones de ella misma para indagar cómo de receptivo se muestra el paisaje. También se repliega hasta casi desaparecer y le deja la totalidad del derredor al frío, a esos blancos absolutos de la nevada.

Las misivas, en realidad anticipos o prólogos, resultan esencialmente cromáticas. Será el color, mucho más que el olor o el calor, lo que abra rendijas para la novedad en las puertas del calendario. Ya han amanecido tonos en unas pocas flores, comenzando con los narcisos. A los que se suman suspiros, necesariamente aéreos, en los primeros escalones del cielo. Ya estarán volando unas pocas especies de mariposas.

Pocas invenciones de la vida alcanzan la compleja belleza de estos insectos. En ellos concurren una de las manifestaciones más veces evocadas de la fragilidad, algo que en absoluto se corresponde con la realidad. Porque las mariposas son tenaces, austeras, recias y hasta poderosas. Baten sus alas varias veces por segundo, alcanzan los 35 kilómetros por hora, resisten heladas si consiguen esconderse, y desafían al viento y a los pájaros que suelen perseguirlas.

Su suave cromatismo responde al papel de ilusionados reclamos que interpretan, a esa coquetería que la vida misma pone en marcha para lograr la atracción de los sexos. Una mariposa es un deseo a punto de cumplirse.

Y si delicada nos parece su locomoción zozobrante, todavía más suave resulta su alimentación básica. Porque estos insectos, que durante su fase de orugas son capaces de devorar ingentes cantidades de verde, cambian por completo al llegar a la madurez. Entonces buscan, con la lengua en espiral, el néctar. Un nutriente altamente energético destinado a permitir los tremendos esfuerzos que asegurar la descendencia exige.

En otro artículo escribiremos sobre las mariposas en Euskadi, con ocasión de los trabajos realizados con el Programa de Seguimiento de las mariposas diurnas del País Vasco, que está amparado por la Dirección de Patrimonio Natural y Cambio Climático del Gobierno Vasco, con la coordinación técnica de Hazi Fundazioa, y el soporte de entidades especializadas, como la Asociación Zerynthia.

Querquera serrana (Satyrium ilicis). Campiña de Menoio (Alava). Son pequeñas, de casi 3 a 3,5 cm de envergadura, alas anteriores entre 14 y 16 mm, más grandes las hembras que los machos. Foto publicada en http://naturayala.blogspot.com/2016/10/.

 

 

 

 

6 comentarios sobre “La compleja belleza de las mariposas”

  1. Genial articulo, si ya dan ganas de ver las primeras mariposas, para ver llegar la primavera y disfruta de un tiempo mas estable, aunque raro como en las últimas décadas, por el cambio climático, hasta a ellas ya las trastorna, viendo en pleno otoño e invierno caluroso como ya revolotean. Gracias.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *