Las fascinantes aves necrófagas de los Pirineos y la importante función que desempeñan

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus. Ugatz). Autor: Mikel Arrazola. Buseu (Pirineo Lleida). 20.07.18.

Los Pirineos son sistemas de alto valor a nivel europeo y constituyen el hábitat de varias especies de aves emblemáticas de gran valor patrimonial. Estas aves son especies indicadoras del buen estado de conservación de los hábitats naturales en las que residen.

Hoy en día, en los Pirineos, especies, como el quebrantahuesos, el alimoche o el milano real y sus hábitats presentan un estado de conservación precario. Por ello, conviene, protegerlos, y en esa dirección se trabaja. Otras especies, como el buitre leonado, en cambio, presentan un estado de conservación más favorable, pero se ven denostadas.

Es por ello, que comunidades de ambos lados del Pirineo, entre ellas Euskadi y Navarra, se han unido en el proyecto europeo Ecogyp para proteger el hábitat de las rapaces necrófagas (comen animales muertos), actualmente amenazadas. Estas especies y sus hábitats proporcionan importantes beneficios para el equilibrio de los ecosistemas y a los seres humanos por los servicios ecosistémicos que generan.


Buitre leonado (Gyps fulvus. Sai arre) Autor: Julen Rekondo.
Gardelegi (Vitoria-Gasteiz). 18.05.18.

Es de destacar cuestiones como el ecoturismo, en la medida que estas aves han fascinado desde siempre por su capacidad para volar, y debido a ello miles de europeos y europeas visitan los Pirineos para disfrutar de la majestuosidad de estas aves.

Pero, además, ocupan un nicho ecológico muy particular. Cumplen una función en los ecosistemas primordial, y ayudan a la ganadería; aprovechan y comen cadáveres de otros animales; transforman la materia muerta en proteína viva que reincorporan a las cadenas tróficas; y limitan la proliferación de agentes patógenos y la extensión de enfermedades que afectan a la ganadería y al ser humano.


Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus. Ugatz). Autor: Mikel Arrazola. Buseu (Pirineo Lleida). 20.07.18.

Desgraciadamente, muchas poblaciones de estas aves necrófagas están descendiendo alarmantemente en el mundo, aunque afortunadamente los Pirineos todavía albergan poblaciones saludables.

El objetivo primordial del proyecto Ecogyp 2017-2019, cuyos socios son Hazi Fundazioa, la Diputación Foral de Álava, Gestión Ambiental de Navarra, el Gobierno de Aragón y Ligue Française pour la Protection des Oiseaux/BirdLife; y los asociados, Diputación Foral de Gipuzkoa, Fundación Catalunya–La Pedrera y Gobierno de Navarra, es contribuir de forma conjunta a la conservación de la biodiversidad en el macizo de los Pirineos y reforzar los vínculos entre los actores pirenaicos y las especies emblemáticas del patrimonio natural.

Las actuaciones pasan por:

– Diagnosticar y poner en valor los servicios ecológicos prestados por las rapaces necrófagas y sus hábitats en los Pirineos.

– Crear estrategias transfronterizas compartidas de gestión.

– Fortalecer los lazos existentes entre las rapaces necrófagas y sus hábitats, con las actividades humanas.

Este proyecto que abarca el período 2017-2019 está cofinanciado en un 65% con fondos comunitarios FEDER, y el resto por el Gobierno de Navarra, la Generalitat de Cataluña, el Ministerio de Medio Ambiente francés y las regiones de Aquitania y Occitania, entre otros. En el caso del País Vasco, por las Diputaciones Forales de Álava y Gipuzkoa.

En opinión de José María Fernández, técnico de Hazi Fundazioa, “los resultados que se van obteniendo a medida que se van completando las acciones, están permitiendo mejorar y actualizar los diagnósticos poblaciones, valorizar la contribución de estas especies a las actividades humanas y transmitir a la sociedad mensajes más informados”. El técnico de Hazi Fundazioa, considera que, “se ha conseguido que muchos agentes y administraciones implicadas en la conservación de especies en Pirineos -de ambas vertientes- compartan información, protocolos y sistemas, cooperen más estrechamente, y que los técnicos se conozcan y aprendan unos de otros en algunos temas. Simplemente con eso ya hay una mejora en las perspectivas de conservación, al evitar que cada uno vaya por su lado o incurra en errores por los que otro ya pasó”, afirma José María Fernández.

Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus. Ugatz): es un ave que puede alcanzar una envergadura de 2,80 metros y llegar a pesar 7 kg. Requiere grandes sistemas montañosos, abruptos y con cavidades, cuevas y cantiles donde nidificar. Las puestas son dobles, pero nunca llegan a criar con éxito dos pollos, el hermano mayor mata siempre al menor, que le sirve de comida.


Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus. Ugatz). Autor: Mikel Arrazola. Buseu (Pirineo Lleida). 20.07.18.

Buitre leonado (Gyps fulvus. Sai arre): Desde que los antiguos pobladores de la Península Ibérica se hicieron ganaderos hasta nuestros días, el buitre leonado ha estado estrechamente ligado a las actividades pastoriles del hombre, realizando una eficaz, aunque a veces incomprendida, labor sanitaria. Neciamente perseguido durante décadas, este carroñero entró en un peligroso declive del que, relajada la presión, se recuperó de forma espectacular.

Alimoche común (Neophron percnopterus. Sai zuri): Antaño frecuente en los más variados rincones del territorio español, el alimoche ha sufrido como pocas especies un severo retroceso poblacional que, en unas décadas, ha dejado a la rapaz en una peligrosa situación. La pérdida de recursos alimentarios y una incomprensible persecución están en el origen del problema, sobre todo porque este carroñero resulta particularmente sensible al efecto de los venenos ilegales.


Alimoche común (Aegypius monachus). Foto: Julen Rekondo. Gardelegi (Vitoria-Gasteiz). 20.07.18.

El milano real (Milvus milvus. Miru gorri): Es un ave espectacular. Majestuosa. Baila y danza los cielos del Pirineo con movimientos ágiles. Está catalogada como especie en peligro de extinción. Completa el círculo de las mayores aves necrófagas, imprescindibles para la estabilidad y sostenibilidad de los ecosistemas. El milano real es un ave que puede encontrarse en la cordillera Pirenaica durante todas las estaciones. Sin embargo, es en los meses de invierno cuando se registra el mayor número de ejemplares, ya que muchas aves de procedencia europea migran e invernan aquí.


Vídeo divulgativo sobre rapaces necrófagas y servicios ecosistémicos en los Pirineos, elaborado en el marco del POCTEFA Ecogyp por la productora Augur Nature, con la coordinación de la Fundación HAZI.

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