El abejero europeo y la avispa asiática

Abejero europeo (Pernis aviporus). Foto: WP.

Si bien en los paisajes nunca nada queda terminado, al menos en algunos casos se puede dar por completos ciertos ciclos. Por ejemplo, el de las migraciones de primavera. La llegada a nuestros ámbitos de todos los componentes de sus comunidades zoológicas se cierra, en efecto, a lo largo de las semanas centrales de mayo. Las aves del estío, esas que únicamente son de la península Ibérica durante los meses cálidos, en realidad comenzaron a llegar incluso en pleno invierno. Febrero y marzo registraron trasiegos ingentes que fueron llenando nuestros paisajes de nuevos colores, aleteos y cantos.

En abril nos alcanzaron especies como los vencejos, ruiseñores, abejarucos y oropéndolas. Pero en mayo la especie que nos sobrevuela tiene varios rasgos inolvidables. Se llama abejero europeo, una rapaz ciertamente original en cuanto a la alimentación se refiere, como veremos más adelante.

Pues bien, los abejeros europeos (Pernis apivorus) son los rezagados. Los nómadas alados que más tardíamente llegan a Europa proceden de los bosques tropicales del continente africano. Sus tendencias gregarias a la hora de desplazarse son las que convierten sus viajes en un verdadero placer para la observación. Los abejeros, a veces en bandos de muchos centenares y hasta millares de ejemplares, cruzan ese brazo de mar entre el litoral africano y el tramo entre Tarifa y Algeciras. Resulta imborrable sus bandadas formando escuadrones que se alargan incluso decenas de kilómetros. Muchos de estos viajeros alcanzan exhaustos las costas españolas.  

Por otra parte, según los datos preliminares de un estudio dirigido por Salvador Rebollo, profesor de Ecología de la Universidad de Alcalá de Henares, en colaboración con el naturalista ornitólogo José Manuel Fernández, el abejero europeo, un ave rapaz estacional en la península Ibérica, podría ser un importante aliado para combatir a la especie invasora, avispa asiática (Vespa velutina). En concreto, la investigación desarrollada en las comarcas gallegas de O Salnés y O Morrazo (Pontevedra) estima que hasta el 70% de la dieta del abejero podría estar compuesta por la avispa velutina.

Avispa asiática (Vespa velutina). Foto: Efe.

La avispa asiática se detectó por primera vez en la península Ibérica en 2010, en el Baztán (Navarra), y desde entonces no solo se ha extendido por la geografía peninsular, especialmente en el norte, sino que ha causado estragos en la población de abejas, de las que come entre 25 a 50 ejemplares al día. Son voraces, agresivas y, al ser una especie invasora, no tenían predadores naturales que sirvieran para regular la población. O eso se temía.

El abejero europeo es una rapaz estival en la península Ibérica (se puede ver de abril-mayo a septiembre) con unas curiosas preferencias alimentarias: avispas y abejorros. Es decir, que su presencia en la península se sincroniza con el periodo de mayor abundancia de estas singulares presas, según SEO/Birdlife.

Para comprobar si el abejero había introducido a su dieta la avispa asiática, los investigadores colocaron cámaras en varios nidos del ave rapaz, para ver qué alimento llevaban a las crías. Analizaron unas 66.000 imágenes que recogían unas 530 aportaciones de comida. El 70% de lo que llevaban eran panales con celdas grandes, un tipo que solo se correspondía con dos posibles avispas: el avispón (Vespa crabro), natural de la zona, y la avispa asiática.

Nido de avispa asiática (Vespa velutina). Mungia (Bizkaia). 18.06.18.

Ahora el análisis molecular de los restos de panales que se recogieron debajo de los nidos determinará si se trata de una u otra especie, pero Fernández se muestra bastante seguro de que el resultado será mayoritario de avispa asiática. “Lo que me inclina a pensar que se trata de la velutina es que cuando recogíamos los panales, la presencia que teníamos en la zona era de avispa velutina y los paneles que tenían algunas larvas, se correspondían con esta especie”, explica el investigador.

Hasta el momento se ha tratado de solventar con cebos en el caso de la avispa asiática, aunque no eran la solución idílica, ya que también afectaban a otras especies. Ahora, el abejero podría ser “una barrera indudable” en la proliferación de la avispa asiática, aunque “no va a ser la solución”. Fernández explica que este verano, en la península del Morrazo, en Pontevedra, por acciones de apicultores y ayuntamientos, se quitaron entre 1.200 y 1.300 nidos en la zona y calculan que los abejeros extrajeron unos 700 panales enteros. “En total, de unos 2.500 paneles de avispa velutina estimados en la zona, el abejero se comió aproximadamente el 30% y sin ningún coste para nosotros”, asegura Fernández.

Cuando se concluya la investigación, que ahora cuenta con fondos del Ministerio de Economía y Competitividad y de la Transición Ecológica, el investigador apunta a que se deberían plantear preguntas como qué se puede hacer para favorecer su población o qué características territoriales tienen las rapaces para mantenerlas, de tal forma que puedan llegar a un equilibrio natural con la avispa asiática. El abejero puede ser un freno contra la plaga.

Más información:
https://www.lavanguardia.com/natural/si-existe/20190220/46586183255/depredador-avispa-asiatica-velutina-abejero-europeo-ave-rapaz.html

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