Los anticipos de la primavera


Petirrojo europeo (Erithacus rubecula. Txantxangorria). Peñacerrada (Alava). 18.02.2019.

En pocas semanas entraremos en esa estación de la vida, como la llamo, la primavera. Porque, si cada estación climatológica supone una serie de cambios en los elementos que componen los ecosistemas, la primavera puede ser calificada como el renacer y resurgir de la vida. Alimento y agua en abundancia, apareamientos, crianza, migraciones, floración…Una época sin igual para descubrir esos mágicos mecanismos que regulan el sorprendente equilibrio de los ecosistemas.

La primavera, en sus inicios, como todo lo que pretende alcanzar el esplendor, se comporta con precauciones, con sondeos. A ráfagas, en suma… Lanza tentaciones de ella misma para indagar cómo de receptivo se muestra el paisaje. También se repliega hasta casi desaparecer y le deja la totalidad del derredor al frío, a esos blancos absolutos de la nevada, aunque de estas, cada vez menos.

Golondrina común. Hirundo rustica. Enara arrunta. Espejo (Alava). 10.04.18. Cada vez se adelantan más, y tiene que ver con el cambio climático.

Las misivas, en realidad anticipos o prólogos, resultan esencialmente cromáticas. Será el color, mucho más que el olor o el calor, lo que abra rendijas para la novedad en las puertas del calendario. Ya han amanecido tonos en unas algunas flores, comenzando con los narcisos y algunas más. A los que se suman suspiros, necesariamente aéreos, en los primeros escalones del cielo. Ya están volando unas pocas especies de mariposas y en las próximas semanas serán muchas más.

Pocas invenciones de la vida alcanzan la compleja belleza de estos insectos. En ellos concurren una de las manifestaciones más veces evocadas de la fragilidad, algo que en absoluto se corresponde con la realidad. Porque las mariposas son tenaces, austeras, recias y hasta poderosas. Baten sus alas varias veces por segundo, alcanzan los 35 kilómetros por hora, resisten heladas si consiguen esconderse, y desafían al viento y a los pájaros que suelen perseguirlas.

Su suave cromatismo responde al papel de ilusionados reclamos que interpretan, a esa coquetería que la vida misma pone en marcha para lograr la atracción de los sexos. Una mariposa es un deseo a punto de cumplirse.

Las ofertas de la primavera son muchas, pero una de ellas, hermosísima, son ciertas coloraciones. Durante buena parte del mes de marzo, las laderas de las montañas de la península Ibérica se teñirán de rosáceos, malvas y azulencos. Los responsables son principalmente tres especies de la comunidad arbustiva: los brezos rubios, lavandas o cantuesos, y, en parte, los romeros.

Los narcisos se yerguen, desde la subterránea perennidad de un bulbo, con una delicadeza e intensidad cromática tal que pronto se inclinan. Aiako harria-Peñas de Aia (Gipuzkoa).

Pero los anticipos y los inicios de la primavera dan muchas más cosas. Es tiempo también de canciones porque ni un solo pájaro deja de emitir músicas, las que compusieron el preludio de la primera sonata de la historia. Entre otros muchos pájaros, ahí tenemos al petirrojo -txantxangorri en euskera-, con su plumaje en el que destaca la amplia mancha anaranjada que se extiende por la cara, la garganta y el pecho, y lo cito porque es uno de mis preferidos, que tiene un canto muy melodioso. Reclama y canta a lo largo de todo el día, pero especialmente por la mañana muy temprano, incluso antes del amanecer. 

2 comentarios en «Los anticipos de la primavera»

  1. La primavera ….. esa estación que siempre deseamos y que nunca terminaremos de comprender. Con sus cambios y sus desesperaciones climáticas nos da la oportunidad de ver como la vida se vuelve activa tras inviernos cada vez menos duros.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *