Los vencejos, su vuelo y ese poder sanador de la naturaleza

Vencejo común. Apus apus. Sorbeltz arrunt. Espejo (Alava). 17.06.18.

Dos fechas después del Día Mundial del Medio Ambiente, 5 de junio, llega el Día Mundial de los Vencejos, el domingo, 7 de junio, aves que, ahora mismo, y junto a golondrinas y aviones, ejemplifican como pocos ese poder sanador de la naturaleza que muchas veces lo olvidamos. En este sentido, es necesario insistir en la importancia de los pájaros insectívoros a la hora de regular las poblaciones de insectos voladores, en este caso mosquitos, y de evitar la formación de plagas. Los vencejos figuran entre los más importantes consumidores de pequeños dípteros, y se desplazan en altura siguiendo la localización de sus bandadas a lo largo del día.

Las notas que permiten el allegro vivace de junio son que los cereales hayan culminado su granear. Que las hojas de los árboles escondan millones de nidos. Que miles de generaciones nuevas de anfibios y peces se apoderen de las aguas. Y que los cachorros de casi todos los mamíferos estén creciendo.

Lo natural no renuncia a dejar estelas de su renovación en todas partes. Una de las más frecuentes, conspicuas y urbanas son las hordas de negros vencejos que chirrían sobre nuestras cabezas por todas partes. No hay azul sobre las ciudades y los pueblos que a partir de estas fechas no sea patrullado por bandadas de estas aves.

Tanto su silueta en uve como los chillidos que conforman su canto son muy familiares durante los meses del verano. Los vencejos comunes, Apus apus, representan la más perfecta adaptación al vuelo que pueda imaginarse en el mundo de las aves. En pueblos y ciudades de la península Ibérica, y en nuestra Euskadi, estos portentosos viajeros, que de Siberia a África pueden recorrer 30.000 kilómetros al año, ceban a sus crías a base de insectos capturados en su planeo.

Vencejo común. Apus apus. Sorbeltz arrunt. Espejo (Alava). 17.06.18.

Fáciles de reconocer, no sólo por sus gritos, sino también por la silueta con alas muy largas y curvadas hacia atrás, como guadañas. Su envergadura, unos 40 centímetros, y su tamaño corporal de casi 20 centímetros, llenan los ojos de cualquiera que desee levantar la cabeza. La población peninsular de vencejos supera los cuatro millones de individuos, que se concentran especialmente sobre los cascos antiguos, grandes monumentos y edificios históricos, dado que precisan agujeros inaccesibles para instalar su nido. Su chillido hiere al tímpano por lo agudo, pero esas aves nos están haciendo un favor al segar miles de millones de insectos. Baste recordar que resulta normal que cada ceba entregada a un pollo llegue a estar formada por varios centenares de pequeños insectos.

En este sentido, no hace falta insistir en la importancia de los pájaros insectívoros a la hora de regular las poblaciones de insectos voladores, en este caso mosquitos, y de evitar la formación de plagas. Los vencejos figuran entre los más importantes consumidores de pequeños dípteros, y se desplazan en altura siguiendo la localización de sus bandadas a lo largo del día.

Los vencejos son portentosos viajeros que pueden recorrer varios millones de kilómetros a lo largo de su vida. Las poblaciones del este de Siberia pasan los meses fríos en el corazón de África, lo que supone un viaje de, como mínimo, 30.000 kilómetros anuales. No resulta nada excepcional para un vencejo recorrer entre 1.000 y 1.500 kilómetros diarios en pos de su alimento. Y quizá lo más llamativo sea que no se posan para descansar, ni siquiera de noche, cuando dormitan en el aire tras elevarse a miles de metros de altura. Es más, a excepción de las temporadas en que cuidan de su nido en época de cría, comen, beben y copulan sin dejar de volar. Sus patas semiatrofiadas les impiden despegar si caen a una superficie llana, y por eso sus nidos se encuentran en lugares que les posibilitan el dejarse caer.

Vencejo común. Apus apus. Sorbeltz arrunt. Espejo (Alava). 17.06.18.

El vencejo se trata de un ave que viene a nuestras tierras en primavera y anuncia la llegada del calor. Es bien conocido por todos, ya que vuelan en grupos de una manera ágil, inquieta, con cientos de quiebros, planeos, cambios de direcciones y cabriolas, emite una serie de chillidos muy estridentes y llamativos fáciles de oír.

Algunos amantes de la ornitología construyen nidos artificiales para estos pájaros maravillosos en sus terrazas o en los tejados: una costumbre muy eficaz para la reproducción de la especie.

Vencejo común. Apus apus. Sorbeltz arrunt. Espejo (Alava). 05.06.17.

Aquí pasarán el verano y desaparecerán a finales de esa estación para volver año tras año de la misma manera y a los mismos lugares. Esperemos que lo sigan haciendo.

2 comentarios en «Los vencejos, su vuelo y ese poder sanador de la naturaleza»

  1. LA NATURALEZA TE PROTEGE

    EL 5 de junio celebramos el Día Mundial del Medio Ambiente y, en un momento tan crítico por la COVID-19, Naciones Unidas (ONU) nos alerta de que es “La Hora de la Naturaleza”. Desde WWF queremos recordar que esa es nuestra única fuente de vida y salud, de refugio y relax, y que conservarla es el mejor antivirus frente a futuras pandemias.

    La Tierra es mucho más que el hogar que habitamos. Es el aire que respiramos, el agua que bebemos, los alimentos que comemos, el clima que permite nuestra existencia o las medicinas que nos curan. Todo se lo debemos a los recursos de nuestra Madre Tierra. Sin embargo, a pesar de todos los beneficios que nos proporciona la estamos destruyendo.

    NATURALEZA EN CRISIS

    Arrasamos los bosques, secamos sus arterias (ríos y arroyos), contaminamos los mares con nuestros vertidos y la atmósfera que respiramos con las emisiones que no cesan. Envenenamos el agua que bebemos y sobrexplotamos sus recursos. Se necesitarían 1,6 planetas para satisfacer el actual nivel de consumo.

    El 70% de las enfermedades humanas están causadas por la destrucción de la naturaleza.

    En solo cuatro décadas la Tierra ha perdido más de la mitad de su riqueza natural por acciones humanas. Cada hora desaparecen 3 especies y más de un millón están en peligro de extinción; nos enfrentamos a la sexta gran extinción masiva, voraz y veloz (mil veces más rápida que la extinción natural) y la primera provocada por nosotros, consecuencia directa de la acción humana.

    EL MEJOR ANTIVIRUS

    En nuestro informe Pérdida de Naturaleza y Pandemias demostramos el vínculo directo entre nuestra salud y la conservación de la Naturaleza. Por ello, pedimos al gobierno que nos proteja de futuras pandemias restaurando la Naturaleza, conservando la biodiversidad y frenando la extinción de especies.

    Pedimos que se apueste por un modelo de producción y consumo de alimentos más sostenible que reduzca nuestra huella ecológica y medidas para frenar el cambio climático. El medio ambiente se defiende todos los días, como hacemos en WWF desde hace más de 50 años.

    La destrucción del hábitat pone en peligro la supervivencia de millones de especies

    Ya es hora de reconocer el efecto boomerang entre la degradación ambiental y su impacto directo en la salud humana. El momento es ahora y necesitamos tu ayuda para seguir luchando por conservar nuestro planeta Tierra. Una naturaleza sana es nuestra mejor protección y la vacuna más natural y efectiva para luchar contra futuras pandemias.

    En el Día Mundial del Medio Ambiente insistimos en que proteger la Naturaleza es nuestra última esperanza y el único camino para asegurar el futuro y la supervivencia de nuestros hijos y de todos los seres con los que compartimos hogar y destino en este maravilloso planeta.

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