El vencejo común, ave del año 2021

Vencejo común (Apus apus). Foto: Istock

El vencejo común (Apus apus) ha sido elegido por votación popular ‘ave del año’ del 2021, un título otorgado por la organización conservacionista SEO/BirdLife para concienciar a la población sobre la riqueza avícola de España y la importancia de la preservación de la avifauna. Esta ave, habitual en entornos urbanos, ha recibido casi la mitad de todas las votaciones (49,58%), siendo los otros dos finalistas el alcaudón real (Lanius excubitor) que obtuvo el 27,15% de los votos y el aguilucho cenizo (Circus pygargus) con el 23% de los votos. El certamen, llevado a cabo cada año por la organización ecologista, tiene como objetivo llamar la atención sobre la situación que atraviesan algunas de las especies de aves más amenazadas del Estado español y el deterioro al que año tras año se someten sus hábitats.

Esta ave, frecuente en entornos urbanos, se encuentra en claro declive según los últimos datos, con un descenso poblacional de cerca del 27% durante los últimos 22 años. La destrucción de los lugares de cría y la pérdida de hábitat se cuentan entre sus principales amenazas.

Los vencejos, aseguran desde la ONG, se suman a la larga lista de aves comunes, como gorriones o golondrinas, en declive poblacional, una clara señal de que nos enfrentamos a una crisis ecológica sin precedentes agravada por el cambio climático.

“Que veamos menos gorriones, menos golondrinas o menos vencejos no es anecdótico sino una poderosa señal de alarma clara de que afrontamos una crisis ecológica sin precedentes que nos debe obligar a repensar nuestra relación con la naturaleza» explica Asunción Ruiz, directora ejecutiva de SEO/BirdLife, en un comunicado de la entidad, quien alega el declive de estas aves al actual modelo de desarrollo urbanístico,

Según los datos del programa de seguimiento de aves comunes en primavera realizado por la organización, estas aves han experimentado en España un declive del 27,2% en los últimos 22 años (1998-2020), a pesar de ser una especie protegida, incluida en el Listado de Especies en Régimen de Protección Especial. También está protegida a escala internacional, por la Directiva de Aves y el convenio de Berna.

Mapa migratorio del vencejo común entre África y Europa.
Mapa: SEO-BirdLife

Una de las principales amenazas de estas aves es la destrucción de sus lugares de cría. Tanto los vencejos comunes como los pálidos vuelven año tras año a criar en los mismos edificios. En ocasiones, al llegar desde África, estas aves se encuentran con sus zonas de cría destruidas por obras de rehabilitación, o incluso sucede que las obras comienzan con los vencejos en el interior de sus nidos. En estas situaciones se observa la desesperación de los vencejos adultos por encontrar la desaparecida entrada a sus nidos.

Los vencejos, su vuelo y ese poder sanador de la naturaleza

Los vencejos junto a golondrinas y aviones, ejemplifican como pocos ese poder sanador de la naturaleza que muchas veces lo olvidamos. En este sentido, es necesario insistir en la importancia de los pájaros insectívoros a la hora de regular las poblaciones de insectos voladores, en este caso mosquitos, y de evitar la formación de plagas. Los vencejos figuran entre los más importantes consumidores de pequeños dípteros, y se desplazan en altura siguiendo la localización de sus bandadas a lo largo del día.

Tanto su silueta en uve como los chillidos que conforman su canto son muy familiares durante los meses del verano. Los vencejos comunes, Apus apus, representan la más perfecta adaptación al vuelo que pueda imaginarse en el mundo de las aves. En pueblos y ciudades de la península Ibérica, y en nuestra Euskadi, estos portentosos viajeros, que de Siberia a África pueden recorrer 30.000 kilómetros al año, ceban a sus crías a base de insectos capturados en su planeo.

Vencejo común. Apus apus. Sorbeltz arrunt. Espejo (Alava). 17.06.18.

Fáciles de reconocer, no sólo por sus gritos, sino también por la silueta con alas muy largas y curvadas hacia atrás, como guadañas. Su envergadura, unos 40 centímetros, y su tamaño corporal de casi 20 centímetros, llenan los ojos de cualquiera que desee levantar la cabeza. La población peninsular de vencejos supera los cuatro millones de individuos, que se concentran especialmente sobre los cascos antiguos, grandes monumentos y edificios históricos, dado que precisan agujeros inaccesibles para instalar su nido. Su chillido hiere al tímpano por lo agudo, pero esas aves nos están haciendo un favor al segar miles de millones de insectos. Baste recordar que resulta normal que cada ceba entregada a un pollo llegue a estar formada por varios centenares de pequeños insectos.

Los vencejos son portentosos viajeros que pueden recorrer varios millones de kilómetros a lo largo de su vida. Las poblaciones del este de Siberia pasan los meses fríos en el corazón de África, lo que supone un viaje de, como mínimo, 30.000 kilómetros anuales. No resulta nada excepcional para un vencejo recorrer entre 1.000 y 1.500 kilómetros diarios en pos de su alimento. Y quizá lo más llamativo sea que no se posan para descansar, ni siquiera de noche, cuando dormitan en el aire tras elevarse a miles de metros de altura. Es más, a excepción de las temporadas en que cuidan de su nido en época de cría, comen, beben y copulan sin dejar de volar. Sus patas semiatrofiadas les impiden despegar si caen a una superficie llana, y por eso sus nidos se encuentran en lugares que les posibilitan el dejarse caer.

Vencejo común. Apus apus. Sorbeltz arrunt. Espejo (Alava). 17.06.18.

Algunos amantes de la ornitología construyen nidos artificiales para estos pájaros maravillosos en sus terrazas o en los tejados: una costumbre muy eficaz para la reproducción de la especie.

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