Aportación inmigrante

El próximo sábado se va a celebrar en el Kursaal de Donostia un acto, importante y necesario, bajo la denominación “[Enlace roto.]”. “SOS racismo” ha organizado un reconocimiento a la aportación que hacen a la sociedad guipuzcoana las personas que han venido de otros lugares del planeta. En el acto, un conjunto de personalidades guipuzcoanas (una buena amiga y un buen amigo entre ellos) van a entregar sendos diplomas a inmigrantes asentados en el territorio guipuzcoano que se dedican a la misma actividad profesional que ellos.

Me parece un acto necesario. La inmigración suele ser, de modo muy injusto, motivo de controversia y es, además, terreno propicio para la demagogia populista por parte de ciertos medios de comunicación y del Partido Popular. Esa demagogia que hace a la inmigración destinataria de todo tipo de valoraciones sesgadas e invectivas, arrecia más, si cabe, en épocas de crisis económica como la actual. Por eso, no solo es necesario el acto, es muy oportuno además.

Al hilo de este reconocimiento, he recordado algo que escribí hace tiempo para una columna radiofónica en Radio Euskadi (de cuando Susana Martín y Kike Alonso, -ahora en Onda Vasca-, me liaron para hacer columnas quincenales de opinión sobre temas sociales). Reproduzco a continuación el contenido de aquella columna, titulada “Inmigración emprendedora”:

“Una de las claves del crecimiento económico y el progreso es eso que llaman emprendizaje. Perdón por el palabro; es feo y redicho a más no poder, pero es el que se utiliza aunque no venga en el diccionario de la Real Academia Española.

La prosperidad depende mucho de que haya personas con ganas de emprender aventuras, de montar negocios nuevos, de crear empresas. Los paises y épocas en las que hay progreso económico y social se caracterizan por ser paises y épocas en las que se crean muchas empresas, se llevan a la práctica muchas ideas de negocio.

Hay quien se ha ocupado de analizar las características que son comunes a los paises y zonas con mayor nivel de emprendizaje. Y resulta que, si se cubren unos mínimos de seguridad jurídica y transparencia y no hay demasiada corrupción, son dos esas características. Una es contar con un potente sistema de educación superior e investigación. Y la otra es la apertura a los de fuera, porque es la gente de fuera la que tiende a crear más negocios nuevos. Si nos paramos a pensar, enseguida nos percatamos de que los espacios más emprendedores de la historia moderna han sido los ocupados por las diásporas china, india y judía. Ellos crean más empresas que el resto de la gente, hacen circular ideas, dinero y habilidades, y combinan conocimientos procedentes de diferentes partes del mundo.

Y eso vale para todo tipo de inmigrantes. Los inmigrantes han demostrado ser osados, tener iniciativa y empuje. Han dado el salto, el más grande que se puede dar. Sólo los tontos los menosprecian. Sería una verdadera estupidez y una locura prescindir de ellos.”

19 comentarios sobre “Aportación inmigrante”

  1. La mirada sospechosa sobre el emigrante se acentúa, desde luego, en tiempos de crisis, pero no por ello deja de ser un indicador de riqueza, como lo pueden ser los kilos de basura per cápita que arrojamos al contendor.

    La situación es más dolorosa si pensamos que hasta ayer eramos emigrantes y, como tales, exigíamos dignidad en el trato.

    Todavía recuerdo, hará como dos décadas, cuando comenzó el fenómeno Le Pen en Francia. Entonces su discurso nos parecía inaceptable y sus resultados electorales inasumibles por una democracia. Hoy lo calca el señor Sarkozy, y el comentario más repetido es «seguro que ahora vienen para aquí esos gitanos».

    Más nos valdría rebuscar en el desván hasta dar con la vieja maleta de cartón.

  2. Eso es algo que algunos tenemos muy presente. Yo fui inmigrante, y aunque ahora llegan de más lejos y a veces no hablan ninguna de nuestras lenguas, hay evidentes paralelismos.
    En relación con la inmigración, creo que lo que procede es facilitar el acomodo o integración entre nosotros (no la asimilación, al menos no necesariamente), y evitar las tensiones que inevitablemente generan los choques culturales, económicos e identitarios.
    Pero tampoco hay que operar como si esas tensiones no debieran existir o no tuviesen fundamento.
    Y sí que habría que tener a mano la maleta, porque nadie puede afirmar, -y ahora menos que nunca-, que nuestros hijos no tendrán que emigrar como hicieron nuestros padres.

  3. ¡Cuanta demagogia «superchachiprogre»!.Los Vascos,entre otros,fuimos , efectivamente , emigrantes:America esta llena de evidencias, pero alli todos ,salvo los indigenas, son emigrantes o descendientes de tales y ninguno de aquellos que hicieron posible la existencia de esos paises fueron desde luego inmigrantes subsidiados,como aqui ocurre.

    1. Arana:
      Creo que no has entendido nada, cosa de la que auizás tenga yo la culpa, por mi torpeza expositiva. Hace años dejé de ser progre. De hecho, me tengo por un tanto carcamal. Lo que digo de la inmigración no tiene nada que ver con «inmigración subsidiada», si es que tal cosa existe. Y desde luego, te aseguro que cuando vino mi familia de Salamanca, nadie la subsidió.
      Es tan sencillo como que los inmigrantes suelen ser más emprendedores que los que se quedan en sus países. Eso es una evidencia, y no tiene nada que ver con subsidios. Y desde luego, los que se hunden con sus pateras no llegan nunca a recibir subsidios.

    2. Señor Arana, hablamos de la inmigración en general, no de esos casos concretos que seguro usted «conoce», pues todo el mundo parece «conocer» a inmigrantes que viven a cuerpo de rey sin dar un palo al agua y recibiendo todo aquello que demandan a la administración, así, sin pegas ni trabas.

      Y, hablando de esos inmigrantes «en general», y según datos estadísticos -es decir, más allá de los aportados por particulares en conversaciones tabernarias- los inmigrantes aportan a las arcas públicas más de lo que reciben, cosa que es natural por otra parte.

      No sé si usted plantea que los inmigrantes no tengan derecho al subsidio de desempleo o a cobrar mañana una pensión con igual trato que los «nacionales» (entrecomillo nacionales para que cada cual ponga aquí el sentimiento nacional al que legítimamente se adscriba). En todo caso, le reconoceré que es cierto que existe una izquierda que prefiere tratar estos temas de forma bastante frívola por no decir irresponsable, pero en todo caso prefiero a esos «progres» que a los que opinan que un ser humano solo es fuerza de trabajo y carne de cañón.

  4. Perez:

    El que no quieres entender nada eres tu.Sigues con el rollito de la «riqueza multicultural» y supuestas aportaciones:los vecinos de Bilbao La Vieja,por ejemplo,a lo mejor no estan tan de acuerdo contigo.Por cierto,me das la razon cuando hablas de tus abuelos de Salamanca.

    1. ¡Cuánta razón tienes! Es evidente que no quiero entender: 1) «Riqueza multicultural» no he escrito ni ahora ni nunca; no me interesa. 2) En Bilbao la Vieja viven unos inmigrantes; en mi pueblo viven otros, y los veo: chinos, rumanos, latinoamericanos, etc… y veo trabajo, sobre todo. 3) A mis abuelos no los he citado; entre otras cosas porque no salieron de su tierra nunca, salvo para ir al ejército.

  5. Acabo:Inmigracion emprendedora,a veces.Inmigracion subsidiada y conflictiva,a menudo.Esconder lo evidente y lo que todos vemos cada dia,absurdo.

  6. Tiene mucho sentido la tesis del carácter emprendedor del emigrante, aunque también habrá mucho aprovechategui, como dice Arana. Pero sospecho que hay más vago entre la población indígena, en todo caso, ciertamente, por inercia.

    En todo caso la emigración, o la inmigración en este caso de Euskadi, se utiliza como arma de destrucción masiva, como bien dijo una vez Rafa Díez cuando estaba al mando de LAB, de la parte empleadora. Es normal, claro, pues de otro modo, si no existiera mano de obra exterior vendiendo de modo constante su mano de obra a un menor precio, los empleadores se verían obligados a recurrir a una mano de obra de un coste mucho mayor, lo cual haría sus planes de negocio inviables en unos casos y en otros mucho menos rentables. Digo esto para dejar claro que, en efecto, muchos inmigrantes se limitan a estar y realizar el trabajo que harían los locales a un menor precio (aunque con una productividad claramente menor, lo cual perjudica a largo plazo la solvenia económica del tejido económico, aunque a corto provea pingües beneficios a los empleadores).

    La emigración actual es parte necesaria del sistema económico de capitalismo global. Los vascos emigran -yo soy un emigrante- porque el sistema les echa de su propio País, mientras que acoge a otros. Tiene gracia que, con la excepción de Rafa Díez, un izquierdisa que se limitó a expresar un hecho, normalmente sean los derechistas más fatxas y procapitalistas como Arana quienes se quejan de que hay inmigración, cuando resulta que votan a quienes promueven la inmigración como parte necesaria del sistema. Normalmente son los hijos de los empleadores.

  7. 1.Estoy de acuerdo en que seguramente existen grupos de origen determinado en los que se dan mayores tasas de criminalidad (estadísticamente). Pero de ahí a establecer una ley causal, a calificar a una persona por su origen hay un salto, mortal, se llama racismo. Es como decir que como en Irún y en hondarribi tienen el problema del alarde, todo Dios es machista por ser de Irún y hondarribi.
    2.Precisamente Bilbao es un ejemplo del espíritu emprendedor de la inmigración. No conozco los datos pero, estoy seguro que una gran mayoría del gran Bilbao proviene de la inmigración española.
    3.Gran parte de la inmigración ha cubierto los puestos de trabajo que no se
    cubrían por parte de los nacidos aquí. ej.:la pesca, el cuidado de los ancianos, dependientes de hogares, hostelería, construcción.
    4.Es verdad que en ciertos guettos pueden darse casos de mayor conflictividad. En ese sentido, me da la sensacion que en los pueblos se esta dando mayor integracion que en las ciudades.Aun así, la inmigración en este mundo tan injusto es INEVITABLE. Los estados mas restrictivos no pueden hacer nada para paralizar ese influjo.
    5.además, tratar de paralizarlo no solamente es imposible sino injusto: nos
    arrogamos el derecho a poder circular por todo el mundo para viajar, vivir, invertir, y consumir. Mientras tanto queremos construir muros de segregación hacia otras poblaciones.
    6.Tengo la sensación de que se esta creando un prejuicio racista (quienes tienen este prejuicio empiezan las frases de esta manera: «yo no soy racista, pero…») que todavía en euskal herria no se ha traducido en una ideología política determinada, pero que tiene cada vez mas adeptos. En Europa se están dando tendencias preocupantes en este sentido: Alemania, Francia, Holanda, Austria, Suiza. ¡Ojo aquí también!
    7. No me gusta la tendencia que tienen el señor araña y labegerie de atacar personalmente al oponente, con adjetivos personales tipo»superchachiprogre», «facha protocapitalista»…me parece que en estas discusiones se discuten OPINIONES y no PERSONAS. En una discusión racional se rebaten juicios, no el equipo al que perteneces, para eso me parece mas idóneo el fútbol.

    1. Mikel: Comparto tus razonamientos en gran medida. Creo que al hablar de delincuencia y marginalidad no debe olvidarse el efecto pobreza; es lo que está en la base de muchos de esos problemas, aunque no de todos.
      Mi caso a favor de la inmigración se basa en constataciones empíricas que cito en el post: comercio libre, inversión en conocimiento y afluencia de inmigrantes son los tres factores a los que se asocia el crecimiento económico en mayor medida.
      Estoy preocupado con tu último punto. Tienes razón en que a veces se deslizan expresiones agresivas y alusiones personales (no llegan aún a la ofensa) en algunos comentarios. He considerado la opción de incluir en el blog un código de buenas prácticas, pero me ha parecido un poco exagerado. Llegado el caso, lo haré. Entre tanto, si alguien se pasa, borraré el comentario, desde luego. Hasta ahora no he borrado ninguno y espero no tener que hacerlo en adelante.
      Gracias por tu aportación.

  8. A mi no me parece que haya que dejar de publicar a alguien por decir que alguien es un «…ista», o un «progre». Quizá el limite esta en el insulto , no en la calificación personal en general. Lo unico que quería decir es que ese tipo de calificaciones no aportan nada a un debate, no son mas que recursos retóricos vacíos para esconder la falta de argumentos. Tu, como biologo que eres, seguramente no aceptarias como argumento de prueba que «lo que dice menganito es falso porque menganito es un es un «antidarwinista». Me parece que muchas veces, en temas sociales o políticos actuamos de esa manera.

    1. Desde luego no es mi intención borrar comentarios; el hecho es que aún no he borrado ninguno. Pero no me gusta la agresividad en algunas intervenciones. Y es una opción que no debo descartar.

  9. Por otra parte, cuando hablamos de inmigracion, estoy de acuerdo en que seguramente existe un correlación importante ( no suficiente como señalas) entre pobreza y dificultad de integración. La población original además, acepta con menor prejuicio a aquellos inmigrantes que se suponen de rentas medias o altas . Otra correlacion bastante significativa intuyo que es la pertenencia a estructuras sociales que marcan pautas de moralidad. En otras palabras, gran parte del problema se esta centrando en sectores adolescentes que vienen sin ninguna referencia adulta y con problemas de adaptación también en sus países de origen.

    1. ¿Cómo le voy a echar? Salvo grave vulneración de mi código no escrito, nunca lo haría. Me complace tenerle de contertulio. No lo dude.

  10. Yo me reitero en mi anterior opinión.
    1.censura no.
    2.opino que tus calificativos personales no aportan nada ( tu tambien puedes opinar lo que quieras de nuestra opiniones)
    Creo que el señor Pérez ha señalado lo mismo. No has entrado en el punto 2 y lo confundes con el punto uno porque así vas de víctima.

  11. Mikel,

    Estoy de acuerdo contigo, así que no me ataques por ese tema porque estamos en el mismo ‘bando’.

    Procapitalista es un término con el califico mi opinión sobre un interviniente en relación a sus puntos de vista, no me parece ningún epíteto chocarrero. Puede que el de ‘fatxa’ lo sea, lo admito, pero me parece bastante admisible, pues es usado -y yo así estrictamente lo he hecho- como antónimo del la expresión «progre» que presumo de modo igualmente despectivo había usado el propio titular de este grato Blog.

    Así qu por favor, no me acuses de lo que soy inocente. Espero que haya quedado claro, por si volvemos a vernos por aquí.

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